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domingo, 16 de marzo de 2014

El nadador de Poseidonia

...en algún lugar de la playa del Golfo de Salerno


Costiera Amalfitana, con la ciudad de Salerno al fondo
 
Aquel día hizo muchísimo calor...
El agua estaba impresionante, templada, limpia, transparente, con un leve oleaje... y no había nadie. Una playa de casi 40 kilómetros, entre Salerno y Agrópoli, que hace una ligera curva y define lo que es el Golfo de Salerno, entre la Costiera Amalfitana al norte, y la Región del Cilento al sur. Una zona bellísima de Italia...
Es una playa tan grande que tiene de todo : arena, grijo, y rocas por lo que conviene bañarse calzado. No es muy buena como playa, pero sabía, mientras paseábamos por la orilla secando al ya débil sol de la tarde, que por allí había pasado mucha Historia.
Y eso la hacía diferente...
La soledad y el silencio, solo rotos por el rumor de las olas, traían consigo lejanas y evocadoras voces del pasado. La luz del Oeste aún deslumbraba los ojos, y al mirar al horizonte percibí sensaciones que convirtieron aquel final del día en algo muy especial.

Qué mágicos son esos atardeceres en el Mediterráneo... 
Pronto decayó la luz. Como ya estábamos secos, nos vestimos, y sin prisas nos fuimos... 
Teníamos que localizar un bar en Salerno y rematar el día con una cena típica.
Nos habían recomendado un pequeño restaurante, con vistas al mar, para cenar. No podíamos irnos de allí sin probar su menú : Ensalada Caprese con tomates de San Marzano, propios de la región. Luego Spaguettis con Almejas, y de postre el Limoncello, típico de toda la Campania. Seguramente nos pondrían una botella, y alguien cantaría alguna melancólica canción napolitana...
Sí...sería una buena despedida


La antigua Salerno > Salernum, fue una colonia romana que se fundó en el 194 a.C. para controlar a los Picentinos, que eran aliados del cartaginés Aníbal. Hoy es una moderna ciudad, con un crecimiento desordenado, como todas las italianas, y con bastante industria periférica. No obstante tiene un núcleo, con el Duomo (la Catedral construida por los Normandos), un museo y un castillo, muy recomendables. La expansión principal es su animado Paseo Marítimo, con tiendas y restaurantes. 
Aquel día habíamos madrugado para visitar la zona arqueológica de los templos de Paestum, y poner fin a un recorrido inolvidable por la Campania
A excepción de Sicilia, nunca habíamos estado tan al sur en Italia.

Vista aérea de Paestum. Wikipedia
   
No sé porqué, pero uno siempre va con una idea preconcebida a los sitios que sueña con ver. Había estudiado la arquitectura y el desarrollo urbano de Paestum durante la carrera, y en estudios posteriores, y no me imaginaba que el área arqueológica visitable fuera tan grande. Pero es que apenas se conoce una tercera parte. Qué equivocado estaba...

Poseidonia la llamaron los colonizadores griegos a finales del s.VII a.C. o inicios del s.VI a.C. alcanzando gran prosperidad, y en paralelo con las otras colonias griegas de la vecina Sicilia : Segesta, Agrigento y Selinunte. 
Su nombre, en honor al dios Poseidón, fue cambiado por los lucanos cuando estos tomaron las ciudades griegas. Pasó a llamarse Paistom.  En el 273 a.C. fue tomada por los romanos convirtiéndose en la colonia de Paestum. Tuvo un destacado protagonismo durante la Segunda Guerra Púnica, durante los hechos de la Batalla de Cannae. 
Posteriormente mantuvo su ocupación hasta el final del Imperio Romano.

Templo de Atenea. Fotos Nacho SM
               
El acceso al conjunto nos lleva directamente al Santuario Septentrional, y a uno de los 3 principales monumentos de Paestum: el Templo de Atenea, también conocido como Templo de Ceres. Construido en piedra caliza local al final del s.VI a.C. sobre un basamento de 34x15 mt, formado por un crepidoma de 3 gradas. Sobre el plano horizontal superior o stilobato, se alzan las columnas sin basamento alguno.

