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jueves, 8 de junio de 2017

Frío Würm en la boca de la cueva


Hogar kárstico solutrense 

A Cu-to le tocaba vigilancia aquella noche en la explanada delantera de la cueva. 
Con el silencio, se oía el bramido del mamut. Era un macho solitario, adulto y robusto.  Estaba en celo y era violento. Su grito se oia desde muy lejos, pero llevaba varias noches acercándose cada vez más, y había que estar alerta. Lo notábamos por el fuerte olor que desprendía. Todo estaba dispuesto: agujeros en el terreno con trampas en los alrededores, y el armamento a la entrada de la cueva: jabalinas, arpones, propulsores, flechas, cuerdas ... 

En la zona alta exterior de monte vigilaban Rûme, el extranjero, y su hijo. Era un hombre fuerte, valeroso y con mucha experiencia en la caza de los grandes mamuts y animales peligrosos. En la zona baja de estepa, vigilaba Ukûg, el otro jefe extranjero.  Nos enseñaron a hacer muchos instrumentos de caza y corte, con huesos y piedras, y a comunicarnos con pequeños silbatos y percutores, hechos en asta perforada de ciervo, que imitaban el sonido de algunas aves. La noche estaba tranquila y en silencio, el cielo estrellado y con luna llena, por lo que había luz suficiente en caso de alerta, pero hacía mucho frío... 

Noche estrellada en el Bosque.(Fuente: Visit Wagga-Wagga)

Convivencia de clanes

Desde la estación de las lluvias, convivíamos con dos clanes llegados desde más allá de las tierras de los bisontes. Las del sol de la mañana más lejanas estaban a más de cincuenta jornadas de camino. Eran cincuenta y cuatro personas, y aunque era difícil, comenzábamos a entendernos con signos cuando nos reuníamos de noche, en torno al fuego. Allí escuchábamos con atención las historias de los antepasados, cantadas por los brujos chamanes. Se pintaban la cara con sangre de los animales, tenían poderes ocultos, y en estado de trance, invocaban a los espíritus del pasado, a las estrellas del cielo y también contactaban con el espíritu de los animales que cazaríamos.

Acceso a la Cueva de El Pindal - Asturias (Foto: Nacho SM)

La cueva, utilizada desde un pasado olvidado, estaba bien protegida y oculta a la vista, por una rasa escarpada, de rocas apuntadas y con oquedades en el suelo, lo que nos permitía hacer trampas para los animales. El camino serpenteaba a través de un laberinto de arbolado bajo, muy denso. Pero nadie se perdía porque siempre lo teníamos bien vigilado.

Acceso a la Cueva de El Pindal - Asturias (Foto: Nacho SM)

Al llegar al acantilado, teníamos que bajar entre las rocas hasta la boca de la cueva. Estaba orientada al sol naciente, bien soleada,  al abrigo de los vientos, y en las mañanas de buen tiempo hacíamos la vida afuera. Para ello, y como la piedra local era blanda y fácil de tallar, habíamos hecho unas grandes losas para aislar el suelo de la humedad, una terraza que impedía la entrada de agua y suciedad al interior. Allí despiezábamos la caza, secábamos y curtíamos las pieles y cocinábamos al fuego, para dejar libre de humos y olores el interior de la cueva.


Explanada delantera de la Cueva de El Pindal - Asturias (Foto : Nacho SM)

Desde la explanada delantera podíamos bajar a la franja costera y acceder mejor a la caza del llano, y también a los estuarios del río para pescar truchas y salmón. El mar estaba lejos, a una jornada de camino entre ida y vuelta, y cruzar ese espacio abierto de pradera y pantanos era peligroso, y además nos delataba. Pero cada luna organizábamos una expedición para coger moluscos, con garantías de seguridad para el regreso. 

"La acción transcurre en el Paleolítico Superior. Europa vive el final de la última Glaciación Würm IV, en torno al 17000 Bp (Before Present), culminando el periodo Solutrense e iniciando el Magdaleniense Inferior. 
Entre 40000/10000 Bp se suceden fases alternantes del clima: tiempos fríos y secos combinados con húmedos y templados. El más riguroso se da en el entorno del 18000 Bp, alcanzando las barreras glaciares su máxima extensión, con hielos continentales de más de 2 km de espesor, que limitan el espacio habitable desde la Francia Central a los Pirineos, latitud que incluye nuestra tierra. Pese a la distancia, la Cornisa Cantábrica sufrió momentos muy fríos, con diferencias de 10°C de temperaturas media inferiores a las actuales, experimentando su litoral un retroceso del frente marino, por congelación, de más de 7 km con un descenso del nivel de las aguas próximo a los 120 mt.  
El cambio climático liberó una franja abierta de costa, convertida en pradera con pequeños bosques de coníferas, que posibilitó el aumento demográfico y la comunicación entre las poblaciones de Homo Sapiens cazadores recolectores del sur de Francia con las del Norte de la Península, pero también la migración de especies animales nuevas: mamuts, bisontes, caballos, rinocerontes... que buscando aclimatación o nuevos pastos, se desplazaban a lo largo del corredor franco-cantábrico.  
Del contacto entre clanes nació la comunicación y el intercambio cultural, pero también formas de convivencia más complejas, dando lugar a los grandes santuarios rupestres, y las cuevas pintadas, que llegan desde el occidente de Asturias hasta el sureste francés de la región del Gard, L' Ardèche y la cuenca del río Ródano, alcanzando su apogeo y final en el entorno del 10000 Bp, momento en que el sistema de vida del cazador-recolector evolucionó hacia el modelo de producción."

Bajada al mar y entorno kárstico. Cueva de El Pindal - Asturias (Foto: Nacho SM)

Entre los dos clanes extranjeros y nosotros, eramos 87 personas, y aunque el espacio disponible era suficiente, tuvimos que organizar el espacio de la cueva por zonas públicas y privadas, para facilitar la convivencia.

Boca de la Cueva de El Pindal - Asturias (Fuente: TripAdvisor)

Arquitectura rupestre

La sala delantera o vestíbulo principal, desde la boca de entrada, hasta la galería principal estaba llena de pinturas muy antiguas, incluso superpuestas unas con otras. También había manos pintadas y muchas marcas que no entendíamos. La dedicábamos a las funciones diarias de vida social, que incluían el aprendizaje de los niños, cuidado de enfermos y heridos, preparación de pinturas, de alimentos, fabricación de armas, útiles de piedra y hueso, trampas de caza, tejido de ropas y pieles, etc.

Vista desde el interior de la entrada a la Cueva de El Pindal - Asturias (Fuente:LNE)
Interior de la entrada a la Cueva de El Pindal - Asturias (Fuente: Agencia SINC)

La gran galería era la parte más profunda, y a resguardo. Estaba destinada al descanso. La cueva allí era estrecha, de unos 15/20 mt de ancho, y muy larga, unos 600 mt en varios tramos, pero tenía varias bifurcaciones que daban a otras galerías más pequeñas y bajas en las que teníamos que agacharnos. Según los ancianos, antiguamente era más larga, pero hubo derrumbes internos que la acortaron.

Al fondo la galería principal. Cueva de El Pindal - Asturias (Foto: Nacho SM)

En dos de las cámaras habíamos abierto salidas directas al exterior, para casos de urgencia, y que desde fuera no se veían. Un pequeño río, muy útil para beber y lavar, y que proporcionaba un agradable sonido, se filtraba desde el fondo, a través de las rocas, recorriendo la cueva en toda su longitud pegado a la pared de las pinturas de la gran galería. Ésta era muy amplia, de 6/10 mt de altura y muy larga, y tenia el techo lleno de pinturas muy antiguas, mezcladas con las nuevas de ciervos, cabras, bisontes y caballos en colores rojos, negros y violetas. Los extranjeros siempre se quedaban asombrados mirándola cada vez que entraban. Unos pequeños fuegos repartidos por las repisas naturales de las paredes, le daban un carácter sagrado y nos servían para iluminarla dando un ambiente cálido y protector.


Plano de la Cueva de El Pindal - Asturias.(Fuente: Falconaumanni)
Panel principal I de la Cueva de El Pindal - Asturias .

A la entrada de la galería principal, y a cada lado, pintamos en las paredes unos rectángulos muy grandes, bien visibles, con las divisiones marcadas en forma de cuadrícula, para indicar el espacio privado de cada clan, estando separados por los pasillos comunes de circulación. También marcamos con puntos el número de habitantes de cada zona, y con rayas y otros signos, la identificación territorial de cada clan. Los espacios comunes, tanto de reunión como de almacén de alimentos y armas de caza, estaban señalizados y cerrados. 

Ciervo, y crestón dentado en el Panel principal I de la Cueva de El Pindal - Asturias .

Habíamos fijado unas normas muy estrictas para mantener la convivencia en la galería profunda, que incluían la obligación de limpieza diaria y silencio nocturno, y establecimos severos castigos, fijados por los jefes de cada clan, por su incumplimiento. Los extranjeros tenían además sus propias normas y disciplina, que eran diferentes a las nuestras, aunque con el tiempo las igualamos.

Por sentido de defensa del grupo, los tres clanes nos integramos con facilidad, teniendo las labores bien organizadas: partidas de caza, recolección, preparación de comidas, cuidados de la cueva y ejecución de las pinturas de los animales que necesitábamos cazar para vivir. 

Las mujeres extranjeras, eran expertas y enseñaron a las nuestras a pintar con más detalle y movimiento los animales en las paredes y techos a fin de entrar en sus espíritus, guiándoles a la Madre Tierra según un ritual de fecundidad de los chamanes. Nuestras mujeres pintaban con trazos más simples y esquemáticos, pero aprendieron muy rápido y la cueva mejoró. Los niños las ayudaban mezclando los pigmentos minerales triturados con grasa animal, tuétano de huesos y aceites. Y también orientaban la luz para que ellas pudieran pintar con más comodidad.

Mujeres pintando las cuevas (Ilustración: Arturo Asensio)

En el exterior de la cueva y alrededores, habíamos situado puestos estratégicos de vigilancia por turnos, tanto por motivos de protección, como por aviso de caza o llegada de desconocidos. Éramos una pequeña comunidad de tres grandes familias, y cada individuo cumplía presto con su obligación.

La danza de Muthus

Diez noches antes, el chamán más viejo entró en el espíritu de Muthus, el gran mamut de las estepas, y llamándole, le invitó a danzar alrededor del fuego en el centro de la galería principal de nuestra cueva. Los signos del humo fueron favorables, por lo que el brujo ordenó a las mujeres pintar en color rojo el animal en su perfil izquierdo y sin detalles, pero invocando su espíritu bajo sus formas generales, a las que añadió una gran mancha roja, sobre su pata izquierda delantera y bajo la curva dorsal. También nos ordenó salir a buscar las plantas y flores necesarias para preparar la mezcla del terpenos, un aceite aromático que nosotros no conocíamos, y que atraería al animal en celo hasta las trampas. 
Aquella noche comenzamos a estudiar sus movimientos desde la distancia, e iniciamos los preparativos de su caza...

