Sígueme desde tu Email

martes, 18 de noviembre de 2014

Azul en los Campos de Hielo

                                     Hielo XV

La noticia se dio a conocer el 14 de Septiembre de 2009. 
El diagrama de Fases del agua se había completado. El equipo de investigadores dirigido por Cristoph Salzmann de la Universidad de Oxford UK, había conseguido crear Hielo XV de agua, a partir del Hielo VI. Para ello sometieron éste a una temperatura de -143º, y una presión de 10.000 atmósferas ( 1 gigapascal). De repente los enlaces desordenados del hidrógeno se cerraron bruscamente para formar una estructura compacta y altamente ordenada.( Salzmann-Ice XV: A New Thermodynamically Stable Phase of Ice-Physical review Letters 103)

La última forma termodinámicamente estable del hielo, cuya existencia se había demostrado desde la física teórica, por fin se había podido materializar. Esta estructura, no obstante, no puede existir de forma natural en la Tierra, pero podría ser viable en otros planetas del Universo. Paradójicamente, esas magnitudes de presión conllevan una temperatura ambiental altísima, y una temperatura de congelación también muy alta. 
Todo un descubrimiento.

Tras muchos años de investigación, se había cerrado el ciclo de los tipos de hielo posibles ( Ih-Ic-II-III-V-VI-VII-VIII-IX-XII-XV). 
En la Tierra tenemos Hielo Ih (estructura molecular hexagonal), y Hielo Ic (estructura molecular cúbica), pero éste último solo es posible en condiciones extremas, y bajo los casquetes polares.

Témpanos en la Boca del Diablo. Lago Argentino. Foto Nacho SM
   
Hacia el sur por la 40

Foto Imagui.com-Dorismerino
La Ruta 40 es una de esas carreteras que conducen al fin del mundo. Sus largas rectas separan en dos el infinito, repartiendo las inmensas soledades bajo un cielo sobrecogedor que se vuelve amenazador cuando arrecia el frío viento.

Poco antes de llegar al Lago Viedma, hay que desviarse a la derecha para coger la 23, que conduce al Chaltén, un lugar impresionante.

 Foto El Chaltén-Taringa.net
   
El Cerro Chaltén o Monte Fitz Roy (3.405 mt), nombre puesto en honor al capitán del Beagle, está al norte del Lago Viedma y da inicio al Campo de Hielo Patagónico Sur, también llamado Parque Nacional Los Glaciares. Se prolonga en los Parques Bernardo O´Higgins y Torres del Paine. Esta enorme extensión de hielos es compartida por Argentina y Chile, siendo a la vez su separación.

Chaltén significa "montaña humeante", y por tanto sagrada en la cosmogonía indígena tehuelche, debido a las nubes perpetuas que coronan sus imponentes cumbres. El Macizo Fitz Roy fue explorado por primera vez en 1877, por Francisco Moreno, personaje que dió nombre al célebre Glaciar Perito Moreno.

A lo largo de estas carreteras, el lenguaje agota sus calificativos para describir los paisajes. Las fotos que se puedan hacer, tienen categoría de obras de arte, de poesía visual. La inconmensurable belleza de estos remotos parajes eleva la física a metafísica, y la realidad a fantasía. Solo puede haber una meta detrás de la grandiosidad de las afiladas cumbres y las terribles nubes casi sólidas, que las envuelven...las tierras inhóspitas de los mayores campos de hielo continentales del mundo, solo superados por la Antártida y Groenlandia. Y el silbido del viento es la voz de su inmensidad vacía, la música de la soledad y el infinito.

Pero no conviene entretenerse con literaturas, ni desviarse del camino... el aire que nace de los ventisqueros llega veloz al llano y se nota mucho en el coche. Si uno se quiere bajar a cualquier cosa, parada técnica o a sacar fotos, debe de quitarse las gafas, pues pueden salir volando o simplemente estallar.
También es aconsejable ir de dos en dos, y bien "agarraditos"... como bailando un tango... a fin de apuntalarse mutuamente.
No merece la pena intentar hablar con el vecino, pues no te va a oír nada, debido al tremendo sonido del viento...Y del frío mejor no hablar...

Nuestro destino es la ciudad de El Calafate, Provincia de Santa Cruz, y muy próxima a la cabecera del Lago Argentino. Estamos en La Patagonia.