Templo de Atenea. Foto Nacho SM
   
Es un templo dórico hexástilo períptero, de 6 columnas de frente por 13 de fondo, que rodea la cella. Esta dispone de un pronaos de 4 columnas jónicas, conservándose 2 de ellas en el vecino museo. Las columnas, de orden dórico, disponen de acanaladuras y un ligero éntasis. En su parte superior el conjunto del capitel está compuesto por el collarino o conjunto de acanaladuras anulares de remate del fuste, el equino circular y el ábaco rectángular, o pieza donde apoya el arquitrabe. Originalmente tenía un revestimiento de estuco policromado, al igual que sus templos homólogos sicilianos ( Uno de los capiteles del Museo, conserva restos de color azul en el collarino).

Templo de Atenea. Foto Lola Martínez( el autor a la izquierda)
   
Me encantan los templos dóricos de las colonias de la Magna Grecia. Tanto en Paestum como Agrigento, Segesta o Selinunte, tienen un porte solemne, majestuoso y enhiesto. No tienen la esbeltez y elegancia del Partenón de Atenas, o del Templo de Afaia en Egina, de los que son contemporáneos, pero son construcciones robustas, poderosas y con unas proporciones armónicas.
Su condición de estructura desnuda, rota y muda, sin las esculturas de los frisos, acróteras, metopas y triglifos, ni de sus revestimientos policromos, que quizás no entenderíamos desde la visión estética actual, le confiere una belleza serena, que nos habla del pasado a través del silencio del lugar. Rodear el templo bajo aquel sol abrasador, sudando y apartando alguna que otra avispa, forma parte del rito de la visita. Una barandilla de madera en aspa, impide acceder al interior.

Caminando por la Strada Norte-Sur, entre los restos. Foto Nacho SM
   
Un largo paseo  por la Strada hacia el sur, a veces pavimentado con grandes losas, a veces con albero, nos va dejando a ambos lados restos irreconocibles de la ciudad : Heroon, Lararium, Natatio, Tabernae, Copmitium, Foro, Termas, Comitium, Basilica, Macellum, Villas, Pórticos... y un sinfín de restos esparcidos, o parcialmente reconstruidos, de lo que fue la floreciente y alegre Paestum, nos llevan al Santuario Meridional : los Templos de Poseidón y de Hera.

Templo de Poseidón. Foto Nacho SM
     
En realidad el Templo de Poseidón, luego de Neptuno, fue construido a mediados del s.V a.C. en honor al dios griego Apolo. Es el mejor conservado del conjunto. De estilo dórico, tiene las mismas características que el Templo de Atenea aunque con 14 columnas de fondo, una más. La cella, dividida en 3 naves, dispone de pronaos en ambos extremos, con 2 columnas in antis, es decir entre la prolongación de los muros laterales.

Arriba Templo de Poseidón. Foto Nacho SM
                      Abajo Templo de Poseidón. Dibujo Isidro Velázquez 1793
                     
El Templo de Poseidón, paradigma de la Arquitectura clásica de estilo dórico ( algunos autores prefieren definirlo como protodórico) ha estimulado a los artistas que lo han visitado a lo largo de la Historia. Desde dibujantes de trazo fácil, a los pinceles de los románticos. Poetas, escritores, fotógrafos, cineastas... han encontrado en Paestum su fuente de inspiración. Sabatini, Isidro Velázquez... 

Templo de Poseidón. Grabados de Piranesi 1778
      
Giovanni Battista Piranesi grabó 20 planchas en cobre, con bellísimos dibujos del Templo de Poseidón de Paestum, pocas semanas antes de morir. Se conservan en Roma. En ellas no solamente refleja su particular y agobiante visión de de las ruinas, también extrae la quintaesencia evocadora de la arquitectura clásica.

Templos de Poseidón y de Hera. Foto Nacho SM
 
Templo de  Hera. La Basílica. Foto Wikipedia
     
A continuación del Templo de Poseidón se encuentra el Templo de Hera, conocido como la Basílica. De mediados del s.VI a.C. es el más antiguo de los grandes templos de Paestum. Su nombre no tiene ningún fundamento, y quizás sea debido a que la ausencia del frontón, incitara a pensar en un uso civil. Es un gigantesco templo eneástilo períptero, de 9 columnas de frente por 18 columnas de fondo, con una cella interior provista de naos con 3 columnas in antis. Como los otros templos se eleva sobre 3 gradas, con una dimensión de 26 x 56 metros.