Mamut Lanudo. Cueva de El Pindal - Asturias 

Muthus, el Mamut lanudo

Miraba distraído al cielo pensando en el frio que hacía, cuando escuché la señal de Ukûg. Era inconfundible: un tac-tac corto, cadente y suave, en dos registros, que imitaba el canto de un ave de nuestra tierra, y que procedía de la franja costera inferior. En silencio, desperté a los compañeros que dormían en la boca de la cueva, para que fueran preparándose. Mientras tanto, trepé hasta la loma superior, deslizándome con sigilo entre los árboles y las rocas, hasta llegar donde estaban Rûme y su hijo.

El padre le ordenó quedarse arriba, para continuar su turno de vigilancia, mientras que Rûme y yo iniciamos un rápido descenso por el serpeante sendero que nos llevaba hasta el límite de la franja costera, 400 mt más abajo. Allí aguardamos hasta escuchar las nuevas señales, para localizar a nuestro compañero.

Ukûg estaba tumbado y oculto tras un grupo de rocas antes del primer bosque, y se había colocado con el viento de cara para no ser detectado por el animal. Sin embargo, desde su posición, el penetrante olor del animal en celo, llegaba hasta nosotros con las rachas de viento nordeste.

Cuando nos tumbamos a su lado, señaló dos veces al frente... 
Allí estaba bajo unos árboles. Era una masa negra con dos grandes colmillos que destacaban con un brillo dorado a la luz de la Luna...estaba a unos 200 mt de distancia. Era muy grande, de unos 4 mt de alto, y podía pesar el equivalente a 60 adultos como nosotros. 
Había que sacarle de allí y llevarle a las zonas pantanosas del estuario del río.

"La Cueva de El Pindal, en el Oriente de Asturias, nos muestra un excepcional ejemplo de pintura rupestre de Mamut Lanudo de la Cornisa Cantabrica. Muy bien conservada, al final del Panel Principal II, se encuentra en el sector más oculto visitable de la cueva, a 360 mt de la entrada. Nos muestra su perfil absoluto izquierdo, sin detalles, en trazo único de color rojo, y con un gran círculo rojo en su centro, que podría significar su corazón. Su calificación como Estilo II Leroi-Gourhan, la sitúa en el Período transicional Solutrense.  
Su presencia en nuestra latitud nos informa del enfriamiento del clima en la punta térmica del Glacial Würm IV. La congelación parcial del mar y de los casquetes polares afectó hasta centroeuropa, provocando la retracción de la linea de costa, liberándose un corredor de decenas de kilómetros. Esta franja, con flora de estepa y bosque, permitió tanto el flujo de los homo sapiens cazadores recolectores del tramo franco-cántabro, como de fauna propia de latitudes más frías. Por tanto, no es difícil imaginar manadas de uros, bisontes, rinocerontes lanudos, osos cavernarios, y mamuts en el entorno de El Pindal durante los tiempos previos a la mejora climática del Período Magdaleniense.  
Los mamuts lanudos fueron una especie cazada sistemáticamente por los homo sapiens en toda la Europa glacial. Se los conducía a las zonas pantanosas, o se les llevaba a las trampas en el terreno: grandes fosos, donde caían inmovilizados y heridos, siendo sacrificados con facilidad. Sus potentes huesos por su resistencia, y las pieles por su capacidad aislante, se usaban como material de construcción para los campamentos a cielo abierto de las expediciones de caza, y sus huesos tenían además múltiples aplicaciones para la fabricación de útiles y armas. La carne proporcionaba, además, abundante sustento al clan. Era una presa codiciada y su caza un ritual colectivo, por lo que su población disminuyó notablemente hacia finales del Solutrense, siendo fácil ver ejemplares aislados como restos de manadas diezmadas. Cuando los machos entraban en su fase must de celo se volvían muy agresivos  con las hembras, siendo temporalmente aislados por la propia manada hasta su total recuperación. En estos periodos, el animal solitario era vulnerable a la caza por el homo sapiens.  
Su presencia en Asturias es por tanto la consecuencia de una anomalía climatológica. El Mamut de la Cueva de El Pindal, es hoy el símbolo de la Cueva y su logotipo situado a la entrada del actual Centro de Interpretación."

Caza del Mamut Lanudo

A lo largo de las siguientes horas de la noche, el mamut quedó completamente rodeado en un radio aproximado de 200 mt. Lo
 suficiente para que nuestra partida de caza, bien pertrechada de armas, apostada y en permanente comunicación acústica, mediante sonidos naturales imperceptibles, no fuese captada por el animal. Los extranjeros eran expertos y muy hábiles en su estrategia.

De repente se incorporó, y comenzó a barritar mientras giraba nervioso y sin control sobre sí mismo. Tras unos momentos de confusión comenzó a desplazarse en dirección opuesta a la nuestra, con su movimiento característico de caminar con las patas traseras y trotar con las delanteras.

En el extremo opuesto a nosotros y con el viento de cara al animal, los cazadores extranjeros habían vertido el terpenos aromático repartido sobre grandes hojas en el suelo, al otro lado de las mortales charcas de barro. El animal lo confundiría con el olor a hembra, y acudiría rápido a la trampa, quedando inmovilizado.

Muthus se dirigía directo a su perdición. Tras él, salimos todos de nuestras posiciones estrechándole el cerco con precaución y a cierta distancia. Atrapado en el lodo, luchó con fiereza defendiendo su vida. En su larga agonía embistió matando a dos jóvenes inexpertos de nuestro clan, por acercarse con excesiva imprudencia. La lanzada final se la dió Rûme, y el mamut se desplomó lentamente sobre su costado derecho, dejando a la vista su lado izquierdo al completo, salvo las patas que permanecían hundidas en el lodo .

Pero a mi, y en agradecimiento a nuestra hospitalidad en la cueva, me cedieron el honor de extraerle el corazón por la gran incisión que mi amigo y desde entonces mi hermano, el jefe extranjero, le abrió sobre la pata delantera de su costado, cuando me nombró ante todos como Cu-to, el cazador de Muthus.

Los Arenales del Holoceno

Explanada delantera de la Cueva de El Pindal - Asturias (Foto: Nacho SM)

10.000 años después ( en torno al 7000 Bp), las temperaturas globales subieron a su máximo tardo glacial, y los mares se deshelaron recuperando su perfil. La fauna adaptada fue otra y el modelo de vida evolucionó al sedentario. El homo sapiens cazador recolector pasó a convertirse en productor. Se abandonaron las cuevas para crear pequeñas aldeas organizadas con sistemas más complejos, que incluían la explotación de la agricultura y la ganadería como recursos principales.

El mundo del Neolítico supuso importantes cambios tecnológicos, que abrieron las puertas a la Edad del Bronce, del Hierro, el Mundo Celta, los castros prerromanos...
Todo había cambiado y todo sigue cambiando.

La franja costera, o corredor franco cántabro de los viejos mamuts del Solutrense, se inundaron los mismos kilómetros que antes eran de estepa plana y bosque, y el nivel de las aguas subió hasta el mismo talud al pie de la Cueva de El Pindal, formando las playas y calas que salpican nuestro litoral oriental asturiano. Hermosas y pequeñas playas, de geología kárstica (rocas calcáreas en las que se van abriendo grietas, galerías y sifones, por la acción erosiva del agua), que combinan arenales con acantilados, y que el tiempo presente ha transformado en un atractivo destino turístico.

Playa de Andrín

Playa de Andrin. Llanes - Asturias (Foto: Nacho SM)
Tiene forma de concha y está rodeada de altos acantilados, por lo que tiene cierta protección a los vientos del nordeste. Su longitud es de 240 mt, con un ancho medio entre mareas de 60 mt. Su arena es fina y blanca, con bolos en el fondo, hasta donde llega la vegetación. Los accesos no son fáciles, por lo que su ocupación estival es media. La vista panorámica ideal es desde el Mirador de la Boriza, entre los pueblos de Andrín y Cue.

Playa de Ballota

Playa de Ballota. Llanes - Asturias (Foto: Nacho SM)

Es una concha casi gemela a su vecina de Andrín. En el centro, tiene un islote de anidación de gaviotas. Ambas playas están separadas por la Punta El Pandón, donde está situado el Mirador de la Boriza, desde donde se han obtenido estas imágenes. Su longitud es de 350 mt y un ancho medio de 60 mt, muy variable debido a la incidencia de las mareas. Su arena es dorada y de grano medio. En los acantilados limítrofes la roca presenta bufones. Tiene acceso rodado, y al estar próxima a la localidad de Cue, la afluencia de bañistas es alta.

Playa de Vidiago

Playa de Vidiago. Llanes - Asturias (Foto: Nacho SM)

Es lineal y de arenas blancas. En realidad son dos playas, llamadas Bretones Este y Oeste, separadas por un promontorio y comunicadas por un sendero. Está bien comunicada y equipada, por lo que suele tener mucha afluencia de bañistas.

Sector de Los Bretones Oeste. Playa de Vidiago. Llanes - Asturias (Foto: Nacho SM)

La que se conoce como Playa de los Bretones Oeste, tiene una longitud media entre mareas de 60 mt ,y es de arena blanca. A su pie se sitúa el aparcamiento y el principal acceso, por lo que es la entrada habitual de los bañistas.

Sector de Los Bretones Este. Playa de Vidiago. Llanes - Asturias (Foto: Nacho SM)

El sector de la Playa de los Bretones Este, es mayor. Tiene una longitud de 200 mt.  y más fondo, terminando con cantos rodados. Su ancho medio entre mareas es de 50 mt con mucha variación. Dado que su acceso es indirecto, tiene menos afluencia de bañistas por lo que la actividad naturista es mayor. Es una playa muy ventosa y con fuerte oleaje.

Flysch en Los Bretones Este. Playa de Vidiago. Llanes - Asturias (Foto: Nacho SM)
En el Sector los Bretones Este destacan los tramos litológicos paralelos, también llamados flysch. Son afloramientos rocosos lineales, que alojan numerosas especies de algas y constituyen el hábitat natural del excepcional marisco de la zona.

Playa de Torimbia

Playa de Torimbia. Llanes - Asturias (Foto: Nacho SM)
Playa de Torimbia. Llanes - Asturias (Foto: Nacho SM)

Es una de las playas nudistas más emblemáticas del Cantábrico y famosa en todo el mundo por su calidad paisajística, forma, limpieza de sus arenas y  transparencia de sus aguas. Es una playa encajada en concha y protegida en sus extremos por acantilados que la resguardan de los vientos. Su reconocida privacidad se debe, sin duda, a su aislamiento pues solo se puede llegar a ella caminando desde la localidad de Niembro. Mide unos 500 mt de longitud constante y tiene un ancho variable medio de 75/100 mt que la convierte en un excepcional, silencioso y tranquilo arenal para disfrutar de la naturaleza.