Parque Nacional Los Glaciares

Del mostrador del hotel tomé un folleto turístico de SoloPatagonia, que dice:
"...There are places where you remain, and places that remain in you"

Es decir, que hay lugares en los que uno se queda, y lugares que se quedan en uno.
Todavía lo conservo, y dice la verdad.



El Calafate es una pequeña y próspera ciudad turística, con confortables hoteles, restaurantes y tiendas de artículos de trekking, souvenirs, artesanía, etc. De allí parten todos los días, si el tiempo lo permire, las excursiones hacia los grandes Glaciares. El más próximo es el Perito Moreno, situado a unos 80 km al Oeste.

Opino que el final del invierno austral, es decir nuestro Agosto, es la mejor época del año para hacer este viaje, pues se pueden disfrutar estos parajes en su ambiente más característico, es decir, con el rigor del frío y la nieve. Es una sensación imponente ver las aguas del Lago Argentino como gel helado, de color verdoso oscuro y opaco...los cielos gris plomizo amenazando nevada...los aleros de las casas con agujas de hielo colgando como estalactitas ..

Y sin embargo, de noche hay mucha luz a causa de la nieve reflejada de las montañas...

Las noches en Patagonia ofrecen un panorama sobrecogedor, que invita a la meditación. El momento pide apagar la luz de la habitación, y admirar en silencio las cumbres nevadas, perfiladas contra ese característico cielo gris plomo, arrimarse al cristal de la ventana, y pensar...

Lago Wadi Rum-Jordania. Foto Jordan Tourism
    
... Pensar en la diferencia con el año anterior... aquella noche en Wadi Rum fue todo lo contrario en lo formal, en lo geográfico, pero no en la esencia. Sentado en aquella duna, emulando a mi admirado Lawrence de Arabia en la célebre escena de la película, cuando miraba al horizonte, viendo el color rojizo de las montañas contra el cielo estrellado, bañado por el aire cálido del desierto, y dejando escurrir entre los dedos la arena rosada, tan fina, que se quedaba pegada a las manos y la cara. Como si quisiera penetrar en uno...

El silencio, compañero de la soledad, está siempre en los extremos del mundo, unido al frío o al calor, a la montaña o al desierto, al viento, al glaciar, al wadi, al hielo o a la arena. El infinito no tiene catálogo de calidades de materiales... solo inmensidad vacía.

Estos paisajes desolados están ligados a la épica de la aventura, la gesta, la superación y el valor. También a los grandes exploradores de la Historia, desde Darwin a Lawrence, a la literatura, el cine...en definitiva a lo que representa ese imaginario romántico, que va directamente a nuestra fantasía desde que somos niños.
 ........................................................................................

Para adentrarse en el Parque, y acercarse a los glaciares, hay que ir provisto de ropa invernal, jersey gordo, un buen polar con el cuello protegido, gorro de lana, calzado potente y chubasquero impermeable con capucha.
Todo aquello que pueda dar calor, pero que no merme la movilidad.
Vale más que sobre que no que falte...También hay que llevar kleenex para la nariz porque el frío es intenso... gafas de sol, gel para los labios, y crema de protección, pues aunque no haga sol hay mucha luz, y el viento también quema.

Carretera de El Calafate hacia los Glaciares. Foto Nacho SM
  
Se sale del hotel en cuanto despunta el día, "con la fresca", como nos decían en el servicio militar...Hace muchísimo frío y el viento es gélido.
Para los "urbanitas" como yo, las primeras bocanadas de este aire patagónico llegan a marear. Uno no está acostumbrado a tanta pureza ambiental...

En el trayecto por carretera, vamos haciendo paradas, para aclimatarnos y poder admirar el paisaje. Las riberas del Lago Argentino son esteparias, con un sinfín de charcos helados, y sin vegetación ni árboles. Al fondo, al otro lado del lago, se ven los Cerros Castillo, Hobler y Punto Alto.

Recuerdo a nuestro receptor en Buenos Aires, cuando nos decía..." Hay cuatro espectáculos acá en Argentina que no van a olvidar nunca : Los Tangos de la Esquina de Carlos Gardel; un partido de fútbol del Boca Junior en La Bombonera, a ser posible contra River Plate; el avistaje de ballenas en Chubut, allá en Caleta Valdés; y el Glaciar Perito Moreno, en El Calafate...". Lo comentaba con el acento y la gracia natural de los argentinos, y se me escapaba la risa mientras miraba los cerros del otro lado del Lago Argentino...