Tengo que reconocer que la visita del área arqueológica de Paestum es agotadora. El sol quemaba y hacía un calor asfixiante. Ni planteé meternos por el interior del campo de ruinas, entre los edificios civiles y las zonas residenciales, de las que apenas quedan los muros de cimentación, porque podíamos estar un día entero. El recorrido de regreso permitió disfrutar de otras sensaciones que antes, y debido a las prisas no se percibían, como el intenso olor a resina y el sonido típico de las chicharras tan característico en en las zonas arqueológicas del Mediterráneo y ya tan familiar...
A la salida nos encontramos con el Museo: pequeño pero con una selecta colección de maravillosos restos de cerámica, capiteles, maquetas, pinturas murales de tumbas...Muy bien montado con soluciones modernas de diseño, iluminación de última generación y bien señalizado. Además se ve rápido. Tiene a la salida una buena tienda con buenas publicaciones de Historia y Arqueologia, además de los consabidos imanes para las neveras, pañuelos, lápices, etc...

Tumba 86. Victoria sobre biga en carrera. Foto Nacho SM
    
Pero lo que quería ver de aquel museo era las pinturas murales de la famosa Tumba del Nadador, encontrada en 1968 a 1,5 km de Paestum. Veníamos a tiro fijo...

Tumba del Nadador. Foto Nacho SM
    
Los cuatro lados de la sepultura están pintados al fresco sobre las losas de piedra, desde su interior para verlas solamente el joven difunto, y representan escenas de un simposium o banquete en los lados largos y la preparación para el baño en los lados cortos. La losa que cierra la sepultura por arriba contiene la preciosa escena del joven saltando desde el trampolín a las aguas. 
La importancia de esta tumba es que es la única que contiene escenas pintadas de personas del período arcaico clásico ( datada en el entorno del año 470 a.C.), y que están además perfectamente conservadas. 

Tumba del Nadador. Foto Nacho SM
   
Años esperaba por este momento, y por fin la teníamos delante... 
Pocas veces uno siente esa emoción ante la obra de arte sencilla, exquisita y delicada, que nos habla desde la historia del placer de vivir. El mundo antiguo también buscó el goce y la felicidad de las pequeñas cosas de la vida. Sus artistas la plasmaban con su sensibilidad y oficio porque la conocían. Los griegos hicieron llegar esta idea al mundo romano a través del Mediterráneo, y desde Roma se transmitió al resto del mundo. Ese silencio de los templos bajo el calor, era ahora sonido fresco de agua, risas y alegría, como lo era también en el Mosaico de las chicas en Bikini de la Villa del Casale de Sicilia. 

Tardé en reaccionar, varias veces oí "...Vámonos...¡¡¡" pero no lo escuchaba. Estaba absorto en la escena del nadador. No me quería ir... qué maravilla...¡¡¡
- Esperad un poco más por favor...¡¡¡- casi lo suplicaba...-
Lo siguiente que recuerdo es la playa del Golfo de Salerno....


La cena salió perfecta. La ensalada caprese con tomates alargados de San Marzano y el queso de Mozzarella con aceite de oliva y albahaca estaba de muerte. Aunque siempre digo que los spaguetti al dente no me terminan de convencer. Los noto demasiado duros. El limoncello nunca falla, y efectivamente nos pusieron la botella, y Lola y yo brindamos varias veces...
Fue una preciosa despedida: las aguas del Golfo de Salerno tomaban su color azul oscuro.
El vinoso ponto lo llamaba Homero...
El Mediterráneo siempre presente... y aquella canción que sonó nos puso un nudo en la garganta que jamás olvidaremos. Reginella...Era la despedida que nos daba la Italia eterna, la de los romanos de la Campania, la de los colonos griegos de la Magna Grecia, que nos enseñaron el Arte, incluido el de vivir, y que querían ser felices en un mundo mejor...
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¿Que sentiría el Nadador de Poseidonia si escuchara Reginella...?

                        
         
                         "Reginella" Por Renzo Arbore & L´Orchestra Italiana