Playa de Toranda

Playa de Toranda. Llanes - Asturias (Foto: Nacho SM)
Playa de Toranda. Llanes - Asturias (Foto: Llanes, escenario natural)

Próxima a la localidad de Niembro, y con forma rectangular, está también limitada por acantilados limitando al fondo con prado verde y bosque, por lo que es frecuente ver rebaños de vacas pastando. Es de arenas blancas, aguas muy limpias y transparentes. La playa es muy ventosa pero con oleaje suave. Al tener buenos acceso consrodados la afluencia de bañistas es alta. Aunque la fama se la lleva Torimbia, su vecina Toranda es un enclave bellísimo y tiene la ventaja de estar cerca del pueblo.

Playa de San Antolín de Bedón

Playa de San Antolín de Bedón. Llanes - Asturias (Foto: Nacho SM)
Playa de San Antolín de Bedón. Llanes - Asturias (Foto: Nacho SM)

Es el mayor arenal del Municipio de Llanes. Tiene casi 1.500 mt de longitud y una media constante de 60 mt de ancho. Es una playa lineal, de arena fina blanca y fuerte oleaje al estar tan abierta al mar, por lo que tiene consideración de peligrosa. Pese a estar muy cerca de la Autovía del Cantábrico no suele tener mucha ocupación debido a los fuertes vientos, y su gran extensión permite que el fondo, más alejado y escondido, sea utilizado como área nudista. Es una playa de belleza excepcional por su paisaje, limpieza de arenas y aguas transparentes. Es utilizada para deportes acuáticos.

Playa de Gulpiyuri

Playa de Gulpiyuri. Llanes - Asturias (Foto: Ramón Díaz)
Playa de Gulpiyuri. Llanes - Asturias

Es una playa interior, entre prados, y desde ella no se ve la costa. Estamos ante un capricho de la Naturaleza, y ante la playa más pequeña del mundo, que se ha formado por la acción erosiva del agua. Los golpes de mar fueron creando una cueva en la que el fondo cedió, dando lugar a un fenómeno geológico kárstico llamado dolina de hundimiento. Una depresión geológica por disolución de la roca o por derrumbe del techo de la cueva formada, y que crea, al otro lado, un hueco en forma de cuarto circular, de unos 50 mt de circunferencia y 30 mt de radio medio. La entrada del mar y las mareas van depositando las arenas de su pequeña playa. En pleamar se forma un mínimo arenal, sin salida directa al mar, y a menos de 100 mt de distancia del Cantábrico, que atrae a numerosos turistas. 

Playa de Gulpiyuri. Llanes - Asturias (Fuente: Turismo Llanes) 

El frente de los dos acantilados laterales que la limitan haciendo de contrafuertes, asemeja el fondo de un escenario de teatro, mientras que en el borde exterior los prados llegan hasta la arena dorada. 
Está aislada entre prados, y su único acceso es caminando, bien desde la vecina Playa de San Antolín de Bedón, o bien desde el pueblo de Naves, por lo que su ocupación es media/ baja. No obstante su fama que ha cruzado las fronteras, la está llevando a una saturación, que hace imposible disfrutar y plasmar fotográficamente su excepcional belleza.

Las Playas de Barro

Playas de Barro. Llanes - Asturias (Fuente: Turismo Llanes)

Son un conjunto geológico de tres playas separadas por un promontorio central, y protegidas por dos islotes en ambos lados. Forman, por tanto, una concha de arenas doradas y aguas transparentes, protegida de vientos y al abrigo del mar abierto, lo que la hace idónea para los baños y poco peligrosa, teniendo como contrapartida una ocupación estival muy alta.

Playa de Barro. Llanes - Asturias (Fuente: Turismo Llanes)
En bajamar las tres playas se unifican en un magnífico arenal salpicado de rocas. La primera, o Playa principal de Barro, tiene forma de pequeña concha y está a su vez dividida en dos sectores, separados por un istmo de arena y  afloramientos rocosos que se unen en el islote divisorio. Por estar más cerca de los accesos rodados, y tener todos los servicios hosteleros, es la más saturada de bañistas. Son playas de longitudes próximas a los 300 mt y anchos medios de 50 mt. cada una.

Playas de Barro. Llanes - Asturias (Fuente: Turismo Llanes)

Es una de las playas más hermosas de Asturias, y siendo la más concurrida del Municipio de Llanes, su salvaje belleza destaca aún más en invierno, por lo que ha sido seleccionada para ser el escenario de importantes películas y series de televisión. 

 Los Bufones de Llames de Pría

Bufones de Pría. Llanes - Asturias (Fuente: El Comercio)

En la rasa costera de Llames de Pría se produce uno de los fenómenos más singulares de la geología kárstica. El bufón es una chimenea vertical que se forma por efecto de la erosión marina, a poca distancia de los acantilados de roca calcárea, y que comunica en su interior con el mar. En pleamar y con el batido de las olas, expulsa con enorme presión hacia arriba, el agua pulverizada del mar. El fenómeno repetido en los numerosos surtidores de la rasa de Pría, produce un ronco sonido continuo casi gutural, que da nombre al bufón. El efecto es parecido al de los geyser pero más sonoro. En aguas muy batidas, con fuertes golpes del oleaje, cosa frecuente, pueden alcanzar una altura superior a los 10 mt, y su sonido se oye desde muy lejos.

Bufones de Pría. Llanes - Asturias (Fuente: Por Soleá)
El fenómeno atrae a numerosos visitantes, que esperan pacientemente a que llegue la hora de la pleamar para ver el efecto, adentrándose en el campo kárstico con el riesgo que supone. Un efecto que aumenta notablemente en las estaciones del otoño e invierno.

Campo de Bufones de Llames Pría. Llanes - Asturias (Foto: Nacho SM)
Campo de Bufones de Llames Pría. Llanes - Asturias (Foto: Nacho SM)
Internarse en el campo kárstico es toda una aventura, y aunque parezca fácil, entraña evidentes riesgos de caídas, además de la dificultad para dar dos pasos seguidos en la misma dirección y además encontrar un hueco donde poner el pie para tener un apoyo estable. Salir del karst puede ser como salir de un laberinto, hay que tomárselo con calma y humor ... pero nadie dijo que la vida del turista fuera fácil.

Campo de Bufones de Llames Pría. Llanes - Asturias (Foto: Nacho SM)

Tiempo presente

Acantilado kárstico de Llames Pría. Llanes - Asturias (Foto: Nacho SM)

Mirar el horizonte produce vértigo, sobre todo cuando somos conscientes de que lo que vemos fue distinto en otro tiempo. Este mar, y mucho más allá del horizonte, fue una vez tierra firme, estepa y bosque. La gran franja costera que recorría el litoral de Asturias, Cantabria y País Vasco hasta el Golfo de Vizcaya y los bosques de las Landas, comunicándonos directamente con el sur de Francia. Una autopista de 10 km de ancho medio, y varios cientos de kilómetros de longitud, por la que las manadas de búfalos, rinocerontes y mamuts, llegaron hasta nuestras tierras en el Solutrense. Pero también mujeres y hombres, familias, clanes... que, escapando de los fríos glaciarios, buscaron nuevas oportunidades de vida, y mejores territorios que los que dejaban atrás. Juntos compartimos conocimientos, cultura, costumbres, creencias ... y también juntos aprendimos a sobrevivir, y a convivir mezclándonos con ellos. 

Si pensamos en todo lo que la humanidad vivió los 2.017 años, desde el año 0 del calendario convencional referido a Cristo hasta hoy, o simplemente en los últimos 17 años de este siglo que parece abocado a nuevos desastres, pensar en los 15.000 años anteriores, que es casi ocho veces más de tiempo, se me antoja inabarcable ... 

17000 Before Present ...números redondos o cientos de años arriba o abajo tampoco van a ningun sitio, considerando las ponderaciones de los sistemas de datación del Carbono 14. Pero la simple forma de referir el tiempo ya marca un abismo...
Desde esta atalaya de Pría, busco las respuestas en el horizonte.
¿Cómo sería esta franja de tierra?...¿qué verían aquellos hombres?... ¿Cómo sería...

- !!! ¿Nacho? !!! ... Ehhh, despierta !!! ¿en qué piensas? Llevas ahí un rato mirando al horizonte como atontado, vas a caer al agua, ten cuidado al dar la vuelta, mira bien donde pisas ¿te ayudo?.... anda vamos, que todavía tenemos que llegar a las Cuevas del Mar...

Cuevas del Mar

Playa de Las Cuevas del Mar. Llanes - Asturias (Foto: Turismo Asturias)
Playa de Las Cuevas del Mar. Llanes - Asturias (Foto: Turismo Asturias)

Su nombre, tan evocador y poético, apenas precisa de más explicaciones. 

Cuevas del Mar, representa mejor que ninguna otra playa, lo que pudo ser nuestro hogar ancestral. Está situada en la desembocadura del río Nueva, abasteciendo de agua dulce abundante a las poblaciones de homo sapiens cazadores recolectores que aquí se establecieron. Los acantilados también les ofrecía el abrigo de numerosas cavidades kársticas, talladas por la naturaleza en los periodos orogénicos del Paleozoico Carbonífero, en que tuvo lugar la formación geológica de nuestro litoral.

Paisajes cavernosos con cuevas y túneles, que fueron, a su vez, tallados por la erosión del mar. Un modelo perfecto del hábitat prehistórico desde las ocupaciones sapiens del Gravetiense, Solutrense y Magdaleniense.

La Playa de Cuevas del Mar tiene forma triangular y se encuentra al fondo de un entrante de acantilados que la protegen del mar abierto, un poco al Oeste del Cabo de Mar. Una estrecha ensenada formada por la grieta de un relieve costero. La playa tiene mezcla de arena dorada y bola de canto rodado. Su longitud es de 150 mt, con un ancho estable de 50 mt entre mareas, aunque en bajamar es prácticamente todo playa, o con aguas de poca profundidad, lo que la hace ideal para el baño.

El promontorio kárstico central posee una caverna interior a la que se accede sin dificultad en bajamar. Ecos, reverberación de los sonidos del mar, brillos, contraluces y un profundo olor a mar conforman la atmósfera de una mágica cueva que nos retrotrae al imaginario del pasado. A su vuelta, en el lado contrario al mar abierto y completamente a resguardo, se produce, por efecto de la marea, una mínima playa frente a la principal. Un privilegiado palco sobre el escenario de la formidable naturaleza. Escasos metros pueden ser un pequeño paraíso, y éste está a salvo de todas las miradas.

Al estar al abrigo del mar, su oleaje es moderado o mínimo, y no resulta peligrosa. Por su cercanía a la localidad de Nueva de Llanes, tiene acceso fácil, estando muy concurrida tanto en las horas del baño como en las de paseo.

