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lunes, 3 de febrero de 2014

...Y tú César, cómo ves el mundo...?


El pasado 1 de Febrero se cumplieron 70 años de la muerte de Piet Mondrian ( 1872-1944), pintor neoplástico holandés, fundador en 1.924 junto a Theo Van Doesburg de la revista De Stijl. Como buen vanguardista, intentó buscar la estructura básica del universo, e interpretó el mundo a su manera. Nos dejó su Cosmovisión. Decía "... solo cuando estemos en lo real absoluto, el arte no será ya más necesario"
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Nuestra obsesión siempre fue explorar, conquistar y conocer el mundo. Ponerle nombre a todas las cosas, pues cuando tienen nombre, parece que comienzan a existir. Numerosos valientes intrépidos dieron su vida por descubrir los lugares más recónditos y desconocidos. Había que buscar nuevos territorios de comercio, explotación... y de paso resolver el enigma de si la tierra era plana, curva, esférica, si estábamos en el Centro del Universo... Para ello había que viajar, conocer la realidad de las distancias, y dibujar mapas


Dicearco de Mesina ( 355-285 a.C.), geógrafo de la Escuela de Aristóteles,  ya se atrevió a medir las principales montañas del Peloponeso, y de Grecia en general, así como hacer un mapa del mundo conocido, que le fue de gran utilidad a Alejandro Magno

 

Claudio Ptolomeo, geógrafo del s.II d.C. en Alejandría, mantenía que la tierra estaba en el centro del universo, y que el sol, la luna y los planetas giraban a nuestro alrededor. Teoría compatible con la Biblia, y por tanto cómoda para la Iglesia. A partir de su Geographia, se elaboraron Mapamundi, que estuvieron vigentes hasta más allá del año 1400, figurando el Mediterráneo y el Indico como mares cerrados.

                            

En el prólogo del segundo libro de los Comentarios al Apocalipsis del Beato de Liébana, figura una hermosa Cosmovisión altomedieval, de las que se hicieron numerosas copias al perderse el original. Está basada en las descripciones de las Sagradas Escrituras, Ptolomeo y San Isidoro de Sevilla. Más que el rigor cartográfico hay que ver una interpretación. Según él la tierra es plana, el mundo está rodeado por el océano y formado por Europa, Africa y Asia. Jerusalén, como umblicum mundi, está en el centro y el mapa está "orientado", es decir, el norte está ocupado por el este, la dirección de Oriente. Otros Beatos, como los de Valcavado, Girona, Seo de Urgel ejecutaron bellísimos dibujos de Cosmovisiones altomedievales.
A lo largo del s.XV, numerosos Mapamundi más o menos acertados y con profusión de ilustraciones de las tierras y mares, poblaron las Bibliotecas.


Pero fueron las Proyecciones Cartográficas Cilíndricas de Gerardus Mercator, de 1569 las que modernizaron la cartografía. El sistema consistía en proyectar todas las tierras sobre una superficie cilíndrica tangente al Ecuador. Al desenrollar la superficie cilíndrica se obtenía un mapa plano, cuyo mayor problema eran las deformaciones a medida que la proyección se acerca a los polos. Ello permitía trazar líneas rectas, en vez de curvas, para las rutas náuticas y fijar rumbos lineales, por lo que fué un sistema muy usado a partir del s. XVIII. Como era tradición, los mapas contenían abundantes dibujos de barcos, leviatanes y demás monstruos marinos, asi como de las razas, religiones y vestuario de las poblaciones del mundo.

La Geografía es una ciencia apasionante... los babilonios ya trazaban en tablillas de barro, en el 2500 a.C. sus rudimentarios mapas de las cuencas del Tigris y el Eufrates. Después, y aparte de los mencionados, hubo muchos otros... Anaximandro, Piteas, Macrobio, Al-Idrisi, De Virga, Fra Mouro, Piri Reis...Y todos plasmaron su interpretación del mundo, su cosmovisión. Mis Atlas de la época de estudiante de Bachiller eran, para mi, como una ventana al mundo. En el mapa de Africa con esos nombres de paises tan exóticos y estimulantes, veía la sabana con leones, elefantes, jirafas... En la Antártida soñaba con las expediciones de Amundsen, Scott, Shackleton... eran mis héroes. Me dediqué en mi juventud a leer a Julio Verne, y en mi imaginación recorría, con los protagonistas, toda la geografía terrestre, polar, submarina y espacial...


