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lunes, 28 de septiembre de 2015

La ciudad de las granadas


Ponto... hijo de Gea, la madre Tierra

Mar Egeo, costa de Licia. Foto Nacho SM
¿Qué tendrá este mar, que no consigo apartar la vista de él...? Por las mañanas es transparente, azul y por las tardes casi negro y con brillos. 
El vinoso Ponto, lo llamaba Homero... 
Cuando entras a darte un baño en cualquier playa, la temperatura del agua es idéntica a la corporal... Nunca tienes esa sensación de frío que notas en otros mares, y no te digo nada en el Cantábrico. Es decir, que estamos mimetizados, como si hubiéramos salido de él, como si fuera nuestro líquido amniótico primigenio, como si fuéramos sus hijos desde el inicio de los tiempos. Es nuestro mar madre y padre. 
El Mar Mediterráneo. Mare Nostrum
Y encima toda su historia, mitología, dioses, ciudades antiguas, museos...
Es para viajar siempre allí y no parar de leer libros...
Y ya ni te cuento si en sus orillas hay una ciudad romana...

Side, una ciudad en el mar...


Side. Foto Omni Dreams
Si el mar de la costa de Panfilia, en el sur de Turquía, pudiera hablar, hablaría de Side. Una ciudad de ensueño. Una pequeña península metida en el mar y disputada por todas las civilizaciones que han construido nuestra historia. 
Su nombre significa "granada", la exquisita fruta del árbol "Púnica Granatum", que por allí abunda en todos los campos, y se vende por los puestos de frutas y zumos. Fruta con una larga historia: los egipcios la incluían en sus enterramientos, y mezclaban su zumo con vino. Los griegos conocedores de sus efectos antioxidantes, lo consumían como remedio contra la fiebre, y para algunas enfermedades. Era la fruta de Afrodita. Los romanos, que la conocieron gracias a los fenicios -de ahí viene su nombre científico - pronto se aficionaron a ella. Las novias romanas llevaban un tocado de ramas del granado. Citada en la Biblia y el Corán, pues es uno de los árboles del paraíso. En Israel, en China, en Sudamérica, nuestra ciudad Granada le debe su nombre... 
En resumen...que tomar un zumo de granada en Side, mirando al mar, es otra cosa...


Side. Foto Turkey Tour Packages
Tras un rápido paseo por Side, la primera conclusión que sacas es que es un lugar turístico ideal para disfrutar de una tranquila semana de vacaciones. Es una península de 1 km de largo y unos 400 mt de ancho, atiborrado de historia, con pequeños hoteles, tiendas, restaurantes, bares, discotecas, puerto, sol, mar y playas...
Tiene un tamaño perfecto y un gran ambiente: de día y de noche.

Su historia arranca en el s.VII a.C. con un asentamiento de colonos griegos, según mencionan Estrabón y Arriano de Nicomedia. Tras el dominio de Lidia y la Persia Aqueménida, Alejandro Magno entró en Side en el 333 a.C. iniciando su influencia helenística, que duró hasta el s.I a.C. A su muerte, los Diádocos sucesores Ptolomeo Soter y Seleuco disputaron por el control de la ciudad.
Posteriormente, la coalición entre Roma y Pérgamo, venció al ejército seleúcida de Antíoco, asesorado por Aníbal, pasando a depender del reino de Pérgamo, como consecuencia del tratado de paz firmado en Apamea, la ciudad romana de Siria. 
Durante el s.I a. C. Side fue un importante y cosmopolita centro comercial, mercado de esclavos y mercancías de oriente. Su emplazamiento estratégico y tener un buen puerto facilitaron su rápido crecimiento económico, pero también la atracción de la piratería naval, la cual llegó a dominar estos mares poniendo en peligro el comercio marítimo. 

Roma actuó contra la piratería naval rápidamente, primero con el Cónsul Servilio Vatia y luego con Cneo Pompeyo. Una vez limpio el mar de piratas, Side pasó a depender de la Roma republicana y luego imperial. También anduvo por aquí nuestro querido Marco Antonio en sus andanzas con Cleopatra.