Playa de Las Cuevas del Mar. Llanes - Asturias (Foto: Nacho SM)

Cuevas del Mar invita a pasear al atardecer, a sentarse en los simples bancos, pensar y mirar... a estar allí hasta la puesta del sol. Tras un rato disfrutando del paisaje, del olor del mar, de la limpieza del aire y del silencio, apenas roto por los niños que juegan, se nota un efecto de posesión del lugar, un vínculo, una atracción atávica, una llamada, una especie de déjà vu perdido en la noche de los tiempos, una confortable sensación de pertenencia.

Playa de Las Cuevas del Mar. Llanes - Asturias (Foto: Nacho SM)
Ya no recuerdo quién decía que el amor no era tanto mirarse uno a otro, como mirar juntos en la misma dirección. Cuevas del Mar es un lugar que nos une a un destino que fue, es y será nuestra condición humana, nuestra historia como especie y nuestra responsabilidad de cuidar por el planeta, que es nuestro hogar. 

Cu´to, Rûme, Ukûg... y tantos otros, también miraron en esa misma dirección, que representa una aspiración. Pero aunque veían un paisaje diferente, y sentían cosas inimaginables y muy distintas para el humano de hoy, buscaron en este paraíso, y bajo esta misma puesta de sol, cogiendo la mano de sus parejas amadas, lo mismo que nosotros: la esperanza en la supervivencia, la felicidad de los suyos, lo mejor para sus hijos ...y el amor.

- Ven Lola, que te quiero contar una historia que se me está ocurriendo, y que igual la preparo para el blog de "...entre la 42 y la Quinta". No sé, no va de arquitectura, ni de arte, ni de ningún viaje exótico, pero ... a ver qué te parece...
- Venga cuenta... ¿cómo empieza?
-Te vas a reír... vamos caminando hasta esas cuevas, y te la voy contando

domingo, 12 de marzo de 2017

Orígenes, la exposición histórica de Asturias

NOTA 1: ESTE REPORTAJE ES LA SEGUNDA PARTE DE LA CONFERENCIA PRONUNCIADA POR EL AUTOR NACHO SAN MARCOS, EL 8 DE MARZO DE 2017 EN LA ESCUELA DE ARTE DE OVIEDO.
NOTA 2: DADO EL TIEMPO TRANSCURRIDO, 24 AÑOS, NO PUEDO GARANTIZAR LA AUTORÍA EXACTA DE LAS FOTOS DE ESTE REPORTAJE, PERO SÉ QUE FUERON REALIZADAS POR MARCOS MORILLA, MIGUEL CAPELLÁ Y JAVIER MORÁN. 
EL MONTAJE FOTOFRÁFICOD FUE COMPUESTO Y UTILIZADO POR MI EN LA CONFERENCIA. 
NOTA 3: ESTE REPORTAJE ESTÁ DEDICADO A LAS CASI 500 PERSONAS QUE PARTICIPARON EN LOS EQUIPOS DE INVESTIGACIÓN DE LA UNIVERSIDAD, DEL DISEÑO Y EL MONTAJE DE LA EXPOSICIÓN.

...Un día hace 24 años

- Manu... ¿puedes pasarme con la oficina? tengo que preguntarle un dato a Marta...
- Ahora mismo, Nacho...

Manu era uno de los vigilantes jurados contratados para la vigilancia en el montaje y durante la exposición. Estaba al cargo de las dos últimas salas del Claustro Alto de la Catedral y la escalera de bajada. Los de la empresa de seguridad habían instalado cámaras de televisión en cada sala, al igual que en el resto del recorrido, y lo observaban todo, día y noche, desde la central que ubicamos en el paso existente entre el Claustro Bajo y el Transepto Sur de la Catedral. Un espacio oculto al público, con vestuarios para el personal de seguridad, azafatas, botiquín médico, limpieza ... también la central de alarmas, circuito cerrado de tv interior y exterior, megafonía general, control de audio visuales, música ambiente y cuadros eléctricos. Desde allí se tenía acceso rápido a todas las áreas de la exposición, para casos de emergencia, y evitar así hacer todo el recorrido.


- Seguridad para Marta desde sala 4 del Claustro Alto, corto....


Al cabo de un rato repitió. Yo miraba a Manu, manejando la radio. Tenía un piloto rojo intermitente, que daba sonidos extraños y con un montón de botones con títulos en inglés...


- Seguridad para Marta desde sala 4 del Claustro Alto, corto...

- Marta para sala 4, corto...
- Le paso a Nacho para consulta - sin perder la línea, cogí la radio - Marta, soy Nacho. Coge el plano de la Sala 4 de Pintura Prerrománica, ¿me copias? corto...

Siempre me ha intrigado el lenguaje de los profesionales cuando hablaban por emisoras móviles. Lo había visto en la gente de seguridad de los rallies.


- Oído Nacho, voy a por él. Corto...

- Plano a la vista. Corto...
- Bien Marta. Atiende: Sala 4 Área de San Salvador de Valdediós. Foto nº 9 de la bóveda de cañón de la antecámara sur de la tribuna, la de las orlas vegetales, que tiene que estar en la segunda pared de la izquierda, y que se despega de la fachada según el recorrido ¿me sigues? Corto...
- Ok, te sigo y lo tengo delante. También la foto. Corto...



- Bien. Estoy con los del pladur, replanteando los tabiques girados. Ya sabes que el paso central tiene que ser mínimo de 1,50 mt. y que los tabiques despegan en ángulos de 45º. Pero nos han dicho que esa foto la iban a manipular porque es la mayor de las que van en los tabiques girados ¿recuerdas?. Necesito que me confirmes el ancho de esa foto para que ocupe toda la pared girada. Yo tengo anotado 2,00 mt ¿es correcto?. Corto...
- Nacho, tengo la medida del laboratorio. Son 2,40 mt de ancho. Corto...

Mientras tanto, suena la radio y veo a Manu hablar...


- Nacho, me dicen por otra frecuencia que vayas cuanto antes a la Catedral, que hay un problema con el retablo, al parecer los anclajes antiguos están todos podridos.

- Jodeer ... cuando no es una cosa es otra...

- Marta. esto está lleno de tableros de pladur, yeso y perfiles y no puedo sacar el vértice en el suelo, pero puedes darme un dato para marcarlo sobre la pared de la fachada. Coge la calculadora y dime cuanto es el coseno de 45º y luego lo multiplicas por 2,00. Corto...

- Nacho, me sale 1,52 mt. Corto...
- Bien, ahora dime si la foto de su izquierda, la que está sobre la pared, ¿podemos moverla 40 cm más atrás?. Corto...
- Sí, pero hay que juntarla con la anterior. No debería de haber problema porque son grandes. ¿Cual es el problema? Corto...
- Ahora multiplica cos 45º x 2,40. Comprueba si se pueden desplazar las dos cuñas triangulares 30 cm hacia delante. Dime también si las fotos del otro lado del triángulo son pequeñas. Corto...
- Me sale 1,82... espera. Las fotos del otro lado... si son más pequeñas. Son de detalles de las pinturas de las capillas del ábside. Admiten movimiento. Quieres cambiar el ángulo al otro lado para no mover el vértice del medio ¿verdad?.Corto...
- ¡¡¡ Qué grande eres Marta ¡¡¡ Te invitaré a un par de cañas. Perfecto. Voy corriendo al retablo mayor, que no sé qué problema hay. Corto y cierro ...




Orígenes. Diseño y montaje de una exposición 

Las grandes exposiciones históricas comenzaron en los años 80´s. Se pretendía revitalizar el arte, presentándolo al público bajo criterios expositivos modernos. De esta manera se podían ver en las ciudades europeas, obras de arte de otros países, bajo el formato de la monografía temática: Los Celtas, Los Etruscos, Las Edades del Hombre, Amenofis III…

Espacios no concebidos para exposiciones, como iglesias, palacios, etc… se adaptaron con brillantes intervenciones de diseño, que mejoraron el edificio anfitrión y dieron nueva vida a las obras. Occidente organizó grandes exposiciones históricas con novedosos montajes, convirtiéndolos en eventos sociales que buscaron el acercamiento del público. Como consecuencia, los viejos museos iniciaron renovaciones, organizando también exposiciones temporales monográficas. 

Los 90´s fueron los años del auge de las exposiciones históricas, pero con los altos costes de los seguros por préstamos y traslados de las obras de arte, derivados de los atentados terroristas del 11S en New York, las de ámbito internacional se redujeron hasta casi desaparecer. 

El auge de la novela y las series televisivas de temática histórica fue en paralelo a las exposiciones, despertando el interés del público culto. Fantásticas obras de Arte, o reproducciones, viajaban a países donde nunca se habían visto, para ser expuestas con espectaculares presentaciones, despertando el interés de la gente, que estaba dispuesta a esperar horas de largas colas.



En 1991 comenzó a gestarse en Asturias la idea de una gran exposición sobre la Historia del Arte y la Cultura para hacerla en la Catedral. Tras el éxito en León, de "Las Edades del Hombre", y la proximidad de la EXPO 92 de Sevilla, el recién elegido Gobierno Regional socialista buscaba una forma rápida de legitimación cultural, y para ello creó una Asociación, presidida por el Principado de Asturias, e integrada por la Universidad, el Ayuntamiento de Oviedo, El Arzobispado y la Caja de Ahorros.

En una fase inicial, encargan a la empresa asturiana “Ingeniería y Diseño Muñiz”, con amplia experiencia en montaje de exposiciones, un avance del proyecto general y definición de ámbitos, en coordinación con los dos comisarios nombrados por la Universidad, Catedráticos de Historia Medieval y de Arte Contemporáneo. 
La exposición se desarrollaría en la Catedral y su entorno, incluyendo el Jardín de los Reyes Caudillos, la calle de Santa Ana y el Tránsito de Santa Bárbara. Asimismo incluiría el Patio del edificio de la Universidad y el RIDEA (Real Instituto de Estudios Asturianos). 

En el verano de 1992, José Ramón Muñiz, amigo y adjudicatario del montaje, nos propone formar parte del equipo de diseño para redactar los proyectos de Arquitectura, definir con exactitud los ámbitos, ordenar los recorridos, diseñar los espacios para las piezas a exponer y sus vitrinas, iluminación general y puntual, etc. Al estar en conjuntos históricos catalogados, los proyectos debían de tener Visado Colegial, Licencia Municipal de Obras e Informe favorable de la Comisión de Patrimonio. Por tanto, seríamos los técnicos responsables, y junto con él, las caras visibles del equipo de diseño. 

Estaríamos también a pie de Catedral, en régimen de dedicación exclusiva, dirigiendo la obra y en contacto permanente con instaladores y profesores de la Universidad de cada área temática para seleccionar y ordenar los contenidos en función de los espacios, etc. Mientras, en el estudio se desarrollarían los proyectos, para lo cual tuvimos que contratar a colaboradores. A partir de aquel momento, inicio del verano, ya no existió ni el día ni la noche, y entre cuatro personas: José Ramón Muñiz, su mano derecha Javier Morán, Miguel Capellá y yo, como arquitectos, más un equipo de una veintena de colaboradores directos, diseñaríamos la exposición hasta el último detalle. 