Tras una hora de camino nos anuncia la guía acompañante, por megafonía:
- Señoras y señores, ha llegado el momento esperado, por favor cierren los ojos y no los abran hasta que yo les diga. Tengan paciencia y no hagan trampa...¡¡¡
Notamos que el autocar reduce la velocidad, y gira hacia la derecha subiendo un rato por un camino de tierra, hasta parar completamente...
- Bien, ya pueden abrir los ojos..!!!. Por favor miren hacia su izquierda... !!! Allí lo tienen... !!!

El Glaciar Perito Moreno...!!!

Glaciar Perito Moreno. Foto Nacho SM  

Qué belleza...¡¡¡ Parece que está esperándonos allá agazapado, escondido...¡¡¡ Como una pequeña mancha horizontal de un precioso color azul claro... En esta panorámica general se apreciaba que estábamos aún muy lejos. Delante teníamos Brazo Rico, la laguna izquierda de desagüe del glaciar. A la derecha la Península de Magallanes, contra la que colisiona el glaciar, y al otro lado oculto desde aquí, el frente principal de hielos.

- Vamos a bajar...¡¡¡ Abríguense bien que hace mucho frío...¡¡¡ Abajo les daré unas nociones básicas de la mecánica glacial, y en concreto de las características de nuestro Perito Moreno...¡¡¡ No se apuren a sacar fotos, tendrán tiempo de sobra...¡¡¡ Luego tomaremos un transporte lacustre, para acercarnos a la pared de hielo...¡¡¡ De acuerdo..? ¡¡¡

Glaciar Perito Moreno. Foto Nacho SM    

Antes de volver a subir al autocar tuve la extraña sensación de que el glaciar estaba vivo, por dos detalles. En efecto, desde lejos se aprecia una espesa nube blanca, muy brillante y dinámica... emanando una extraordinaria luz sobre el lomo del glaciar. Es la tremenda ventisca producida por los efectos de la convección y la evaporación superficial diurna. El otro detalle es el sonido...una cadena continua de explosiones y estallidos lejanos procedente del centro y fondo del glaciar, con sus ecos... 
Es el sonido de las roturas de los hielos.

Dos efectos impresionantes que se notan muchísimo más cuando se está cerca,  y sorprendentes para mi, pues no contaba con ellos.
Le hice un gesto a la guía, como llamando su atención sobre este extremo, que me confirmó moviendo la cabeza afirmativamente. Sabía a qué me refería...

Brazo Rico

Charles Darwin fue el primero es describir los glaciares de la zona más austral de la Patagonia, y en concreto en la Tierra de Fuego, durante la travesía del Estrecho de Magallanes, en 1842.

Los glaciares son ríos, o masas de hielo en movimiento, que se forman por acumulación de nieve en las cuencas superiores de las montañas, llamadas "ventisqueros". La nieve acumulada se transforma en gránulos que eliminan los vacíos de aire, congelando el agua, formando cristales y comprimiendo la nieve hasta formar una masa opaca, llamada "neviza".  Ésta se va compactando cada vez más, ocupando los valles, y formando el hielo esponjoso que da origen, con las enormes presiones de las capas superiores, los empujes posteriores y laterales, al hielo glaciar.

Con el tiempo este hielo va cristalizando compactado, aumentando su tamaño, perdiendo todas sus burbujas de aire, y adquiriendo un color azul, que es más oscuro cuanto más profundo, o más antiguo es.

Los glaciares tienen su origen en las glaciaciones del Cuaternario, que comenzaron hace 2,5 millones de años. Hubo cinco periodos glaciales y sus interglaciales. El último acabó hace unos 10.000 años, en el tiempo llamado Holoceno.

En algunos glaciares se pueden ver manchas lineales oscuras, tanto en los bordes como en el centro. Se llaman "morrenas", y son sedimentos rocosos arrastrados por la masa de hielo. El Glaciar Upsala tiene una llamativa morrena central, que es como su carnet de identidad.

Navegando por Brazo Rico. Foto Nacho SM  

A los pies del glaciar, como vemos en la laguna de desagüe llamada Brazo Rico, el agua es de color gris verdoso y es pastosa, como gel. Se llama "leche glaciaria", y está compuesta por hielo granizado mezclado con partículas minerales de la erosión del glaciar sobre los lechos rocosos del cauce.

