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sábado, 18 de enero de 2014

Villa Romana del Casale ( Primera parte )

¿...veremos mosaicos, Silvano?

Viendo la caravana de autocares en dirección a Piazza Armerina, pensé que muchos de ellos seguro que irían a ver la hermosa ciudad siciliana, Patrimonio de la Humanidad.

Pues no... Todos tomaron la desviación hacia Villa Casale. Mientras tanto le pregunta una turista italiana a Silvano, el guía del grupo, si íbamos a ver mosaicos. Como nosotros íbamos sentados en el autocar detrás de él, por ser los únicos españoles del grupo, y así nos explicaba las cosas en español, sin necesidad de micrófono, y en petit comité, me hace un guiño con un gesto gracioso y cómplice, y le contesta con una sonora carcajada...
"... veremos mosaicos hasta que nos hartemos, jajaja..."

                                                                                             Entrada al Parque Arqueológico de Villa Casale

El largo camino desde el parking hasta las taquillas, es un gigantesco mercadillo con tenderetes a ambos lados, donde se venden todo tipo de artículos típicos sicilianos y relacionados con el sitio arqueológico: reproducciones de figuras griegas y romanas, pequeños mosaicos, máscaras, imanes para la nevera, camisetas, libros...de todo.

Organizan la entrada por grupos, para evitar las aglomeraciones, y que nadie se pierda. Todos detrás del guía que encabeza cada grupo con una banderita en alto. Para ello, dejan pasar un tiempo entre grupos consecutivos, y asi llevar un cierto orden en la visita sin estorbarse. No obstante en el primer punto de parada ya se arma el lío. 
Por supuesto, y como decimos en Asturias, aquello era una romería. Esa visita romántica que yo me imaginaba, en soledad con la historia, iba a ser una pelea internacional por sacar una foto, y poder ver algo en condiciones. Parecido a Pompeya al mediodía...

....Qué se le va a hacer, toda la vida soñando con ver Villa Casale, y va a coincidir la cosa en hora punta, y en pleno mogollón. ¡ Qué dura es la vida del turista...¡
Pero bueno, vamos allá. Todos con el ticket en la mano...

                                                                                  Panel informativo y vista aérea de Google Earth 

La famosa Villa formó parte de una gran propiedad, o latifundio, ya desde el s.I d.C. y tuvo una constante evolución, aunque lo que vemos hoy sean los restos de máximo esplendor de su última configuración de los s.IV y V. Los famosos mosaicos se han conservado en perfecto estado gracias a una inundación que lo cubrió todo de barro en el s.XII. Tras siglos de olvido, la villa fue descubierta a finales del s.XIX. Las primeras excavaciones, dirigidas por Paolo Corsi, se iniciaron al poco tiempo, finalizando en 1935, pero fue más adelante, en los 50 y 60, cuando el equipo dirigido por los arqueólogos Gino Vinicio Gentili y Giuseppe Culrera,  sacó a la luz todos los mosaicos. Aún hoy se pueden ver allí grupos de trabajo de restauración y conservación. Gran parte del conjunto está aún pendiente de excavación.

Los mosaicos de su última fase histórica están realizados, seguramente, por artesanos procedentes del Norte de Africa, los cuales habían alcanzado una perfección técnica reconocida en todo el Imperio Romano. Guardan semejanza estilística con sus coetáneos tardorromanos que podemos admirar en las ciudades romanas de Túnez y Libia, y sobre todo en la colección del Museo Bardo de Túnez.
Villa Casale está incluida desde 1997 en la Lista  World Heritage de UNESCO como Patrimonio de la Humanidad, y sus mosaicos están considerados entre los más bellos, perfectos, y mejor conservados del mundo romano.

                                                                                                                        Conjunto termal y hornos

Actualmente se accede al recinto por el conjunto termal, compuesto de Caldarium masculino y femenino, con el Laconicum o sauna, situado en el centro. Se aprecia en primer plano los Praefurnia, hornos para calentar el agua y el Hipocaustum, equivalente al suelo radiante actual. A los 3 cuerpos iguales se accede desde el Tepidarium situado en posición transversal y con remates absidiales. El conjunto se encuentra protegido por una estructura de madera, y cubierta de chapas de cobre, que quieren reproducir la forma original. Su configuración arquitectónica en planta, es autónoma del resto de la Villa. Tiene sus propios ejes de simetría y ángulos, a fin de adaptarse a la topografía de la ladera, y es sin duda la zona más deteriorada del conjunto.

