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lunes, 7 de septiembre de 2015

El caballo blanco sobrevuela el valle


Monumento de las Nereidas. 400 a.C.- British Museum-Londres. Foto Nacho SM

- ¿Te acuerdas del Monumento de las Nereidas, que vimos en el Museo Británico de Londres? Pues lo trasladaron enterito desde Xanthos en la tierra de Licia, hasta Londres, adonde llegó en 1844 de la mano del arqueólogo inglés Charles Fellows. Es una pasada...está construido en mármol blanco, y elevado sobre un podium originalmente de seis metros de altura decorado en registros horizontales con relieves narrativos de escenas bélicas. Es un templo períptero tetrástilo, es decir de cuatro columnas jónicas de frente, por seis en fondo. En el centro tenía una cámara sepulcral cerrada, o cella, y entre las columnas había esculturas de las Nereidas montadas a lomos de delfines.

-Y ¿sabes quienes eran las Nereidas? Pues las 50 hijas de Nereo y Doris. 
Nereo fue hijo de Pontos el mar, y Gea la tierra. Compartía con Poseidón, la divinidad sobre el mar. Las Nereidas eran las ninfas del Mar Mediterráneo, vivían en las profundidades y subían a la superficie para socorrer a los marineros. Simbolizaban lo mejor y más bello del mar... son hermosas y cantarinas. Elogiadas, entre otros, por Homero y Hesíodo, llevan túnicas de seda blanca bordadas en oro, y coronas de coral rojo. Se aparecen a los hombres montadas en delfines. Las más famosas son Tetis, madre de Aquiles, el héroe aqueo de la Guerra de Troya, Galatea que enamoró a Polifemo el cíclope, y Anfitrite la esposa del propio Poseidón. 
>Eran muy hermosas...los griegos las adoraban...
>¿No te encanta la mitología griega?...

Licia... la tierra de Sarpedón y Glauco


Valle de Xanthos. Foto Nacho SM
La subida a la cima, antigua acrópolis y fortaleza, por el sendero de tierra y piedras es una paliza. He visto por el suelo cantidad de fragmentos de cerámica, de terra sigilata, y no me he atrevido a coger ninguno. Salvo nosotros y el portero del yacimiento arqueológico no hay nadie. Hay un silencio absoluto y hace un calor de muerte. Cuando llegamos arriba estábamos empapados de sudor, pero la vista del Valle de Xanthos desde aquí es impresionante. La verdad es que no contaba con que esta visita fuese tan espectacular. 
Estamos en la ciudad licia de Tlawa, hoy conocida como Tlos, su nombre griego. Es el punto habitado más alto del valle.


Licia y principales yacimientos arqueológicos
La región de la antigua Licia está al sur de Turquía, y podemos acotarla entre el oeste de Mármaris y Antalya. Al norte está limitada por los Montes Tauros. Fue ocupada regularmente desde el período del bronce, por los hititas, persas, griegos, romanos, bizantinos, otomanos, etc... es decir que por aquí pasaron casi todos. Es un tesoro cultural con más de 70 asentamientos arqueológicos registrados. Dice Herodoto que sus guerreros llevaban armadura en su pecho, y que fueron los primeros en la historia en utilizar escudo como arma defensiva de guerra.

Fuentes escritas tanto hititas del s.XIV a.C. como egipcias de periodo Amarna, y de Ugarit, se refieren a la región como Lukka, y sus pueblos, parece que dedicados a la piratería, no estaban agrupados bajo ningún sistema político. Más tarde se unieron al ejército hitita dirigido por Muwatalli, en su guerra contra Ramses II, siendo citados en el Tratado de Kadesh, cuyo documento original del 1259 a.C. en escritura cuneiforme, se puede ver en el Museo Arqueológico de Estambul. Su versión propagandística egipcia se puede ver en los relieves del Ramesseum de la necrópolis de Tebas, en el Templo de Amon en Karnak, en el Templo de Abydos, y sobre todo en las pinturas murales del fabuloso Templo ramésida de Abu Simbel, en la alta Nubia.


Tratado de Kadesh. Museo Arqueológico de Estambul. Foto Nacho SM
Unos 30 años después de la Batalla de Kadesh, los licios acudieron comandados por Sarpedón y Glauco, para defender Troya del asedio de los aqueos. Sarpedón fue hijo de Zeus y Laodamía, hija de Belerofontesy que cayó en el campo de batalla de Troya, tras duelo de espadas y picas con Patroclo, íntimo amigo de Aquiles. Era primo de Glauco. Este fue capitán licio en la contienda troyana. Es célebre su encuentro y diálogo con Diómedes en el campo de batalla, donde acordaron no enfrentarse, y haciendo honor a un pacto de hospitalidad entre sus antecesores intercambian armaduras. Más tarde fue abatido por Ayax, según narración de Homero en La Ilíada.