De su crecimiento urbanístico posterior dan prueba los numerosos e importantes restos arqueológicos, y del demográfico su población estable de 60.000 habitantes. Aunque nunca desapareció del todo la piratería y el comercio ilícito, la ciudad vivió en prosperidad bajo el Imperio Romano hasta su decadencia en el s.IV d.C. Durante los s.V/VI d.C. tuvo una cierta estabilidad por ser sede del Obispado de la región. Pero a partir del s.VII d.C. sucesivos saqueos y destrucciones por los árabes provocaron el abandono completo de la ciudad hasta el s.X. Pero dos siglos más tarde, en el s.XII volvió paulatinamente su ocupación.



Moverse por Side es muy fácil. El autocar te deja delante del Ninfeo monumental que está contra las murallas (1). Caminando calle abajo, y viendo las avenidas columnadas (2/3), se pasa por delante del museo arqueológico (4), y se llega al ágora (5) que está detrás del teatro (7). El gran Teatro marca el comienzo de la ciudad. Bordeándolo (6/8), se toma la calle principal (9), que está llena de tiendas y restaurantes, llegando finalmente al puerto (10) y al paseo marítimo, donde están los Templos de Atenea y Apolo (11).
¡¡¡...Vamos que solo tenemos tres horas...¡¡¡


Side. Recorrido sobre plano
Ninfeo. S.II d.C. Foto Nacho SM
A la entrada de Side nos recibe el imponente Ninfeo, Nimpheum
Estas monumentales fuentes estaban dedicadas a las ninfas del agua. 
En origen fueron grutas naturales. Construido en tiempos del emperador Vespasiano, dispone de tres grandes nichos de 6 mt de diámetro, coronados en semicúpula abierta, o bóveda de horno, en alusión al abrigo natural de la gruta primigenia. Su pared frontón tiene 52 mt de longitud, con una altura de 12 mt en tres plantas de las que solo queda la baja, y un espesor de muro de 4 mt para albergar las hornacinas.  

Alimentado por un acueducto, disponía de un estanque delantero de 10 mt de fondo hasta la fachada, por toda su longitud, y además de ornamental, cumplía la función de suministrar agua de consumo a la ciudad. El conjunto estaba revestido de mármol blanco y edículos exentos de columnas, con capiteles de orden corintio, disponiendo de esculturas de dioses y emperadores en los intercolumnios, nichos y tímpanos de coronación.


Ninfeo. S.II d.C. Foto Nacho SM
Reconstrucción ideal Ninfeo. Foto Nacho SM
Ninfeo. S.II d.C. Foto Nacho SM
Ninfeo. S.II d.C. Foto Nacho SM
La carretera que une el Ninfeo con el centro, en la antigüedad era la calle principal de acceso, y estaba porticada a ambos lados, con columnas y arquitrabes labrados. Los pórticos alojaban tiendas cuyos muros de mamposteria seguían la misma modulación estructural del pórtico. El margen derecho está mejor conservado, por lo que su tránsito es por una pasarela elevada de madera, sobre el nivel arqueológico. No obstante todo el tránsito en las cunetas a lo largo de la calle está salpicado de restos, bases, trozos de fustes de columnas, restos de capiteles, que conviven con los elementos urbanos actuales: farolas, bordillos, guardarailes, papeleras, etc.

Avenida porticada con tiendas. Fotos Nacho SM
Avenida porticada con tiendas. Foto Nacho SM
Tiendas y restos arqueológicos. Fotos Nacho SM
En el interior de cada compartimento o local comercial, se ven asimismo restos de todo tipo y de diferentes épocas: romanos, bizantinos... 
Camino del Teatro nos encontramos, a la izquierda, con una nueva avenida porticada a ambos lados, que entronca con la principal, y conducía a las áreas de expansión urbana de tiempos bizantinos, agora, basílicas, y los templos romanos del puerto. 
La anchura total de la calle, 20 mt, y la calidad de los mosaicos encontrados en los pórticos, expuestos en los museos de Side y Antalya, nos da una idea de la importancia que tuvo este eje comercial en la vida de la ciudad.