                                                                                Hipocaustum sobre Suspensurae

                                                                                                   Sala de Unciones y masajes

La Sala de Unciones, cuyo funcionamiento ya fue descrito por Vitrubio, es usada tras salir del baño caliente y la sauna. En su mosaico, que no se aprecia bien, se ve desnudo al propietario, recién salido del baño y a varios esclavos especializados en cada labor de aplicación de ungüentos, perfumes y masajes necesarios para su buena apariencia. Este equipamiento termal, tan completo, es propio de un elevado status social, por lo que el propietario romano, debería de pertenecer al rango ecuestre, o bien podría ser Senador o Gobernador de Roma ( Praefectus Urbi), que ante el alto coste de la vida pública en la capital,  prefería invertir las ganancias en sus posesiones de provincias, lejos de la mirada del fisco imperial.

                                                                                                                                             Frigidarium

El Frigidarium para baños de agua fría, es una sala octogonal de planta central, con antecedente reconocible en la Domus Aurea romana, de Nerón. Tanto el espacio central como los nichos perimetrales de vestuarios y baños frios, o  Natatio, están decorados con ricos mosaicos de motivos marinos. El espacio abovedado disponía de luneto de iluminación cenital. El conjunto termal, como se puede ver en la planta de conjunto, está relacionado axialmente con la Palestra.

                                                                                                                             Palestra

La Palestra es un espacio rectangular biabsidial dedicado a gimnasia y ejercicio físico, de 20 mt x 4 mt, previo a la entrada a las termas, con pavimento de mosaico representando una carrera de cuádrigas en el Circo Máximo de Roma. Sus paredes están moduladas con columnas monolíticas de granito, de orden corintio, y sus paramentos estuvieron revestidos con mármoles africanos, Pórfido y Numídico. Por el paso de la izquierda se accede al Frigidarium, mientras que por el de la derecha se viene del Vestíbolo della Domina .


En su espléndido mosaico se aprecia con detalle la Spina central con los Obeliscos, Magna Mater, Castellum Aquae, las Metae, e incluso los distintos colores de las escuderías participantes. En definitiva, la reproducción literal de una carrera de cuádrigas en el Circo Máximo.

                                                                        Mosaicos en el Edículo de Venus, y Vestíbulo de las Termas

Al complejo termal se podía acceder desde el Pórtico Poligonal de la entrada principal a la Villa, a través del Edículo de Venus, y el Vestíbulo de las Termas. Se entraba directamente a la Palestra. En estos espacios comunes de circulación los bellísimos mosaicos son del tipo geométrico, bordeados con sogueados y grecas, en cuadrados, rombos o elipses.

                                                                                                      Atrio de entrada principal a la Villa

Finalizada la visita a las Termas, entramos a la Villa desde el patio abierto del Pórtico de recepción. A continuación se entra en el Atrio, espacio intermedio entre entre el exterior y el Perístilo interior. Allí nos da la bienvenida el propietario en un fantástico mosaico del que, desgraciadamente, se ha perdido casi toda la foto de familia.

                                                                                                              Mosaico de bienvenida en el Atrio 

Llamado también Vestíbulo del Adventus, describe el saludo al dueño en su llegada a la Villa, haciendo referencia a la entrada en Roma del Emperador. Aquí se suscita la duda sobre la identidad del propietario de la Villa. Se habla del Tetrarca Maximiano ( 285-305 d.C.), co-socio del Emperador Diocleciano. Incluso de su hijo Majencio, proclamado Emperador en 305 d.C. y muerto en la Batalla de Ponte Milvio, por Constantino el Grande. Aunque la hipótesis más defendida es que su último propietario fue Lucio Aradio Valerio Proculo Populonio, Gobernador de Sicilia entre 327-331 d.C. durante el período de Constantino. Por supuesto que hay más candidatos. Lo cierto es que no hay nada que indique la presencia de un Emperador por aquellas tierras sicilianas.

En este punto la visita coge altura. Se sube unos 3 metros ( ver zona izquierda de la foto del Atrio), a un entramado de pasarelas que, apoyadas en los muros de la Villa, van atravesando todo el conjunto, y permiten la visión en planta de los espléndidos mosaicos. Ya nunca tocaremos suelo hasta terminar la visita y salir.

                                                                                                                                             

                                                                                                                                    Pórtico del Peristilo

Un Pórtico rectangular de 10 columnas corintias de lado y 6 de fondo, en total 32 columnas, rodean un jardín ( hoy inexistente) con fuente central de claro estilo barroco tardorromano. Sobresalen frente al Atrio de entrada los restos murarios, con remate absidial, del Larario familiar, o divinidades protectoras de la Villa. El pavimento muestra un mosaico geométrico continuo, a base de cuadrados, y protomos de diferentes animales, en coronas circulares alternas rojas y azules, compuestas por sogueados. Recorremos el lado menor por la pasarela, hasta el primer ángulo.