Licia fue nación independiente hasta el s.VI a.C. Tuvo escritura, lengua, religión y cultura propias hasta vivir un proceso de helenización por influencia de colonos procedentes de la vecina Rodas. Perdió su libertad con la invasión persa de Ciro el Grande, ocupación que duró 200 años, si bien los persas siempre les permitieron una cierta autonomía. El periodo Aqueménida finalizó con la llegada de Alejandro Magno en 335 a.C. Tras su muerte y las luchas de los Diádocos, gobernantes de dinastías locales vinculadas a la vecina Rodas, fueron incorporándose al mundo romano, hasta convertirse en provincia en el 43 d.C. bajo el emperador Claudio. La Licia romana alcanzó su máximo esplendor hasta la división en el 395 d.C. cuando pasó a ser bizantina. Los licios mantuvieron el poder económico y militar de sus ciudades hasta las invasiones árabes del s.VII.


Valle de Xanthos. Foto Nacho SM
Desde que vi en el Británico los restos licios y el Monumento de las Nereidas, allá por mediados de los años 70, y posteriores, quise visitar el Valle de Xanthos. Es un lugar bellísimo, sugerente, lleno de historia, y que está fuera de los circuitos turísticos. Su nombre tiene aura mítica, y como un eco del pasado, se te mete en la cabeza. No es para sorprender pues allí, su geografía y la situación de los asentamientos históricos estratégicos, configuran un paisaje que yo nunca imaginé que fuera tan impresionante.


Tumbas licias de Tlos. Foto Nacho SM
La carretera era empinada, estrecha, con muchas curvas, y el autocar se meneaba por los baches, pasando entre claroscuros de bosques de encina y pino mediterráneo. Cuando salíamos de las zonas en sombra a las de luz, quedábamos deslumbrados. A veces había que parar para cruzarse con otros coches, ganado o tractores agrícolas. La huerta del Valle de Xanthos es muy fértil y rica, especialmente famosos son sus tomates. La verdad es que en Turquía se come muy bien...

Y en uno de esos claros, de repente a la derecha vimos una serie de tumbas excavadas en la roca, y los restos de una fortaleza otomana en la cima rocosa de un antiguo asentamiento, a todas luces licio. Habíamos llegado a Tlos.


Tlos. Foto Nacho SM

Tlos... la ciudad licia de la colina

La ciudad fue descubierta por el arqueólogo inglés Charles Fellows en 1838, e identificada en 1960. Fue objeto de campañas arqueológicas en el período 2005 - 2008. trasladándose los restos y esculturas mejor conservados, principalmente de época romana correspondiente a la dinastía de los Emperadores Antoninos, al Museo Arqueológico de Antalya, y al de Fethiye. Es un lugar poco conocido y de difícil acceso, pero impresionante. Sus restos están desperdigados por el yacimiento, pero los principales han sido parcialmente clasificados y ordenados en la explanada del Stadyum, anexo a la entrada, y en el área bizantina sur, a la espera de mejores tiempos para reconstrucciones parciales.


Estadio romano de Tlos. Foto Nacho SM
Estadio romano de Tlos. Foto Nacho SM
Estadio romano de Tlos. Foto Nacho SM
Lo primero nada más llegar a una ciudad milenaria en ruinas, donde hace tanto calor, es aprovisionarse de agua fresca. Luego, y sin prisas, atender a las primeras explicaciones del guía. Es necesario también situarse, y estudiar el plano general del yacimiento durante un par de minutos, para saber lo grande que es y por donde hay que moverse. También es prudente no precipitarse haciendo fotos, pues siempre queda tiempo libre, y además el autocar no va a marcharse sin uno.

Plano del yacimiento de Tlos. Foto Nacho SM
Gradas del estadio romano de Tlos. Foto Nacho SM

Muro de contención y Acrópolis de Tlos. Foto Nacho SM
El Stadyum es un complejo deportivo romano con capacidad para 2.500 espectadores, datado en el s.II d.C. del que se conserva un sector lineal de gradas hasta el muro de contención del acrópolis. Debido al terremoto del año 141 d.C. en época romana, dicho muro fue reconstruido con materiales re aprovechados de edificaciones desaparecidas. Así podemos ver en su fábrica restos de sarcófagos y tambores de columnas, mezclados con la sillería de piedra de formatos variados. En sus dos lados norte y este, el estadio disponía de un pórtico de columnas cubierto, y detrás hacia el sur edificaciones de dos plantas : gimnasio, mercados, baños, etc...Hacia el sur se abría al Valle de Xanthos.