Segunda avenida columnada con tiendas. Foto Nacho SM
Segunda avenida columnada con tiendas. Foto Nacho SM
En primer lugar hay que destacar la gran altura de las columnas de los pórticos de la avenida, lo que nos da idea de su monumentalidad. Estaban elevados 2 gradas respecto de la cota de la calzada a fin de mantener seco el tránsito peatonal cubierto, pavimentado con los excepcionales mosaicos citados.  
La calzada, formada por grandes losas de piedra bien escuadradas, estaba dotada de un canal sumidero longitudinal, ejecutado en mármol, para la recogida de aguas pluviales y así evitar encharcamientos.Tras los pórticos había tiendas al igual que en la calle principal.


Tholos, Agora y Teatro. Foto Nacho SM
Más abajo nos encontramos con el Agora, un gran espacio cuadrado abierto, de 65 mt de lado, con grandes pórticos de 7 mt de anchura en todo el perímetro, con columnas corintias soportando un entablamento con frisos decorados. Además de su función como espacio público y comercial, era el escenario del mercado de esclavos de la ciudad. En el centro se encuentran los restos del Tholos dedicado a la diosa griega Tyché, o Fortuna para los romanos. Una preciosa construcción circular de 15 mt de altura, del s.II d.C. 
Se trata de un templo períptero de 12 columnas corintias que sustentan un arquitrabe escalonado de tres pisos, friso y cornisa, que hacía de base a una cubierta cónica. Su estilóbato, o plataforma donde se sitúa la cella, está elevado sobre un gran podium con una escalera de acceso de 9 peldaños respecto a la plaza.
 
Tholos, Agora y Teatro. Foto Nacho SM
Tholos, Agora y Teatro. Foto Nacho SM

Adosado al muro de la escena del teatro romano, en el ángulo norte ( ver planta teatro) se aprecian unas construcciones en sector de arco y cinta de bóveda de cañón. Se trata de las letrinas públicas, con acceso desde el ágora, el teatro y la calle columnada.
El impresionante conjunto no es accesible en la actualidad por estar en proceso de restauración. Está situado en la trasera del Scenae Frons del teatro romano. Y justo en la esquina norte nos encontramos con el peculiar acceso al casco urbano de Side. 
Pero al otro lado de la calle podemos visitar el Museo Arqueológico.

Museo Arqueológico. Foto Nacho SM
Museo Arqueológico. Foto Nacho SM
El actual Museo está en las antiguas termas romanas del ágora, y ocupa las salas propias de este gran equipamiento. Alberga en su interior abovedado una magnífica colección de esculturas romanas y griegas, sarcófagos, mosaicos, y restos arquitectónicos romanos y bizantinos procedentes de las campañas arqueológicas del s.XX, y las actuales en curso.

Museo Arqueológico. Fotos Nacho SM
Heracles y Niké. Fotos Nacho SM
Me encantan estos pequeños museos ubicados en edificios históricos rehabilitados para este fin. En este caso el Museo de Side, en las termas, es una joya que tiene además la ventaja de tener poca gente y verse rápido. La adaptación a museo es perfecta, está todo muy bien expuesto, con amplitud de espacios, ordenado, bien iluminado, y en su propio ambiente arquitectónico. Disfrutamos de una visita rápida, y salimos otra vez al exterior... 

Memorial de Vespasiano y Arco de entrada. Foto Nacho SM
Una gran puerta en arco, de época tardorromana, delimitaba esta zona de la ciudad, en torno al ágora, estableciendo un segundo cinturón amurallado ejecutado con elementos arquitectónicos romanos reaprovechados tras las destrucciones del s.X d.C.. Actualmente es el acceso rodado al casco antiguo de Side, y a su izquierda se encuentra el Memorial de Vespasiano. Una construcción compuesta por dos edículos y un nicho central, rematado en arco de medio punto, con la escultura del emperador, hoy en el museo. Tiene una altura de 5,50 mt y un frente de 6,50 mt. El conjunto fue trasladado desde el puerto, cuando se ampliaron los muelles, y reconvertido en fuente ornamental.