Siempre soñé con tener una bola del mundo, y nunca se me arregló. Pondría chinchetas o banderitas en cada sitio que visité. Mirarla y hacerla girar sería como viajar otra vez



Pero las cosas han cambiado...
Ciertamente, en nuestro mundo ya no hace falta tener la bola, por lo que aspirar a tener una en casa, no deja de ser un prejuicio personal de viajero romántico. Además la idea no prosperaría por ser un trasto más. Hoy todo está en Internet: Google, Google Earth, Google Maps, Wikipedia, etc, nos llevan a cualquier rincón del mundo desde cualquier lugar : sea delante del ordenador, o con el dispositivo móvil tomando una caña en una terraza. Además contienen abundante información, fotos, visiones en 3D, y hasta fotos mías colgadas en Panoraimio. Con un GPS podemos llegar a cualquier punto del planeta sin mapa. Sabemos los kilómetros, las desviaciones, las gasolineras, bares... y encima nos lo cuentan con una sensual voz femenina. El mundo ya no es un espacio de aventura, es una aldea global. El viajero que dibujaba ballenas y elefantes ha quedado relegado a la leyenda, y sus increíbles historias han quedado para literatura de regalo en cumpleaños o reyes magos. Libro de estantería, de los que adornan pero no se leen


Y aunque los satélites han jubilado a los aventureros exploradores, la imaginación humana sigue  con sus ingeniosas visiones del mundo. En realidad cuando cogemos un lápiz delante de un Mapamundi es para proyectar nuestra cosmovisión personal, y dibujar cosas características que nos han llamado la atención. Estas han proliferado en forma de parodia, chiste o caricatura con la entrada de las redes en el nuevo milenio. No hay más que mirar en Internet. Hoy día se pueden ver divertidas cosmovisiones nacionales, incluso regionales o locales aplicadas a cualquier cosa: mercados, fiestas, etc... Ya conocemos el mundo, lo hemos hecho nuestro, y ahora lo divertido es interpretarlo


Con la Luna y Marte comenzamos otra vez desde origen, al igual que hizo Dicearco de Mesina, poniendo nombres : algunos dedicados a respetables personajes... otros, la mayoría a nuestros temores, fobias, miedos o esperanzas, o sea a nuestras debilidades humanas : Nieblas, Muerte, Serenidad, Tranquilidad, Sueño, Honor, etc... Al tratarse aún de territorio desconocido nos impone un cierto respeto. Pero, el día que estén colonizados por terrícolas, volverán las cosmovisiones



No será necesario que vayan exploradores aventureros. Cuando alguien ponga el pié allí, todo estará descubierto, y llevará incorporado un mecanismo con toda la información: geográfica, topográfica, climática, química, etc. Muchos de los lugares y accidentes geográficos ya estarán bautizados. Cuando comiencen las construcciones de infraestructuras, carreteras y urbanizaciones, los nombres se cambiarán por otros nombres, dependiendo de los aconteceres políticos, las guerras futuras, etc, y con el paso del tiempo terminaremos con graciosas cosmovisiones marcianas, como hemos hecho con nuestro planeta.

Y así conquistaremos el Espacio
Tampoco el Universo se ha librado de los míticos nombres que hemos puesto a las estrellas y constelaciones : Andrómeda, Betelgeuse, Rigel, Castor, Pólux, Sirius, Vega, Berenice, Eridani, Spica...nos llenan de emoción y poesía cuando las miramos en las estrelladas noches de verano...Contamos estrellas y pedimos deseos... El Universo es más respetable y serio, por eso su contemplación la llamamos "panorama"


Todavía queda mucho para poner nombres a los valles y montañas de los planetas y satélites del resto del Sistema Solar, y aún mucho más para hacer lo mismo en el sistema de Próxima Centauri, la estrella más cercana a nosotros. Solo está a 4,22 años/luz... Dice Asimov en un libro, que si el sol es una pelota de tenis, Próxima C sería una pepita de aceituna situada a 12 kilómetros.

Me permitiréis, como epílogo, una especulación como buen lector de ciencia ficción. En el fondo no sería la primera vez que este género literario se anticipa con sorprendente realidad a los acontecimientos. Me consta que Julio Verne era especialista en ello, porque leí todos sus libros cuando era adolescente.
Tal vez sean otros quienes lleguen allí, y no nosotros precisamente...

                                                            César, el primer simio inteligente ( El Origen del Planeta de los Simios)

PD: Para el próximo fin de semana que anuncian frío, nieve, etc, o sea una horrible tarde de invierno, os recomiendo ver la extraordinaria película "El origen del Planeta de los Simios", impresionante precuela del clásico. Hacer un descanso para tomar una buena taza de chocolate con tarta, bizcocho, o algo de eso tan rico que prohíben los médicos, y empalmar con "El Planeta de los Simios", con Charlton Heston 

Conoceréis a César. Con él comienza todo ( ¿ o quizás termina...? )
¿Serán sus descendientes los que dibujen las cosmovisiones del sistema de Centauri?