Vista de la entrada al yacimiento de Tlos. Foto Nacho SM
Subiendo hacia el acrópolis, podemos ver la caseta de la taquilla de entrada, y el ángulo noreste del pórtico del estadio romano. Arriba, bajo los árboles y la sombra, los tenderetes de venta de souvenirs, y un pequeño bar familiar donde preparan unos espectaculares zumos de frutas: naranjas, granadas, manzanas... El autocar del viaje, arriba a la izquierda.

Vista del estadio romano de Tlos. Foto Nacho SM
Vista del estadio romano de Tlos. Foto Nacho SM
El panorama desde el acrópolis es impresionante, pues no solo se puede ver el Valle de Xanthos, sino también la cordillera de los MontesTauros al norte, limitando el país de Licia. Parece increíble que esta ciudad haya sido conquistada dramáticamente por los persas, al mando de Harpagos, General delegado de Ciro el Grande, en el 546 a.C. integrándose al Imperio Aqueménida durante 200 años. Posteriormente por Alejandro Magno, y tras su muerte, ocupada por los Diádocos sucesores Antígono, Lisímaco y Seleuco. Luego por Roma... cuanta historia se respira bajo el sol abrasador del techo de Licia...Mirando los restos de cada columna o el silencioso paisaje circundante, uno se queda absorto, poseído por las voces del pasado...

Angulo noreste del estadio romano de Tlos. Foto Nacho SM






















Teatro, Termas y Basílica. Foto Nacho SM


















La arquitectura funeraria licia de Tlos desarrolla tres tipos de tumbas: 
1) las grandes tumbas exentas, del tipo sarcófago. Constan de tres elementos : base, caja y tapa, con cubierta abovedada puntiaguda a dos aguas. 
2) las Tumbas - casa rupestres. Son tumbas colectivas familiares, con orden adintelado y recercados rectangulares retranqueados. Repiten la tipología de la arquitectura doméstica licia, ensalzando la continuidad de las relaciones familiares tras la muerte.
3) las Tumbas - templo excavadas en la roca. Son individuales, con orden arquitectónico clásico de columnas in antis, que recuerdan a las tumbas nabateas de Petra.                                                                                                                                                                        
Acrópolis de Tlos. Foto Nacho SM
Tumbas licias de Tlos. Foto Nacho SM
Las pequeñas tumbas próximas al alto del acrópolis resumen en su estilo la evolución histórica clásica. Cubierta a dos aguas con frontón decorado y acróteras en sus tres vértices. Friso con abstracción de metopas y triglifos en relieve dentado. Arquitrabe sustentado en columnas y capiteles que recorren los tres órdenes : dórico, jónico y corintio. La puerta, con jambas y dinteles escalonados en retranqueo hacia el interior de la tumba recuerdan la influencia persa en la arquitectura licia.

Tumba sarcófago. Foto Nacho SM
La roca arenisca de Tlos permite un fácil tallado de la piedra, los sillares de los grandes sarcófagos y su excavación en los acantilados para la ejecución de las fantásticas Tumbas-Templo, pero también su erosión ha borrado casi todas las inscripciones y relieves. Hay unas 80 tumbas en la ciudad, que han sido utilizadas durante generaciones y siglos, por lo que no se puede calcular la población total de la ciudad.

Basílica bizantina. Foto Nacho SM

En la zona sur está el ágora, el impresionante teatro para 6.000 espectadores, el mercado, baños...está casi todo cerrado a la visita, por seguridad y por estar en fase de investigación arqueológica, pero se pueden ver restos murarios, y de puertas de la basílica bizantina del s.V d.C. con su orientación este en el ábside, y oeste en el nártex de la entrada, y un sin fin de material desperdigado de diferentes épocas, reutilizado tras las destrucciones producidas por el terremoto del año 141, en tiempo del emperador Antonino Pío. En esta zona se han encontrado estatuas de Adriano, Marco Aurelio y Antonino Pío que están expuestas en los museos próximos.


Templo de Cronos. Foto Nacho SM


















Pero uno de los hallazgos más interesantes de las excavaciones de 2005 fue el Templo de Cronos. Construido en el s.II d.C. en estilo corintio. Un pequeño santuario con dos columnas in antis, para honrar al Padre Celestial Supremo de Zeus, Hades y Poseidón, en los festivales deportivos del stadyum. No hay ningún otro similar en Licia, y salvo los asimilados a Saturno o Baal Hammon, no conozco ningún otro caso.