Arco de entrada y Teatro Romano. Fotos Nacho SM
Teatro Romano y calle columnada. Foto Nacho SM
Al otro lado del gran arco de entrada nos encontramos con el teatro romano y una nueva calle columnada que discurre tangente, y que conduce al centro de la ciudad. Este nuevo eje separa el área del teatro, de los terrenos ocupados en la antigüedad por una Basílica Bizantina, a la derecha del pórtico. Hoy es una zona urbana con un gran aparcamiento. Es la parte más estrecha de la península de Side.

Teatro Romano y calle columnada. Fotos Nacho SM

El Teatro Romano está levantado sobre una primitiva estructura griega, que salvaba el pequeño desnivel existente con el ágora, adaptándose a la pendiente natural del terreno. Pero sus características estructurales le asemejan a un anfiteatro. Está construido en el s.II d.C. y es uno de los más importantes de Anatolia. Su estructura está levantada sobre dos pisos de arcadas con concepto de acueducto, formando galerías semicirculares, con grandes soportes, o pilares del tipo "pie de elefante", y cintas de bóveda de cañón anulares y radiales. Hoy está bastante destartalado, debido a las accióones del tiempo, las naturales destructoras y las humanas de expolio y cantera de materiales. Hoy, y por motivos de seguridad, las arquerías se encuentran apeadas con una subestructura metálica.

Teatro Romano. Fotos Nacho SM
Teatro Romano. Planta. Foto Nacho SM
Teatro Romano. Sector derecho. Foto Nacho SM
Con una capacidad de 15.000/20.000 personas, la cavea del teatro está dividida en dos sectores, o zonas de asientos, en función del rango social de los espectadores: Maenianum Primum y Maenianum Secundum, separados por un pasillo intermedio de circulación, o Diazoma.

Teatro Romano. Sector izquierdo. Foto Nacho SM
El primer sector consta de 11 secciones y 12 escaleras. Su primera línea, y por seguridad, estaba elevada de la arena de la orchestra por un muro zócalo de 2,50 mt de altura, para permitir peleas de gladiadores y espectáculos con fieras. Actividad que fue compatible con las habituales representaciones teatrales. El segundo sector consta de 24 secciones y 25 escaleras. Sobre éste último se levantaría, hipotéticamente, un muro de coronación con un sector complementario de gradas de madera o Maenianum in Ligneis, hoy desparecido, siguiendo el modelo de los grandes teatros de Anatolia en su organización interior, y la influencia tipológica de los anfiteatros romanos en la estructural y exterior, aspecto éste que convierte el teatro de Side en único, y diferente de los grandes teatros romanos de Anatolia, y de sus vecinos de Aspendos y Perge. 

Teatro Romano. Scenae Frons. Foto Nacho SM
El edificio de la escena, hoy colapsado, tiene un frente de 65 mt, coincidiendo con la anchura del ágora que está detrás, y constaba de tres plantas columnadas, con frontones ornamentales alternados triangulares y curvados, con cinco puertas y nichos para estatuas que organizan la fachada. Su arquitectura general, órdenes, columnas, estratigrafía estilística, remates ornamentales, etc, es equivalente a la del vecino Teatro de Aspendos, que pasa por estar considerado como uno de los mejor conservados del mundo romano, quizás por su uso continuado, aunque le faltan todas las columnas y estatuaria de su impresionante Scenae Frons.