Hay que tener en cuenta que en aquella época no había teléfonos móviles ni Internet, como los conocemos hoy, y los programas de dibujo informáticos eran básicos. Todo estaba en una fase primitiva, que ralentizaba la información… Hoy tenemos el mundo en el móvil, y cualquier dato en cero coma de tiempo. 

El período histórico abarcaría desde el s. VII, con los antecedentes del indigenismo y la romanización, Prerrománico, Románico y Gótico, hasta el s. XV con la construcción de la Catedral. Incluiría aspectos artísticos, históricos, geográficos, etnográficos, sociales y culturales. Habría también un importante anexo dedicado a la Cultura Tradicional Asturiana, finalmente ubicado en el Patio de la Universidad, y la exposición bibliográfica en el RIDEA. Había que pensar también en la logística inherente a una gran exposición: salidas de emergencia, minusválidos, aseos públicos internos, y la tienda a la salida de la exposición.

El recorrido sería, por tanto, cronológico y lineal, sin posibilidad de retroceso. Se estimaba una exposición de 500 obras de arte, de diferentes características y formatos, procedentes de colecciones nacionales públicas y privadas, europeas y norteamericanas. Material audiovisual, salas de proyecciones multivisión, paneles, planos, fotografías, etc... completarían la muestra a lo largo de 16.000 mt/2.  La duración estimada de visita sería de 5 horas, por lo que se deberían de incluir 2 áreas de descanso intermedias. 



Los primeros días fueron de toma de contacto con el recorrido, y sobre todo del interior de la Catedral. Había que conocer bien su historia y en qué estado de conservación se encontraba el monumento. La exposición reivindicaba también la variante norte del Camino de Santiago, y su parada en Oviedo, dado que el templo estaba consagrado al Salvador, al mismísimo Dios, aquel "...por lo que los reyes reinan…” (Proverbios 8:15) 
"Un proyecto de exposición requiere de varias premisas básicas: 1) el conocimiento del espacio donde se va exponer y el de la propia obra, 2) cómo se establece desde el proyecto la transformación de ese espacio, para facilitar la visión de la obra en óptimas condiciones, 3) qué aspectos sensoriales ha de manejar el diseñador para que el espectador alcance los estadios más elevados de emoción estética, y 4) tener la capacidad para contagiar estos objetivos al equipo multidisciplinar con el que trabajaremos hasta el final, que es la exposición óptima de la obra." (Reflexión del autor en la Conferencia pronunciada el 8 de Marzo 2017 en la Escuela de Arte de Oviedo)
Un proceso largo pero apasionante: paseos haciendo cientos de croquis, debates, reuniones, tanto en el interior como en los bares próximos, para poder entrar con facilidad, y a cualquier hora a la Catedral…y una vez que ésta se desacralizó y se cerró al culto, prácticamente no salíamos de allí. Tuvimos que levantar planos de topografía y del estado actual de las distintas áreas, y poco a poco, pero contra reloj, fuimos dando forma a lo que sería la arquitectura de la exposición. 

Por su condición desmontable, la estructura debía de ser modular y de fácil montaje, por lo que se eligió un tipo de perfil estructural en celosía, con tramos unidos en cajón, garantizando la rigidez y el arriostramiento. Y debía de estar simplemente apoyada para no alterar suelos arqueológicos o históricos. 



La entrada a la exposición sería por el Jardín de los Reyes Caudillos y, lógicamente, tras el recorrido, la salida sería por la puerta de la Catedral. Las circulaciones estarían cubiertas en bóveda de cañón, componiendo la fachada principal con la Catedral, con decisión y sin complejos. En el interior del Pabellón, las zonas expositivas estarían bajo techo plano. Los cerramientos serían de vidrio con vinilo negro por el interior para permitir reflejos, e impedir vistas de la exposición desde la calle, y transparentes en el interior y frentes de bóvedas a la calle. En ellos se representaría el logotipo de Orígenes, la división triple del mundo medieval: Europa, Asia, África y Jerusalen en el centro. 
Un brillante diseño de José Ramón Muñiz




De noche la luz interior saldría por las bóvedas de policarbonato translúcido, bañando el lateral norte de la Catedral, que se veía desde el interior del pabellón de entrada y desde las calles próximas. Asimismo la iluminación exterior de la Catedral, diseñada por nosotros, aumentaría el efecto de la exposición como el gran faro de la ciudad. La imagen nocturna de Orígenes, con las tres banderas, la rampa de entrada, y aquella luz, no la olvidaré en la vida.

Indigenismo, Romanización, Transición e Historia Política

Una vez dentro, nos recibe Octavio Augusto, que situamos sobre un gran paramento cóncavo de acero corten que quería expresar la solidez y el poder del Imperio Romano. La obra fue ubicada al revés de lo habitual: dejando al aire la escultura, y convirtiendo la vitrina en peana. Luego buscamos la orientación de focos adecuada para producir una interesante sombra surrealista, que se proyectaba en axonometría sobre la pared cóncava. 



La bóveda de cañón fue el sistema de cubrición de grandes espacios más característico del mundo romano y románico, hasta el gótico. La intersección entre dos bóvedas del mismo diámetro genera una bóveda de arista. En todas las claves de bóvedas se articularon soluciones de ventilación natural para un buen confort ambiental. La estructura portante sería de celosía metálica ligera, esmaltada en blanco. Estos fueron los elementos básicos principales del lenguaje arquitectónico utilizado. El policarbonato translúcido de cubierta, y la iluminación, natural o artificial, hicieron el milagro de los efectos. 



Los Reyes Caudillos fueron extraídos de sus nichos del Jardín, limpiados y reubicados por orden, para ser expuestos sobre peanas de acero en el interior del Pabellón. Secuenciados cronológicamente, y ambientados con imágenes y objetos procedentes de sus templos y palacios, ofrecían una panorámica histórica integrada visualmente con el jardín. Al fondo, una sala, en caja negra, para 50 personas, explicaba la historia de la Monarquía Astur, mediante un audiovisual multivisión, con pases cada 15 minutos. 


La iluminación individual y de conjunto nos ofreció una nueva imagen, que cambiaba sustancialmente del día a la noche. Algunas esculturas, objetos y paneles, se presentaron fuera, o sobre el césped del jardín, ampliando la exposición hacia los exteriores del pabellón. De esta manera el vidrio de los cerramientos parecía virtual, incorpóreo, y establecía un diálogo exterior interior, por los interesantes reflejos sobre las lunas. La ambientación general se complementaba con música alto medieval, elegida por los especialistas. Se logró así crear una atmósfera, necesaria para introducirnos de lleno en el origen de nuestra historia, y nos preparaba para iniciar el camino de la exposición. 



Los espacios eran amplios, para evitar las primeras aglomeraciones, y poder circular en torno a la Tapa del Sarcófago de Itacio, una extraordinaria obra de arte cristiano bizantino tallada en bajo relieve plano, en mármol. Para reforzar lo más posible el reflejo, se colocaron suelos sintéticos de madera oscura, utilizando un barniz especial de epoxi brillo. El perfil del dintel de arranque de la bóveda de cañón, marcaba un plano a 3 mt de altura, que dividía en dos el espacio real, y su línea de intersección fue utilizada como carril para alojar toda la iluminación artificial, con focos orientables pinzados. El reflejo en el suelo repetía esta arquitectura expositiva. 



En el inicio del recorrido, y a punto de entrar por el lateral del atrio de la Catedral, nos encontramos con Alfonso II El Casto. Para la ocasión estrenó una gran peana de chapa de acero, con acabado en oxirón negro, superpuesta a la antigua, que no tiene interés artístico. El Rey se asomaba, como siempre, a la ciudad. Era el único punto por el que se veía la exposición desde la calle, siendo divertido ver desde fuera el movimiento de la gente adentro, mirando la escultura de un Alfonso, que siempre había estado allí, pero que ahora se veía con otros ojos.. 



Siguiendo el recorrido, en el atrio construimos un Puente en Acero Corten para salvar la puerta principal de entrada de la Catedral, que en realidad pasó a ser la salida de la exposición. Era el único punto donde se cruzaban las circulaciones.


En el rellano superior se reproducía en duratrans, una imagen back-light, con vidrio circular pisable, el pozo del Dolmen de Onís, sobre el que se levantó en 737 la primera edificación de la Monarquía: La Iglesia de la Santa Cruz de Onís, la tumba del Rey Favila, segundo rey de Asturias. Allí se custodió la Cruz de la Victoria, la que portó el Rey Pelayo en la Batalla de Covadonga, contra los musulmanes de Al-Andalus.



El puente pasaba desapercibido en la fachada de la Catedral, pero su paso permitía una visión nueva de los relieves góticos del atrio, que precisaron de limpieza al estar seriamente afectados por las palomas. Bajo el puente, pudimos ubicar la tienda de la exposición y el escaparate de recuerdos, libros, reproducciones, joyas, etc. 

La Primera Sociedad Altomedieval



Al otro lado salíamos a la esquina de la Iglesia Prerrománica de San Tirso, poniendo en valor su único resto: el muro testero del ábside central, con su ventana trífora. Siguiendo el mismo criterio se singularizó su visión ejecutando una bóveda de arista en el eje del testero prerománico. En la c/ Santa Ana se iniciaba una de las partes más interesantes de la exposición, a nivel de arquitectura, diseño e iluminación.



Una larga galería cubierta con bóveda de cañón translúcido, y cerramientos laterales de vidrio que alternaban tratamientos en vinilo negro opaco con otros transparentes, para apreciar los elementos catedralicios que necesitaran ser vistos en su recorrido. 



El gusano, como así lo llamaban, giraba por el Tránsito de Santa Bárbara para salir a la Corrada del Obispo. Por supuesto estas calles, convertidas en salas de exposiciones, quedaron cortadas durante el montaje y la exposición. En su avance se exponía valiosas obras de arte que mostraban la evolución de la sociedad en el período de la Monarquía Astur, la fundación de palacios, iglesias palatinas, iconografía, documentos, invasiones normandas, relaciones con cortes europeas, cruces procesionales, placas fundacionales, estelas funerarias, etc...La sociedad altomedieval del Prerrománico.



También un apartado especial sobre la Corte de Aquisgrán y Carlomagno, con la maqueta original de Alemania, la estatua ecuestre de Carlomagno, del Museo del Louvre, que finalmente tuvo que ser sustituida por un gran duratrans luminoso, paneles y un audiovisual sobre el mundo carolingio completaban un importante anexo, un pabellón de vidrio levantado sobre las ruinas del Palacio de Alfonso II en el lateral sur de la Catedral, estableciendo la tesis de las relaciones entre las cortes carolingia y alfonsí. 
A nivel de montaje, me gusta esta imagen de cómo "el gusano" se adapta al centímetro, al arco del Tránsito de Santa Bárbara, pasando bajo él como si fuera un tren entrando en un túnel. Son detalles que permiten valorar la precisión con la que se construyó la estructura.