Templo de Cronos. Foto Nacho SM


Templo de Cronos. Foto Nacho SM



Tlos. Una sorprendente atalaya sobre el mítico Valle de Xanthos. 
Un paraíso para generaciones de arqueólogos. 
Una ventana abierta a la Historia... y un lugar para soñar.


Tlos. Foto Nacho SM
Tlos y el Valle de Xanthos. Foto Nacho SM

Sobre Belerofonte, Pegaso y la Quimera

- ¿Veis la Tumba-Templo de abajo a la derecha... ? Es la de Belerofonte. Vamos a parar un minuto para hacer fotos, y luego os cuento la historia. Es preciosa...
Mehtap, la joven guía turca del grupo, era historiadora y nos contaba no solo la historia de los lugares, de una manera precisa y rigurosa, si no también la mitología. Cuando uno está en las tierras de la Hélade: Asia Menor y Grecia, ambas disciplinas van necesariamente emparejadas. No en vano los dioses se instalaron sobre las cumbres del Monte Ida, en territorio de Turquía, a unos pocos kilómetros de Cannakale - Troya, para observar y manipular el desarrollo de la guerra troyana. Hay otro homólogo Monte Ida, en el centro de Creta, donde nació Zeus, y fue escondido allí en una cueva, Ideon Antron, por su madre Rea, para que su padre Cronos no lo devorase.


Tumba de Belerofonte. Foto Nacho SM

Tlos y el Valle de Xanthos están ligados a la mitología. Belerofonte, fue un héroe. Unas versiones dicen que era descendiente de Poseidón, otras hijo de Glauco y Eurímede, reyes de Corinto. Su nombre real fue Leofontes, pero tomó nuevo nombre tras matar a Belero, un tirano de Corinto. Tras este incidente abandonó su tierra pidiendo asilo en Tirinto, donde fue bien acogido. Tras un tiempo, Antea, la esposa del rey se enamoró de él, pero fue rechazada. Ofendida, Antea le acusó de seducción y violación, por lo que el rey furioso, en vez de matarle, le expulsó con una carta sellada al rey de Licia, padre de Antea. En la carta le pedía que matara a Belerofonte tras su llegada.

Tras unos días de hospitalidad y festejos, el rey de Licia abrió la carta, y para cumplir lo solicitado pidió al huésped que matara a la Quimera, un monstruo que estaba asolando las tierras y el ganado de Licia. Se trataba de un fabuloso animal muy rápido, híbrido, y de tres cabezas: cuerpo de cabra, cola de dragón, cabeza de león y que vomitaba fuego.

Beleronfonte consultó a un adivino, que le recomendó capturar al caballo alado Pegaso para tal fin. Pegaso era el caballo de Zeus, que nació del chorro de sangre que brotó cuando Perseo cortó la cabeza de Medusa. Pero como era indomable, la diosa Atenea, ayudó al héroe, ofreciéndole una brida de oro para tranquilizar al caballo.

Una vez domado y armado, Belerofonte montó a Pegaso, y voló sobre el Valle de Xanthos. Fue al encuentro de la Quimera, venciéndole al clavarle su lanza en la boca. Al derretirse la pica de plomo con el fuego, se quemaron los órganos del monstruo. Tras esta victoria, Belerofonte y Pegaso vencieron en otras misiones encomendadas, entre ellas a las guerreras Amazonas. Pero movido por la ambición, el héroe obligó a Pegaso a subir al Olimpo para convertirse en dios. 

Como castigo a su intolerable pretensión, Zeus les envía un mosquito que pica en el lomo al caballo encabritándole y precipitando en el vacío a Belerofonte, que falleció en la caída, mientras que Pegaso siguió ascendiendo a los cielos hasta convertirse en constelación.





El mito de Belerofonte venciendo al monstruo Quimera, a lomos de Pegaso, el caballo alado, ha contado con innumerables representaciones artísticas a lo largo de los siglos, alimentando la fantasía, y la leyenda. Solo por poner unos ejemplos, podemos ver la cerámica ática en el s.V a.C.(foto inf-izqda), motivos centrales de mosaicos, como el de Autun, Saône- et- Loire en Francia (foto inf-dcha)...