Teatro Romano de Aspendos. Scenae Frons. Foto Nacho SM
Siempre conviene sentarse un rato en un teatro romano o griego. A ser posible en las filas más altas. Desde allí se tiene buena vista del fabuloso espacio, del entorno de las ciudades antiguas, y te puedes imaginar cómo pudo ser aquello en su apogeo imperial, por ejemplo en el siglo II de los Antoninos. Qué distinto tuvo que ser ese mundo, bellísimo y lujoso para las élites privilegiadas y un infierno para la mayoría... y sin embargo está en nuestra historia. Dicen los textos que Side fue el mayor mercado de esclavos de Asia Menor. El tiempo y la ruina habla por todos ellos, ricos y pobres, desde el conjunto hasta el detalle de la piedra rota de cada grada, donde tantas cosas se habrán aplaudido, vitoreado y gritado... quizás pidiendo vida, quizás pidiendo muerte...

Teatro Romano de Side. Foto Nacho SM
Pero Side es hoy una alegre ciudad turística, y saliendo del teatro cogemos la bulliciosa calle principal que baja al puerto, y que está llena de tiendas y restaurantes. Ya era así en la antigüedad, pero con otros edificios, otras tiendas, otros productos, otras músicas, y otras gentes que hablaban otras lenguas y vestían otras modas...

Calle principal de Side, hacia el puerto. Foto Nacho SM
Calle principal de Side, hacia el Teatro. Foto Nacho SM
Calle principal de Side, llegando al puerto. Foto Nacho SM
Al final de la calle llegamos, por fin, al puerto y vemos nuevamente nuestro mar, tranquilo, apacible, lleno de luz y brillos...
Pero lo primero que hice fue mirar hacia la derecha, porque sabía que la sorpresa estaba la izquierda. No sé si será masoquismo, pero uno siempre deja lo mejor para el final...
Decía un amigo que la comida se come, pero el postre se saborea.
A la derecha está el puerto y un pequeño muelle. Un remanso de paz, una delicia...

Puerto de Side. Foto Nacho SM
Templo de Apolo. Puerto de Side. Foto Nacho SM

Pero a la izquierda...
No lo puedo evitar. Siempre me entra un hormigueo cuando veo restos arquitectónicos romanos conocidos, y tan esperados por haberlos estudiado desde hace tantos años. Las cinco columnas corintias acanaladas del Templo de Apolo, y el pequeño arranque del tímpano, producen una emoción sin igual. Desafiando enhiestas al tiempo, con su mármol blanco, como un brillante vestigio del pasado.
Es todo lo que queda en pie del formidable templo. Poco pero muy bueno.

Templo de Apolo. Detalle de capiteles y entablamento. Foto Nacho SM
Templo de Apolo. Detalle de capiteles y entablamento. Foto Nacho SM
El Templo de Apolo es hexástilo períptero. Tenía pues seis columnas de frente -ahora solo conserva cuatro-, por once de fondo - ahora solo conserva dos más un fuste incompleto al fondo-, con unas medidas de 16 mt x 30 mt. Por los restos, su cella era in antis, con dos columnas, siendo su entrada era por la orientación Este, opuesta a la que se percibe hoy como fachada principal. El entablamento consta de un arquitrabe escalonado de tres franjas, con un friso superior alternando hojas de acanto con cabezas de Medusa.

Templo de Apolo. Foto Nacho SM
Templo de Apolo. Foto Nacho SM
Templo de Apolo. Foto Nacho SM
El Templo de Apolo formaba un conjunto con el de Atenea, que era mayor y cuyos restos están en proceso de ordenación y catalogación, previos a las labores de reconstrucción puntual, y están cerrados al público con vallas. La zona fue muy dañada por la urbanización llevada a cabo para la construcción de una basílica bizantina en el mismo solar y espacios adyacentes como se aprecia en la foto aérea, y también por los terremotos sufridos en la zona. Pero al quedar sus basas, podemos imaginarnos sus proporciones, y la auténtica dimensión, haciendo mentalmente una reconstrucción ideal de cómo eran estas impresionantes construcciones en sus siglos de apogeo. 