Estructura que en su avance señalaba con llamadas a la contemplación del conjunto catedralicio, donde merecía la pena su vista. Pero también para fijar referencias constantes sobre la ubicación relativa del visitante, un "Vd está aquí", respecto a la ciudad y el conjunto. Los planos de arquitectura recogían las características del diseño, la definición y colocación exacta de las piezas, con su orden, tipo de vitrina (A,B,C.D...) según tuviera luz propia o no, peanas, soportes inclinados, señalización de todo tipo: extintores, salidas de emergencia... era importante definir las distancias entre las obras más atrayentes desde el aspecto expositivo para minorar las aglomeraciones, y fijar las distancias de contemplación, labor que se controló escrupulosamente en el montaje, al igual que la iluminación pormenorizada, orientación de focos evitando interferencias de luces, etc. 

La Arquitectura del Prerrománico Asturiano

Tras un tramo al exterior, que permitía un descanso para poder fumar y tomar el aire, la exposición entraba nuevamente en el conjunto catedralicio, en el Claustro Gótico a través de la Puerta de la Limosna, de la Corrada del Obispo. Una zona completamente diferente en concepción expositiva, para adaptarse a la arquitectura existente. 


Debido a la abundante humedad del patio del Claustro, decidimos suprimir toda la vegetación: prado, arbustos y cipreses. Eliminamos la tierra vegetal hasta cota arqueológica, cubriendo con lámina geotextil, red de drenaje y lecho de gravilla con un enlosado flotante de piedra caliza, para ver los alzados del claustro, como nunca se habían visto. En las cuatro pandas limpiamos suelos, paredes, arquerías... y repintamos las bóvedas góticas de crucería. 

Una labor de restauración urgente, pero decisiva para su conservación posterior, y que no tuvo reconocimiento. La exposición, sobre arquitectura prerrománica, se desarrollaba en vidrio para permitir la visión de los elementos arquitectónicos y funerarios del claustro. 

Manejamos dos conceptos de iluminación: un plano virtual de luces a 2,20 mt de altura, que coronaba la estructura metálica expositiva de celosía, esta vez pintada en color negro... 



...y una iluminación exterior, a ras de suelo, y centrada en cada arco apuntado, orientada en vertical hacia las arquerías góticas flamígeras, que proyectaban en las bóvedas de las pandas un mágico juego de luces y sombras. Siempre dije que había que ver Orígenes entrando en el Claustro, ya de noche para disfrutar de los juegos ilusorios de luces.


La exposición contenía paneles explicativos, grandes fotografías, planos, restos arquitectónicos y ornamentales sobre peanas, y


maquetas en metacrilato de todas las iglesias prerrománicas, que permitían ver su arquitectura exterior e interior por transparencia, de una manera conceptual, en vitrinas con luz propia, confiriéndoles categoría de joya. Nuestra joya del Prerrománico Asturiano, Patrimonio de la Humanidad.


La relación entre la exposición y su marco arquitectónico, fue de máximo respeto y supeditación, pasando casi desapercibida. En muchos aspectos se mejoró la visualización del Claustro Gótico, y producía satisfacción ver a la gente admirando los pormenores de la intervención, las tonalidades de luces blancas y doradas, los reflejos en bovedas y vidrios, y la mágica música medieval ambiental. Desde el claustro se seguía por la Cripta de Santa Leocadia, Cementerio de Peregrinos y Sala Capitular. Espacios con intervenciones expositivas similares, llenas de valiosas obras de arte, nos encaminaban a la planta alta.



Prerrománico Asturiano. Pintura y Producción Artística

El Claustro Alto, hoy Museo Diocesano, se vació de sus contenidos habituales litúrgicos. La primera decisión fue cerrar con Pladur todos los balcones que daban al claustro y a las fachadas, salvo dos para ventilación cruzada. Se trataba de conseguir un espacio cerrado, con vocación de sala de exposiciones contemporánea.



Acuchillado y barnizado de suelos y techos de madera, tabiques que cortaban la perspectiva, o que despegaban en ángulo delimitando áreas, transformaron completamente el espacio original. Se mostraban grandes fotografías de la pintura mural del Prerrománico.


ordenadas cronológicamente, por iglesias y reinados, para apreciar su evolución programática y estilística, iluminadas con focos orientables sobre carriles lineales. Las fotos se combinaban con paneles didácticos en vidrio, y con duratrans luminosos adosados a las paredes de fondo de cada sala, para dinamizar el sistema expositivo, dándole un concepto de exposición contemporánea.



Cada área temática tenía una propuesta ambiental y expositiva diferente en diseño y contenidos. Vimos necesario forzar estos cambios, respecto a lo visto hasta entonces, para romper el ritmo y no cansar al espectador, problema que habíamos detectado en otras grandes exposiciones históricas, donde esta circunstancia no se había considerado. 

Hay que tener en cuenta que a estas alturas, lo normal era llevar casi 3 horas de visita a la exposición. En la esquina entre las salas 2 y 3, ubicamos un área de descanso, con ámbito para fumadores, junto al único balcón abierto a la calle. Era el punto central de la exposición, por distancia recorrida.


La joya en pintura, era por supuesto, la Iglesia de San Julián de los Prados, la Capilla Sixtina de la pintura altomedieval europea, con su fantástico programa pictórico anicónico. Y en el centro de la sala, su bellísima maqueta de metacrilato en vitrina con luz propia, brillaba como una joya, atrayendo irremediablemente a la gente. La tesis expositiva histórica, tanto de arquitectura como de pintura prerrománica fue desarrollada y supervisada por el historiador especialista Lorenzo Arias Páramo, tanto en la elección del material fotográfico, restos arqueológicos, documentación planimetrica, y ejecución de maquetas conceptuales.  

El recorrido finalizaba con una reflexión fotográfica sobre los paralelismos estilísticos entre la decoración y pintura mural del prerrománico asturiano con ciertos códices españoles y europeos, así como con la arquitectura omeya de Siria y Jordania.


La Cámara Santa 

La Cámara Santa fue la intervención más difícil de Orígenes. Los comisarios decidieron exponer solamente las obras del período histórico: la Cruz de la Victoria, símbolo de Asturias, la Cruz de los Ángeles, símbolo de Oviedo, la Caja de las Ágatas y el Arca Santa Románica. Por tanto sería el ámbito con más carga emocional de la exposición. Por tanto se desalojaron todas las reliquias sagradas, incluso el Santo Sudario de Jesucristo.

Pero su arquitectura estaba en mal estado de conservación, precisando limpieza y restauración. Asimismo, la reja protectora mostraba ruina estructural por oxidación, lo que nos obligaba a cambiarla. No tenía ningún valor artístico, por haber sido hecha tras la Revolución Minera de Asturias de 1934.


Tras vaciarlo todo, hubo que limpiar las dos bóvedas de cañón, arcos fajones, esculturas del Apostolado, paredes, suelos… salieron de allí decenas de bolsas de basura y polvo. 

A continuación se consolidaron las cargas y lucidos de todos los elementos por especialistas restauradores. Se desmontó la instalación eléctrica antigua, que, además de deficiente y obsoleta, no cumplía ninguna norma. El proceso llevó mucho tiempo, pero una vez restaurada la cámara, se instaló la nueva iluminación proyectada, con cableado de seguridad y focos completamente ocultos a la vista. El espacio pasó de estar muerto a tener vida, recobrando sus tonalidades doradas, y valores arquitectónicos.


Una vez desmontada la reja, diseñamos un bastidor auto portante en llanta de acero corten de 12 cm de ancho x 3 cm de espesor, apoyado en el suelo para evitar fijaciones, y aprovechando los agujeros de las antiguas fijaciones de la reja, para los nuevos anclajes. No tocar la arquitectura histórica fue el principio básico de todas las intervenciones. 

El bastidor mostraba su dimensión constante recorriendo bóveda, dintel, soportes verticales y montantes para las barandillas, que eran simples barras móviles. 
Lunas de vidrio de seguridad antirreflejo mostraban con absoluta nitidez el camarín santo, y se separaban de los laterales para no tocar las paredes y hacer de ventilación. 

En el arco, el vidrio semicircular se dividión en dos, para hacer una separación central abierta de 15 cm, simulando la forma del logotipo de Orígenes, y repitiendo el esquema del tímpano superior, con su saetera de derrame interno, en cabecera de bóveda. De esta manera se establecía una analogía formal entre la Antecámara y el Camarín Santo.

Un panel informativo, con un diseño claro e inequívoco, indicaba la posición de las joyas, identificación, características e historia. 


Especial atención dedicamos al expositor de la Caja de Las Ágatas, pues había que ver todas sus caras, incluso su base. Para ello diseñamos un mueble de acero con su frente quebrado en dos planos de espejo: el inferior en ángulo de 45º para ver su base reflejada en alzado, y el superior en ángulo de 15º para ver su parte posterior en axonometría. La Caja estaba colocada sobre una luna de vidrio en voladizo.


El proceso de diseño fue divertido, y el resultado eficaz, llamando la atención de los visitantes. También se diseñó la peana de la Cruz de la Victoria, un prisma neutro que la presentaba con el medallón central a la altura de la vista del espectador, para darle la mayor majestuosidad posible. No en vano es el símbolo de Asturias.


El nuevo cerramiento fue proyectado con exacta definición técnica, en colaboración con los especialistas: metalistas de taller, fabricantes del vidrio especial, y de iluminación. 

La instalación técnica interna del camarín santo: iluminación, detectores de movimiento, alarmas incendios, y cámara de televisión del circuito de seguridad, estaban ocultas a la vista discurriendo tras la pieza del dintel central. La vista desde el interior era impresionante. La tecnología más avanzada al servicio del Arte. 

La intervención fue larga, compleja, delicada y muy vigilada, por los Comisarios, los representantes del Arzobispado, Patrimonio, y por todos los técnicos implicados, por lo que el resultado gozó de amplio consenso, que vimos reforzado por los elogios de visitantes ilustres, prensa nacional y Tve, dándonos a entender que la reforma de la Cámara Santa permanecería una vez finalizada la exposición, por evidenciar una notable mejora respecto a su estado previo. 

Cuestión que no se produjo, generándose tras el cierre de la exposición, una controversia pública radicalizada entre partidarios de mantener el cierre acristalado, o volver a la reja. Inevitablemente nos vimos implicados en esta polémica. 

Tras unos meses de debates en prensa, radio y televisión, la cuestión se decidió en un Pleno Extraordinario de la Comisión de Patrimonio del Principado de Asturias, el cual votó, casi por unanimidad (votaron en contra los representantes del Arzobispado y del PP), a favor de que se mantuviera el cierre acristalado al presentar una sustancial mejora del espacio, y una inversión ya realizada, pero el Arzobispado desobedeciendo el mandato civil, desmontó por su cuenta el cierre de vidrio, encargando una reja similar a la previa y sin asesoramiento técnico o artístico alguno. 