                                                                                                                      Vestíbulo de la Domina

El Vestíbulo de la Domina es un aula trapezoidal, con bancada perimetral, situada en el ángulo noroeste del Peristilo, que lo comunica directamente con la Palestra. Tenemos por tanto un acceso interno privado al conjunto termal. En el mosaico se representa a la Señora de la casa, la Domina,  acompañando a sus dos hijos a las termas, con dos siervas. Estas figuras refuerzan la hipótesis de Maximiano, como propietario de la Villa. Se trata de su esposa Eutropia, y sus hijos Fausta ( luego esposa de Constantino I) y Majencio ( luego Emperador ). Al otro lado del ámbito se aprecia parcialmente el fantástico mosaico de la carrera de cuadrigas del Circo Máximo, de la Palestra que hemos visto antes.

                                                        Mosaicos en zona de Servicio : cocinas y salas internas

En las Pars Servilis, zonas de servicio de la Villa : cocinas, despensas, etc, que son pequeños espacios rectangulares comunicados entre sí, los pavimentos son a base de motivos geométricos, bien formando cruces de sogueado que delimitan octógonos con coronas inscritas; bien hexágonos con estrellas de seis puntas que forman hexágonos mayores y cuadrados residuales; bien octógonos limitados por cuadrados sogueados formando estrellas de ocho puntas, etc... todo un repertorio de imaginativas soluciones geométricas, que se verán ampliadas con variaciones, en otras áreas de la Villa.

                                                                                            Sala de las Estaciones

La Sala de las Estaciones forma parte del grupo de estancias de las Hospitalia, entre las zonas de servicio y las privadas del propietario. El mosaico es geométrico-figurativo a partir del hexágono de sogueados, que va formando estrellas de seis puntas y losanges, o rombos. Las estrellas circunscriben círculos de grecas que incluyen figuras mitológicas alusivas a las Estaciones. Una maravilla de mosaico.

                                                                                                             Sala de los Amorcillos Pescadores

Otra importante estancia de las Hospitalia es la Sala de los Amorcillos Pescadores, con un espléndido mosaico que representa una villa con columnata en semicírculo, su cubierta de tégula, ventanas y acabados.  En el mar se ven representadas  las especies marinas más comunes, asi como las barcazas y las diferentes artes de pesca.

A continuación nos encontramos con una sala privada de estancia, llamada de la Pequeña Caza. Es un espacio con acceso desde el Peristilo, a través de una entrada enmarcada con un orden jónico exento, de gran valor simbólico. Su pavimento es un primoroso mosaico, ejecutado con teselas de mínimo formato, que narra con exacto realismo una jornada de caza del jabalí, venado, liebre, etc, que incluye el ritual del Sacrificio a Diana y el banquete final de celebración.
Obsérvese el recorrido del público.

                                                                                                                           Sala de la Pequeña caza

                                                                                                                          Detalle Sacrificio a Diana

El  Sacrificio a Diana arroja datos sobre los personajes de la cacería, o de los presuntos propietarios de la Villa. Así tenemos como hipótesis  que el personaje de rojo que dirige el ritual es el Cesar Constancio Cloro. A la izquierda, tomando las bridas del caballo negro tendríamos a su hijo Constantino, y al otro lado de la parrilla tendríamos a Majencio sujetando el otro caballo blanco. Un fantástico mosaico, que a modo de registro, nos llena de detalles interesantísimos.

                                                                               Sala del Mosaico Octogonal
                                                                                                                          Sala del Mosaico Cuadrado
Cierra el grupo de espacios servidores de este lateral del Peristilo, la Sala del Mosaico de Octógonos cóncavos formados por sogueados, con coronas concéntricas internas, y círculos residuales de grecas, todos con motivos centrales diferentes. La Sala del Mosaico de cuadrados con alternancia de rombos con sogueados y ondas que delimitan motivos centrales también diferentes. Un despliegue creativo sin límites, y una fiesta para la vista..

Aprovecharemos este punto para reagruparnos, porque el grupo anda disperso, hacer un receso, tomar un agua mineral bien fría porque hace un calor... que me río de Janeiro, y así dejaremos un poco de espacio con el grupo de japoneses que va delante....el grupo de atrás está todavía en el atrio

Villa Casale acaba de empezar...
                                                                              ( CONTINUARÁ)