Tumba de Belerofonte. Foto Nacho SM
Las hermosas historias de la mitología suenan de otra manera delante de los lugares físicos donde acontecieron. Al ubicarlas en su contexto geográfico, y en lugares tan sugerentes y bellos como el Valle de Xanthos, la realidad y el mito se confunden, sobre todo si se cuentan con cariño, como si fueran parte de nuestra propia historia, ambientándolas describiendo su paisaje y arquitectura, añadiendo la épica necesaria, un poco de poesía...y, ¿ porqué no? también un poco de humor... Siempre he opinado que el conocimiento de la historia entra mejor de esta manera...
Y así, tras la foto para el recuerdo, nos despedimos de Tlos.


Recuerdo en el Valle de Xanthos
Pero no de Licia, que no se acaba de ver nunca. Habría que estar un verano entero para ver todos los yacimientos arqueológicos: Letoon, Xanthos, Patara, Myra, Phaselis, Telmessos... y museos de la región, una de las más bellas del mundo antiguo. Pero hay que dejar algo para tener la excusa del regreso. En nuestro breve pero intenso paso por esta privilegiada tierra, siempre a contra reloj, además de disfrutar de la buena mesa y del mar, hay que parar para ver más tumbas licias, como las de Lymira del s.V a.C. que están al borde de la carretera. Hay tanto que ver aquí...


Tumbas licias de Lymira. Foto Nacho SM
Tumbas licias de Lymira. Foto Nacho SM
Toda la costa licia está llena de enterramientos de los tres tipos, pero si es una combinación de mar y tumbas, pues mucho mejor, y para ello hay que contratar la excursión de día completo a las Tumbas de Kaunos, las más espectaculares. Eso sucedió varios días después, en Mármaris.



Marismas de Dalyan hacia Kaunos. Foto Nacho SM
Hacia las Tumbas licias de Kaunos. Foto Nacho SM
El mar, en el s.V a.C. llegaba hasta el mismo pie del acantilado pero ahora hay que recorrer las marismas llenas de meandros, desde la preciosa Playa de las Tortugas, en Dalyan, hasta las tumbas. Los turcos llenan de turistas las barcazas, enzarzándose en un divertido rallye, donde se adelantan unas a otras, en pleno bamboleo, al ritmo de la música que llevan puesta a todo volumen, provocando los aplausos de la concurrencia. Es muy divertido... Tras un largo rato de animadas carreras se ven las tumbas licias al fondo.


Tumbas licias de Kaunos. Foto Nacho SM
Tumbas licias de Kaunos. Foto Nacho SM
Tumbas licias de Kaunos. Foto Nacho SM
Tumbas licias de Kaunos. Foto Nacho SM
Tumbas licias de Kaunos. Foto Nacho SM
No puedo evitar el hormigueo... siempre es emocionante acercarse a un conjunto tan famoso como las Tumbas reales licias de Kaunos, y a uno le entra la prisa para coger el mejor sitio posible para hacer fotos. Entre que la barcaza no para de moverse, que tienes que buscarte la vida para evitar empujones, y que tienes que hacer equilibrios para no caer al agua, las fotos salen de milagro...


Tumbas licias de Kaunos. Foto Nacho SM
Tumbas licias de Kaunos. Foto Nacho SM
Tumbas licias de Kaunos. Foto Nacho SM
No sé cuantas fotos pude hacer en Kaunos, ni cuantas borré... pero poco margen hay, pues la excursión seguía aguas arriba para acabar con un divertido baño termal colectivo de barro, que nos dejó la piel como nueva... pero ya con calma, y a la vuelta, cuando la gente se cansó de hacer fotos, me tumbé en el suelo de proa para poder fijar la cámara y hacer una fotografía, que pondré en mi perfil de facebook. 
Me salió de lujo. Como nadie me lo dice, me lo digo yo. Estoy encantado con ella...

Más tarde, con la caída del sol, y ya de regreso a Mármaris, volví a proa, y con el sol y el cálido viento de cara miré absorto durante casi una hora los brillos vibrantes del mar. Enfrente tenía la península de Cnido. Casi nada. Pensaba en este Mediterráneo con tanta historia, feliz y trágica, cuna y tránsito de civilizaciones, de cultura, arte, religiones, mercados y guerras... de literatura, canciones y poesías de amor. 
El Mare Nostrum ...
Nuestro mar...
Aquí encuentro mi inspiración. Lo mejor de mi
No me molesta ni el sol, ni la luz, ni el calor
Un mar del que no me quiero ir, ni secar
Algún día volveré de nuevo
Sí...lo tengo claro
Y si no, volver será mi deseo final...vivo o muerto
Lo pediré en mis últimas voluntades...

Bocana de Mármaris y Península de Cnido. Foto Nacho SM