Hay que recordar que la Cámara Santa forma parte de los monumentos asturianos incluidos en la lista UNESCO de Patrimonio de la Humanidad.

Pero eso es otra historia, dura y desagradable de recordar por irracional, y que llevó a nuestro estudio a enfrentamiento con las principales autoridades del Arzobispado.

La Catedral. La gran sala de exposiciones de Orígenes


La Catedral mostraba una imagen nueva. 
Tras sacar todos bancos del culto, decidimos andamiar todo su interior para limpiar las naves, bóvedas, transeptos y presbiterio. Era impensable realizar la exposición con la Catedral en aquellas condiciones. Tenía una capa de suciedad adherida desde su construcción, de textura viscosa y negruzca, que daba miedo. 

Limpiamos con escobas y plumeros para no dañar las fábricas descubriendo en su base numerosos grafitis de peregrinos de todas épocas. Reparamos muchas partes defectuosas que ofrecían peligro: segmentos rotos de nervios de arcos, medallones sueltos en claves de bóvedas, arquillos y plementerías fisuradas... Sería imposible calcular los contenedores debasura que salieron de la Catedral. Asimismo se hizo una intensa limpieza de suelos. 

Hubo que limpiar y restaurar el Retablo Mayor con productos químicos antiparásitos, grapar y sustituir anclajes de su estructura interna arruinados, repintar muchas partes, incluida la cúpula del presbiterio en azul celeste, tras obtener los pigmentos originales. Obras que fueron realizadas por expertos en este tipo de restauraciones. 

Desmontamos las instalaciones eléctrica y de megafonía, inservibles y obsoletas, para trazar otras nuevas, con cableado oculto, y nuevos focos para iluminación general. La Catedral pasó de ser oscura, a ser un luminoso y blanco espacio gótico. 



La gran Sala de Exposiciones de Orígenes. 

La primera impresión, entrando desde el Transepto Sur, era de sorpresa por la luminosidad nunca vista antes en la Catedral, pero también por la música medieval ambiental de la exposición: una mezcla solemne de música sacra, coral y orquestal, cuidadosamente elegida por especialistas de la Universidad.


Paneles didácticos de vidrio, hermosas esculturas románicas ordenadas como si fueran arquitecturas, en esbeltas vitrinas, audiovisuales, maquetas… hablaban de la sociedad del Románico y la Peregrinación a Santiago.


La escultura románica del Salvador fue analizada en sus proporciones métricas, en el significado de su policromía y mensaje iconográfico, hasta dar forma al logotipo y al Libro de Estilo de la exposición: papelería de administración, carpetas, tarjetas, folios, sobres, etc. Pero también a la joyería que se generó: pines de plata y oro, prendedores, pasacorbatas, gemelos...Un proceso gráfico de abstracción, a partir de la bola del mundo medieval y la mirada al pasado, siempre con el reflejo, como dualidad entre los mundos ilusorio y real, el pasado y el presente.

Cruz de San Salvador de Fuentes 


El deambulatorio comprendía elementos salientes y entrantes en vidrio y espejo, en cada capilla o absidiolo, conteniendo en sus vitrinas imaginería románica. Destacaba entre ellas la Cruz Románica de San Salvador de Fuentes - Villaviciosa - Asturias, a la que le dimos el máximo protagonismo, como expresión de reivindicación ante su actual propietario El Metropolitan Museum de New York.


Diseñamos un gran prisma de vidrio, apoyado en el suelo, de seguridad y antirreflejo en las caras exteriores y semi-reflectante en las caras interiores para poder ver reflejados los laterales y el reverso. Un sistema parecido al utilizado una década después con la vitrina de Nefertiti en el Neues Museum de Berlín

En el interior, una peana de acero en oxirón negro y con luz propia, soportaba la cruz. La colocamos en el centro de un ámbito de grandes lunas de opalina negra, con la identificación grabada en plata, a lo largo de su zócalo. Para no perturbar su visión, se taparon todos los elementos barrocos del deambulatorio, con grandes telas del color arenisca de la piedra de la Catedral.


El efecto fue un acierto, y nuestra Cruz de Fuentes, la cruz procesional de plata, de Fuentes - Villaviciosa, hoy en NYC, se pudo admirar mejor que nunca. La Dirección del Metropolitan Museum, envió una felicitación al equipo de diseño, por la exposición de "su" Cruz. Durante el tiempo de exposición se negoció una autorización del MET para hacer una réplica. Pusieron como condición hacerla a una escala inferior. Hoy, dicha replica, está expuesta en el Museo Diocesano de Oviedo.


En todos los reportajes y suplementos de prensa, salía su foto. No olvidaré que la primera semana de exposición dos policías de NYC, con uniforme de gala, custodiaban la vitrina uno a cada lado, firmes como torres. No había manera de hablar con ellos...eran como estatuas. Y cuando comprobaron que aquí había tanta seguridad o más que en el Metropolitan, se fueron sin despedirse de nadie. 
                                    

Es difícil creer que el diseño completo de su ambientación, vitrina, luces, etc, salió de un interesante y fructífero debate, plasmado en unas cuantas servilletas en el discobar “Pick-Up”, muy cerca de la Catedral, a las tantas de la noche, pero así fue. Era como la segunda oficina, cuando se trabajaba por las noches, que era casi siempre durante los tres meses previos a la inauguración. 

Durante el tiempo de montaje nos proveyeron de pinchos, bocadillos, cafés a altas horas, copas, etc... Este proceso proyectual era bastante habitual, y daba excelentes resultados. 

A la mañana siguiente se dibujaba con exactitud en plano. Posteriormente se explicaba a los Comisarios de la Exposición para obtener su visto bueno, y luego se ponía en circulación, repartiendose a los proveedores: cristaleros, fabricantes de vitrinas, electricistas, rotulistas, previa explicación de objetivos. 
Y tras el replanteo en el deambulatorio, del ámbito diseñado, en un par de semanas estaba terminado y limpio a esperas de que llegara la Cruz desde New York.



Su exposición hoy, en el Metropolitan Museum de New York
Antes de Orígenes estaba en una vitrina normal, sin pretensiones, y pasaba desapercibida en la sala del Románico Europeo, pero ahora está ubicada bajo un edículo, cuyo significado y relación con la Cruz de Fuentes no termino de comprender ...

Vida social del Románico



La exposición seguía por el deambulatorio, siguiendo su ritmo de cubos vitrina adelantados y retranqueados, mientras que por la izquierda se exponían los principales calvarios románicos de Asturias, y de Castilla - León.



Un paseo por lo mejor de los siglos del románico: los grandes monasterios, vida social, maquetas y planos, con detallada explicación de la Regla de San Benito, instrumentos musicales y Antifonarios, como primeras partituras musicales para los cantos corales de los monasterios, traídos de otras ciudades: las Cosmovisiones medievales, con piezas originales, como el Beato de Gerona, o reproducidas en duratrans luminosos, explicaban la visión del mundo y lo ponían en relación con la bola tripartita del "Salvator Mundi", logotipo de la exposición; el desarrollo urbanístico de las ciudades bajomedievales... 

Como un caleidoscopio nos ofrecían un panorama, a través de numerosas obras de arte, paneles, audiovisuales, mapas... expuestos en cubos, como elementos arquitectónicos rítmicos y modulados, alternativos a las capillas laterales del deambulatorio. En todo el proceso decidimos tapar con grandes telas los elementos barrocos de los altares y retablos secundarios, debido a sus excesos formales y por estar fuera del periodo histórico. 

La exposición se planteaba como una arquitectura superpuesta con múltiples espejos que reflejaban y fundían una piezas con otras, ampliando los espacios y su luz... 

Y con los excepcionales cantos gregorianos de fondo, que parecían salir de las propias entrañas de la Catedral por el milagro técnico de las decenas de micro altavoces invisibles que los técnicos de sonido repartieron por todo el conjunto, igualando los decibelios en toda la catedral. Un maravilloso espectáculo acústico.

Era otra Catedral…


Muchas horas de diseño, de dibujo en planos, cambiando las piezas de un lado a otro, fruto de los debates con los historiadores de cada área temática, especialistas de románico, de gótico, implicándoles en el diseño. Participar en sus debates fue una experiencia fantástica...Cada zona tenía su peculiaridad, su discurso teórico, su problema, su plano de detalles, su propuesta expositiva…no había dos iguales.

En la Capilla de los Vigiles, adaptada para sala de los Calvarios Góticos, tapamos todos los frentes con grandes paredes de vidrio tintado, y colgamos en ellos los calvarios y los crucificados. Orientando intencionadamente los focos de cañón, se reflejaban entre ellos mismos, componiendo una dramática escenografía de múltiples cristos reales y reflejados, que producían un efecto de espiritualidad tal, que un día, el comisario de la exposición exclamó: ¡¡¡ “…estos Cristos están para rezarles…”¡¡¡.

Había muchísimas obras expuestas. Durante el montaje daba pena decirles a los historiadores que tenían que renunciar a algunas, y sintetizar su discurso teórico. Que era mejor exponer 7 obras muy bien, que 10 mal, porque repercutía en la iluminación de cada una, su posición, las circulaciones, las aglomeraciones… 

Sabíamos que podía haber problemas de público. De hecho hubo días punta, coincidiendo con los suplementos nacionales de prensa o visitas ilustres, en que el contador de la entrada registró más de 5.000 personas. Y como el tiempo de visita estimado era entre 4/ 5 horas, podían estar 2.000 personas, a la vez, repartidas por el recorrido.


En el presbiterio se exponían, en vitrinas adaptadas al sotabanco del retablo y el altar mayor, una extensa documentación sobre la construcción de la Catedral, y de otras del gótico español: Sevilla, Burgos, León, Toledo,  incluyendo maquetas, poleas, cuerdas, instrumentos de construcción originales, etc. 

El área se complementaba con una visión inédita del Retablo, explicado en audiovisual, pero también en directo por guías especialistas en gótico. Las naves laterales exponían imaginería gótica y arte suntuario de piezas procedentes de toda España, en vitrinas de distintas características, cuidadosamente repartidas, permitiendo siempre anchos suficientes de paso y contemplación.


Y en las capillas principales se expusieron los manuscritos, pergaminos, y códices medievales iluminados en colores, traídos de todas partes. Destacaban los Códices románicos de Dublín, pero sobre todo la serie de los fantásticos “Comentarios del Apocalipsis” del Beato de Liébana, que se expusieron en vitrinas especiales de seguridad con control de humedad y temperatura, también diseñadas por nosotros, estando prohibido hacerles fotografías, por derechos de propiedad. Estaban expuestas también las "Questiones de Lógica" del franciscano Fray Guillermo de Ockham, una de mis obras favoritas, desde que leí "El Nombre de la Rosa".