Templos de Atenea y Apolo.( Foto: Akan Atila-Gani Bakir-Ugur Polat)
Estas cinco maravillosas columnas no solo nos dan una idea de la grandeza de las construcciones romanas de s.II d.C. sino que también configuran un mágico entorno al lado del mar. De este mar que me hipnotiza, y del que soy incapaz de apartar la vista...

Pensamiento al lado del mar

Ante un lugar así me gustaría tener al lado a alguien, que tuviera el verbo adecuado para convertir las sensaciones en palabras hermosas, y escribir un relato poético, como se merece. Pero como eso no fue posible, lo he intentado con mis escasos recursos narrativos en este reportaje de "...entre la 42 y la Quinta".

Siempre he creído que cuando uno está delante de algo realmente bello, sea una obra de arte, un edificio, una película o un lugar real, nuestra mente y en consecuencia también el cuerpo, reaccionan con mayor o menor intensidad, captando esa vibración, que venimos conociendo como Síndrome de Stendhal. La necesidad de describirla es inherente al emocionante momento, y la capacidad para contarlo adecuadamente es proporcional a la sensibilidad de cada uno, al conocimiento, y al dominio del idioma con el que nos comunicamos.

Pero hay gente que opina que una imagen vale más que mil palabras. En general no suelo estar de acuerdo, pues creo que todo depende de qué imagen y de qué palabras se trate. Además nuestro idioma tiene tal riqueza y variedad de matices y sinónimos, que permiten expresar prácticamente todo, si se domina bien, como algunas personas lo hacen.

Pero en el caso de la bellísima fotografía de Saffron Blaze, que está en Wikipedia, veo que estamos ante una excepción, y les daré la razón reconociendo que esta fotografía expresa, mejor que cualquier palabra, toda la belleza y emociones posibles de este mágico lugar, pleno de historia y de arquitectura al borde del mar. 
Es pura poesía visual, habla por si sola y tiene una voz que solo la oye el alma...

Templo de Apolo en Side. Foto: Saffron Blaze
Side... 
Te prometo que algún día volveré con más calma. No sé si en esta vida o en la otra... 
Me sentaré en algún capitel corintio, en cuerpo o en espíritu, y seré testigo de esta maravillosa puesta de sol desde este sitio exacto.
Espero, para ese día incierto, dominar mejor el idioma castellano, pues cuantas más palabras conozca más fácil me será describir su belleza..

Mar de Side en el Templo de Apolo. Foto Nacho SM
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-¡¡¡ Venga vamos...¡¡¡... Que son las seis, y todavía tenemos que llegar a Aspendos...¡¡¡...Están cerrando puertas, porque habrá una representación de ópera a las ocho y media, pero me acaban de llamar, y dicen que nos están esperando para que veamos el teatro romano...¡¡¡ - nuestra guía turca Mehtap rompió la magia del momento, recordándonos nuestra obligatoria hoja de ruta-

- ¿Te das cuenta?.. - pensaba yo en voz alta - con lo fabuloso que es este sitio...siempre a la carrera, madrugones, saltando entre piedras, comiendo a salto de mata, corriendo de un lado para otro con el tiempo tasado... Cómo me gustaría ver tranquilamente la puesta de sol aquí, y luego tomar unas cervezas, o un gigantesco zumo de granadas, en esa terraza de ahí al lado...- señalé un bar que había a la derecha -. Pero es la única manera de ver cosas, porque si no estaríamos aquí en Side un día entero por lo menos, y necesitaríamos dos meses para ver todo lo que estamos viendo en tres semanas... 
- Es lo que tienen estos viajes tan organizados, que son para cansarse... en fin, ya descansaremos en casa, a la vuelta...
- Sí, pero es lo que te gusta - me recordó Lola - porque si te llevo de vacaciones a una playa, a la media hora estás como gato encerrado y subiéndote por las paredes, a no ser que en esa playa haya estado Ulises, o haya ruinas romanas, claro...
- Sí, también es verdad...- Lola me conoce muy bien - tienes razón...Hala vamos...