Frente en Brazo Rico. Foto Nacho SM
Extremo Sur en Brazo Rico. Foto Nacho SM   

Debido a los enormes empujes desde atrás, el glaciar está siempre en movimiento, y al ser el hielo un material sólido quebradizo, su fractura produce estallidos, que parecen explosiones. En grandes dimensiones la masa de hielo adquiere una cierta elasticidad, lo que permite que el glaciar avance más rápido por el centro que por los laterales. Avanza unos 2 metros al día, o lo que es lo mismo unos 700 metros al año... Por eso se agrieta verticalmente formando grandes bloques llamados "serac". Estos se rompen finalmente en el frente, desgajándose por el efecto llamado "ablación", que consiste en la fusión, evaporación, y ruptura final de hielos en la zona de contacto con el agua.

Los bloques se desprenden con estrépito en un proceso contínuo. Una vez en el agua, y cuando inician su viaje errático, se llaman "témpanos", y se van dispersando corriente abajo por el Lago Argentino hasta desaparecer fundidos. Lo más llamativo es la caprichosa geometría de formas y tamaños, pero sobre todo el color que recorre toda la gama de los azules, siendo muy parecidos a los de la flor de la jacaranda. La intensidad del color depende de la profundidad y, por tanto a la antigüedad del hielo.

De los témpanos, como los icebergs, solo se ve un 15%, el resto, es decir, el 85% está sumergido. El agua al convertirse en hielo aumenta de volumen, y como conserva la masa, consecuentemente disminuye su densidad, por eso los témpanos flotan sobre el agua y no se hunden.

Colisión del glaciar con la Península de Magallanes. Foto Nacho SM
Colisión del glaciar con la Península de Magallanes. Foto Nacho SM
   
El Perito Moreno colisiona contra la Península de Magallanes formando un dique natural que cierra el paso de las aguas. La laguna Brazo Rico se queda taponada y sin evacuación. Ello motiva que su nivel de aguas vaya creciendo respecto al otro lado. El agua presiona buscando salida por la zona más débil, que es la unión con tierra. Poco a poco se van creando fisuras en el hielo, que facilitan las filtraciones,  y con el tiempo se va formando un túnel de unos 50 metros de bóveda, que finalmente se derrumba. El proceso se repite una y otra vez, dado que el Perito Moreno es un glaciar estable, sin retroceso.

La ruptura es uno de los espectáculos más bellos e imponentes de la Naturaleza. Acuden miles de turistas, y es retransmitido por todas las televisiones del mundo. No se produce de forma periódica, aunque la media histórica es de +/- 5 años. El último se produjo en Marzo de 2012, con un desnivel de aguas en Brazo Rico de 6 mt. El derrumbe histórico más espectacular fue en 2004. Tras 16 años de acumulación, el desnivel entre aguas de ambos lados de la península era de 30 metros.

                                      Video " Ruptura del Perito Moreno"- Youtube

Península de Magallanes a la derecha. Foto Nacho SM

Es difícil hacerse una idea de las dimensiones del glaciar hasta estar allí. Primeramente porque el barco no sobrepasa la distancia de seguridad de máximo acercamiento, que es de 400 metros, y además porque no hay posibilidad de comparar sus proporciones, su escala, con nada reconocible.

Frente del glaciar. Foto Nacho SM
Frente del glaciar. Foto Nacho SM
   
Es casi imposible dejar de mirar y hacer fotografías a esta arquitectura natural del hielo, pues la luz hace que cambie en cada instante. El viento mueve la nube, sale un rayo de sol y de repente todo es diferente. El zoom de la cámara busca entrar, y captar esos maravillosos azules, vibrando bajo la luz una y otra vez...

Y tras el pequeño crucero por Brazo Rico, hasta la distancia de seguridad, iniciamos el regreso. La segunda parte de la visita es subir hasta el mirador de la Península de Magallanes, que separa los dos frentes del glaciar, y recorrerla.

Frente del glaciar. Foto Nacho SM
Despedida de Brazo Rico. Foto Nacho SM
   
Península de Magallanes

Llegamos al mirador superior por unas pasarelas de madera ( hay otros miradores más abajo)...