El Salvador de Alejo de Vahía


En el quinto tramo de columnas de la Catedral, entre el espacio de los fieles y el espacio sagrado, se situó lo que queda de la Sillería gótica del Coro, ejecutada por el Maestro renano Alejo de Vahía, y su escultura de “presentación coyuntural” del Salvador, ejecutada en madera de abedul, como avance para mostrar su pericia ante el cliente. 

Como “Salvator Mundi”, mostraba los mismos gestos que su homólogo románico de Oviedo: la bola del mundo en la mano izquierda y bendiciendo con la derecha. 

Constaba y se sabía que esta obra estaba en algún lugar de la Catedral, pero se descubrió casualmente limpiando por los recovecos del claustro, antes del inicio del montaje. 

Se llevó con máximo cuidado a la sacristía, custodiada por los Comisarios, y envuelta en un manto de terciopelo; y bajo gran expectación pudimos verla en primicia. Fue un momento de los que no se olvidan…

Tras su limpieza y restauración con productos químicos y antiparásitos, le diseñamos una vitrina de seguridad de lujo, aplicando todas las innovacones de las obras de arte estrella del resto de la exposición. Incorporado a los pies del Salvador, abrimos un hueco en la peana, donde se exponía en vitrina climatizada inclinada, el contrato de adjudicación del Cabildo Ovetense al artista alemán Alejo de Vahía, con sus condiciones, pormenores, dineros, plazos, etc, para la ejecución de la sillería del coro en madera de nogal. 
Y la ubicamos en el centro geométrico de la Catedral.

- ¡¡¡Quiero un gran espejo a la salida de Orígenes...¡¡¡

Cuando José Ramón Muñiz, decía algo con vehemencia, teníamos que escucharle con atención porque te anunciaba una genialidad.

- ¡¡¡Quiero ver las bóvedas góticas en el suelo... mostrar la Catedral al revés, lo de arriba abajo y lo de abajo arriba... vamos a construir un imaginario de la realidad invertida y convertir la perplejidad y el vértigo en poesía visual ...vamos a enseñarles el universo desde el lado opuesto ...quiero ver a Jorge Luis Borges al final de esta exposición....¡¡¡ Vamos a hacer aquí un tinglado que haga temblar a la gente para que no olviden nunca esta exposición ...¡¡¡

La despedida de la exposición nos reservaba la sorpresa principal: un Espejo Panorámico de 150 mt/2 en el suelo de la nave central, en el tercer tramo de columnas. Un gigantesco pozo en el que se veía reflejado todo el interior de la Catedral, produciendo en los espectadores un fortísimo efecto vertiginoso, incrementado además por la sorpresa de lo no esperado.

Para preparar al espectador, instalamos estrados de madera oscura, elevados un peldaño y con barandillas de acero corten, a modo de miradores. En su envolvente exterior, y para evitar el choque de la gente contra las paredes, se revistió con madera oscura barnizada la zona de zócalo que definía el nivel de los estrados, pero el resto se revistió completamente de espejo para minimizar la masa visual de la instalación final del escenario.




En el lado del fondo la elevación era de 5 peldaños, para poder ver reflejado todo a más altura, y tener así la máxima perspectiva posible de la nave central y del retablo, pero también del órgano y del rosetón superior. 

Los frentes y laterales internos, se revistieron asimismo con espejo en su franja de contacto con el pozo, para evitar ver la línea del suelo y haciendo coincidir las pocas juntas que había pues habíamos encargado los formatos máximos de fabricación de vidrio espejo. Esta línea imperceptible, dividía lo real de lo reflejado, buscando un efecto de trampantojo. 


Y detrás, a modo de escenario, diseñamos un fondo cóncavo de grandes duratrans luminosos con fotos en blanco y negro del Bosque de Muniellos al amanecer, como metáfora de la verticalidad del gótico, la luz y la elevación divina. En su centro, en el eje de simetría de la Catedral, situamos su única entrada y salida, a través de la cual se veía, al fondo, la puerta principal de la Catedral. La salida de la Exposición. 


Aquí el sonido ambiente era fundamental: un trinar de mirlos, herrerillos, golondrinas y cantos de urogallo, como aves principales del bosque, fueron grabados en Muniellos, y se mezclaban con los cantos medievales. Para ello, un equipo de colaboradores voluntarios, se desplazó al bosque, pernoctando varias noches hasta conseguir las fotografías idóneas del amanecer, y las grabaciones óptimas: la más difícil de grabar fue el urogallo.


Un texto en gran formato fue situado en la entrada del área del espejo, y decía
“…Pues la imagen más evidente de Dios es la belleza de sus criaturas”
Máxima del filósofo medieval y teólogo Hugo de San Víctor, que sintetizaba nuestro objetivo sensorial para el final de la exposición. 
La colocación de frases contundentes, como introductorias de cada área temática, fue una opción de diseño planteada a los equipos de historiadores. Les pedimos que buscaran media docena de frases para cada período, y entre todos elegimos las finales. Fueron grabadas sobre grandes paneles de opalina negra, y preparaban psicológicamente al espectador. Es un recurso expositivo que da muy buenos resultados. 

El gran espejo concentraba todas las sensaciones, magnificando la catedral y sus bóvedas. El reflejo le daba una dimensión nueva, y atrapaba de tal manera que la gente miraba continuamente arriba y abajo, como buscando respuestas. La visión simultánea del mundo reflejado y el real, unidos por una imperceptible línea divisoria, era muy poderosa. 

Atraída por el pozo, la gente tiraba monedas de espalda, como en la Fontana de Trevi en Roma, pero ante el riesgo de roturas, tuvimos que poner rótulos para advertir que no lo hicieran. 


El espejo panorámico alargaba la visita, atrapaba sin remedio, y había momentos en que no había sitio en las barandillas o había que esperar hasta que quedase un hueco. Era, sin duda, el lugar y la forma ideal para que la arquitectura gótica se expusiera a sí misma, y el espectador la comprendiera mejor en las explicaciones. 

Pero su atractivo era puramente sensorial… el espejo era el lugar de despedida. Un sitio mágico, donde el trinar de los pájaros, los árboles de Muniellos, los cantos gregorianos, el reflejo y la perspectiva de la Catedral llegaban al corazón de la gente. 

Una combinación abstracta, fruto de muchas horas de debate entre todos, a partir de la genial idea inicial de José Ramón Muñiz, que se transformó en una performance estética, en poesía visual y acústica al final de la exposición. Todos los miembros del equipo plantearon muchas sugerencias, y finalmente, arquitectura y escenografía acústica y visual fueron tomando forma.

Queríamos que la gente se fuera de la exposición con un recuerdo inolvidable y buen sabor de boca, y el espejo era la guinda final. Tenían que salir a la calle, mareados y desubicados, bajo el Síndrome de Stendhal


La Catedral iba quedando vacía cuando la exposición se cerraba a las 9 de la noche, y tras respirar un poco el aire de la calle, yo volvía casi siempre al espejo, para disfrutar de mi momento favorito: ver la primera fase del apagado de luces de vitrinas y de arquitectura, hasta quedar solo las luces de seguridad. 


Los tonos de la piedra se volvían dorados por el efecto del pan de oro del retablo y las luces amarillentas de las naves laterales y del triforio. Entonces, la penumbra llenaba de espiritualidad un lugar que, curiosamente, había sido desacralizado para la exposición, mezcla de real e irreal. Aquella panorámica había que recordarla para siempre. 

Atrás quedaron año y medio de trabajo intenso y de recuerdos inolvidables. Los últimos días antes de inaugurar, creí que no llegábamos...tuvimos que llamar a amigos para que nos ayudasen por las noches en el impresionante trasiego de la Catedral ... 
¿Recuerdas aquella noche?... Eran las 5,00h de la madrugada, o así, y estábamos sentados en el suelo de la nave lateral de la Epístola, la de la derecha, detrás de un montón de vitrinas que había que limpiar y trasladar cada una a su destino en carretillas. Estábamos sudando, rotos, en silencio, fumando y tomando unas copas que nos habían llevado del "Pick-Up". Había electricistas, carpinteros barnizando, operarios, los de seguridad...muchísima gente trabajando. Cajas cerradas con las piezas a exponer, por todas partes. Montones con restos de otras cajas ya abiertas, plásticos, cartones, papeles rotos, colillas, botes de bebida... aquello era un caos, ordenado pero un caos ... 
Y de repente suena el Órgano. Infanzón, así le llamaban, era el encargado de tocar el órgano en las grandes celebraciones litúrgicas. Un seglar de origen argentino, un solitario, un hombre culto con el que luego entablé una cierta amistad. El bueno de Infanzón, para levantarnos el ánimo, nos deleitó con una selección de tangos de Carlos Gardel. Nunca creí que el órgano pudiera sonar de esa manera, ni llegar a ver algo semejante en la Catedral. Quedamos todos paralizados...Tras los aplausos y vítores, seguimos trabajando con fuerzas renovadas. 
Infanzón fue un entusiasta de la exposición desde el primer día. Siempre estaba atravesado por todos los sitios preguntando si necesitábamos algo: tabaco, bebidas...Le habría gustado leer este reportaje, pero en aquel tiempo ya estaba entrado en años, y nos abandonó poco después. Pero siempre recordábamos Orígenes, cuando nos veíamos por ahí... 
Hoy, tras 24 años transcurridos, muy pocos me lo creen cuando lo cuento...
No, yo tampoco me quería ir de la Catedral… 

Finalizados los 3 meses, la exposición se cerró al público, pero mi socio Miguel Capellá y yo, no quisimos participar en el desmontaje, ni verlo siquiera. 
No volvimos a la Catedral. 
No queríamos ver morir Orígenes. Preferimos quedarnos con el recuerdo de aquella última mirada, apoyados en la barandilla del espejo…
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EXPOSICIÓN ORÍGENES - Arte y Cultura en Asturias s.VII-XV
OVIEDO 1993
 Comisarios : 
   Francisco Javier Fernández Conde 
   Mª Cruz Morales Saro
 Comité Científico:
   Mª Soledad Álvarez Martínez
   Francisco de Caso Fernández
   Mª Jesús Suárez Álvarez
   Isabel Torrente Fernández
Montaje Exposición:
   Ingeniería y Diseño Muñiz
Diseño general, Arquitectura y Dirección de Obra:
   José Ramón Muñiz Martínez
   Javier Morán Toribio
   Nacho San Marcos
   Miguel Capellá
Diseño gráfico:
Marta Rodríguez González
Marcelino de La Fuente Rodríguez
Coordinación y Relaciones Públicas:
Duli García
Gemma Leijs
Audiovisuales:
Iñigo Botas
Elisa Prieto López
Luis Angel Díaz Menéndez
Diseño de sonido exposición:
Miguel Fernández Gutiérrez
Colaboradores montaje:
José de La Riera
Pepe Legazpi
José Paredes
Armando Graña
Lorenzo Arias Páramo
Fredi Fuenteseca
Lola González Villamil
Recuerdo personal. Orígenes 1993