No se ve el fondo por la nube de convección, que parece que llega desde el fin del mundo. Pero los estallidos se oyen desde todas las direcciones como una sinfonía de golpes secos, próximos, lejanos, laterales, desde el fondo...
La voz del glaciar llega aquí con nítida intensidad, mezclada con sus ecos.
Es impresionante...¡¡¡ El glaciar se mueve, cambia sus azules y sus brillos bajo la luz, se rompe, se desprenden contínuamente trozos enormes... está vivo...¡¡¡

El Perito Moreno tiene un fondo aproximado de 30 kilómetros, sin contar los glaciares auxiliares, y ventisqueros afluentes. Su lecho rocoso, tiene una sección transversal parabólica por la erosión, con una profundidad máxima de 684 metros ( Medición Stuefer 1999, a 8 km del mirador). Su frente total es cercano a los 5 kilómetros, y su altura oscila entre 30 y 60 metros, aunque se han registrado alturas de 70 metros.

Quiere esto decir, que nuestras catedrales góticas españolas, por poner un ejemplo comparativo comprensible, quedarían por debajo del skyline del glaciar, o solo asomaría un mínimo del pináculo de remate de sus torres.

Glaciar Perito Moreno. Mirador Central. Foto Nacho SM
Frente Derecho. Canal de los Témpanos. Foto Nacho SM
    
El frente principal del glaciar es el derecho, y se abre directamente al llamado "Canal de los Témpanos". Se llama así por ser el camino que siguen los bloques erráticos de hielo hasta el Lago Argentino, donde terminan fundiéndose.

Frente de colisión. Brazo Rico al fondo izquierda. Foto Nacho SM
Témpanos y Leche glaciaria. Frente derecho. Foto Nacho SM
Nacimiento del Canal de los Témpanos. Foto Nacho SM
Frente central del Glaciar. Foto Nacho SM  
Detalle del frente de líneas de deslizamiento. Foto Nacho SM 
Detalle de la estratigrafía de hielos y morrenas históricas. Foto Nacho SM

De cerca, y gracias al zoom de la cámara, se pueden apreciar todos los elementos del glaciar : las manchas sedimentarias históricas o "morrenas", la estratigrafía horizontal que marca las bellísimas coloraciones, y el azul marino intenso a ras y bajo la linea de aguas. Asimismo la "leche glaciaria", o gel de hielo a su pie, y los témpanos recién desprendidos del muro.

Nuevas grietas, cada vez más abiertas, anuncian próximos derrumbes, y nuevos estallidos avisan de próximas grietas. El glaciar se mueve, la enorme masa de hielo empuja desde atrás y los laterales...

¿Porqué se ve el hielo glacial de color azul...?
La luz blanca del sol está formada por todos los colores del arco iris, desde el rojo al violeta. La luz son ondas, y las más azuladas próximas al violeta, en el entorno de los 400 nanómetros, tienen una longitud de onda más corta que las demás. La nieve es blanca porque toda la luz que le llega es reflejada por ser la nieve una capa muy delgada y superficial. Las burbujas de aire atrapadas en el hielo reflejan la luz, y todos los colores escapan. Por eso se ve blanca.

Cuando la consistencia aumenta, disminuyen las burbujas y la luz puede penetrar en el hielo hasta las capas más profundas. A medida que la profundidad y la solidez aumentan, los fotones de los colores van desapareciendo, quedando solo los azules. Por esta razón el hielo puro glacial es de color azul y, lógicamente, estos hielos son los más profundos y antiguos.

 El Glaciar Perito Moreno nos había mostrado todos sus secretos.

Glaciar Perito Moreno. Foto Nacho SM

La excursión había sido magnífica. Qué razón tenía el agente turístico de Buenos Aires. El Perito Moreno iba a ser inolvidable... Al día siguiente volveríamos a los Campos de Hielo entrando por la Boca del Diablo, para recorrer el Glaciar Upsala, el Spegazzini y la Laguna Onelli... Aquel día el capitán del barco demostraría su mejor pericia para salir de aquel laberinto de enormes témpanos azules que nos rodeaban continuamente, cerrándonos todas las salidas... Fue en el Glaciar Spegazzini, y hubo máxima expectación en el pasaje, con varias tandas de vítores y aplausos finales.

Aquello fue una experiencia genial, salvaje e inolvidable...
Pero esa es otra historia, que algún día contaré...

Laberinto de Témpanos en el Glaciar Spegazzini. Foto Nacho SM
    
 El Hielo de Tito

Después de tres días en El Calafate, ya conocía al camarero del Drink Bar del hotel. Tito era un excelente barman. Alto y delgado. Elegante y de modales exquisitos. Con su impecable esmoquin y pajarita negros. Pelo castaño pegado y engominado, mostrando unas canas horizontales por encima de las orejas, y unos leves rizos en la nuca. Dedos de pianista con uñas perfectamente recortadas. Parecía siempre recién afeitado, y de cerca desprendía una agradable fragancia fresca de lavanda.
El coctelero perfecto para tomar una copa tranquilamente.

- Buenas noches Tito...
- Buenas noches señores, y bienvenidos -respondió con ese típico acento argentino que me encantaba - ¿Les ha gustado nuestro Perito Moreno? Uhmmm...si me permiten, observo que tienen la cara recién quemadita del aire del ventisquero... es fantástico tanto hielo, verdad?
- Ha sido increíble pero, perdona Tito, y a propósito del hielo, aunque no sé si será de tu interés - puse especial énfasis, como dando por supuesto que sí lo sería - ¿ Has leído en el periódico la noticia científica del reciente descubrimiento del Hielo XV... ?
- Por supuesto señores, pero el cuadro de Mr. Salzmann está incompleto. Les falta añadir en la lista el "Hielo de Tito..."- añadió una sutil carcajada al comentario - Si me permiten, esta noche estaré encantado de mostrárselo. Es el secreto más preciado de mis combinados australes. Mi Gin Tonic Especial, ¿conocen este combinado?
- Tito, te participo que estás hablando con especialistas. En España se consume mucho... pero adelante, estamos deseando comprobarlo.



Tito comenzó a describir el proceso mientras ejecutaba...
Con un rápido y elegante movimiento tomó una impecable Copa de Balón. Según su criterio, es un error tomar un Gin Tonic en vaso alto de tubo. La copa tiene más capacidad, el hielo no se amontona y cabe toda la tónica. Al ser la boca más ancha tiene más superficie de percepción aromática de sus componentes, y no se calienta con la mano al tener que cogerla por el tallo de vidrio de la copa.

El hielo ha de ser cubito grande, macizo, del tipo "on the rock", sin hueco interno ni burbujas de aire, y 3/4 piezas como máximo. El destino del hielo es enfriar la copa y no aguar la bebida. El contacto entre la bebida y el hielo ha de ser mínimo, así se mantendrá más tiempo sin fundirse. No se debe de usar hielo de la nevera doméstica, pues absorbe aromas de alimentos sobre todo el pescado, ni del grifo debido a los cloros. En casa es mejor fabricar el hielo con agua mineral, por supuesto sin gas.

Cada cliente tiene sus preferencias de ginebra, pero la proporción ideal de cantidad es de 1/4  ginebra/tónica. Ésta ha de estar muy fría, y ser vertida utilizando una cuchara mezcladora. Hay que dejar que la tónica arroye despacio por ella hasta el fondo de la copa, y sin remover. De esta manera se pierde el mínimo de gas, y se va mezclando con la ginebra por convección. Aunque es una costumbre extendida, agitar la copa está contraindicado ( James Bond diría aquello de mezclado no agitado).
Añadir finalmente, como único aromatizante, piel de cítrico.

Finalmente Tito recomienda beberlo en pequeños tragos y con rapidez. Tomar un Gin Tonic es una carrera contrarreloj. Hay que acabarlo antes del inicio de la fusión de hielos... por eso lo ideal es compartirlo en pareja.
Y, por supuesto, el segundo GT se degusta con más placer.

Una vez terminada la operación, que Tito realizó con absoluta solvencia profesional, deslizó la copa con elegancia y sin que se moviera nada de su interior, hasta situarla frente a nosotros.
-Listo, voilâ...pero ahora llega el momento estelar. Por favor, presten atención...



Tito redujo la luz del potenciómetro de la barra, cambiando a luz tipo discoteca. El combinado de repente adquirió un aspecto inesperado, volviéndose fosforescente y azul...

- Bien...ustedes ya saben que la fosforescencia del Gin Tonic se debe a un sulfato que está presente en la estructura alcaloide de la quinina de la tónica, y se activa bajo la luz ultravioleta. Se habrán fijado cuando van a las discotecas allá en España, verdad ?

 - Pero el color azul...? Jajajaja....
Tito, orgulloso de su obra, guardó silencio un rato haciéndose el interesante, mientras se ajustaba la pajarita y el esmoquin, para rematar...

- Van a degustar los señores el Gin Tonic Especial Austral de Tito, preparado con hielo milenario original, procedente de los témpanos del Glaciar Perito Moreno...¡¡¡
¡¡¡...Salud Amigos...¡¡¡