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miércoles, 23 de diciembre de 2015

Y la Aurora, la hija de la mañana, iluminó la llanura...


Juegos Funerarios en honor de Patroclo
(Canto XXIII - La Ilíada de Homero)

Por sorteo entre los aurigas voluntarios, las posiciones en la Línea de Salida fueron: 

ANTILOCO ( Hijo de Néstor, Rey de Pilos)
       EUMELO ( Hijo de Admeto, Rey de Feras)
              MENELAO ( Rey de Esparta, esposo de Helena)
                     MERIONES ( Compañero de Idomeneo, Rey de Creta
                            DIOMEDES ( Hijo de Tideo, Rey de Eolia)


Formación de Salida Carrera Ben-Hur

Tras los impresionantes funerales y rituales de cremación en la pira funeraria del cuerpo de Patroclo, se depositaron sus huesos en una urna de oro, y se construyó un túmulo. 
Acto seguido se inaugurarían los Juegos Funerarios, iniciándose con la carrera de carros. Aquiles, como anfitrión, quiso ser generoso con los premios para la carrera:

Clasificado: Una joven hermosa y muy diestra en las labores, y un trípode de asas con capacidad para 192 litros
Clasificado: Una yegua de 6 años no domada, y preñada.
Clasificado: Un caldero reluciente y hermoso, sin estrenar, con capacidad para 35 litros
Clasificado: 2 Talentos de Oro ( 48,4 Kg de oro)
Clasificado: Un caldero de 2 asas, sin estrenar


Cerámica ática y Carrera de Bigas ( Fuente: Mundo Romano - Drakonia Productions)

Las bigas de dos caballos, formaron en la salida con el nerviosismo habitual. 
La carrera transcurría desde las naves aqueas, hasta los lejanos restos de un tronco de árbol, con dos grandes piedras blancas a ambos lados del camino que allí se estrecha, en la llanura troyana, y vuelta de regreso a las naves.

Tras la espectacular y ruidosa salida, se pone en cabeza Eumelo, seguido de cerca por Diomedes, que hace una extraordinaria arrancada, ganando el espacio en el centro de la pista. En tercer lugar Menelao, y detrás muy juntos, Antíloco y Meriones.
Con la polvareda levantada en los primeros instantes de la carrera, el grupo dejó de verse rápido, y se fue alejando a gran velocidad hacia la llanura, envuelto en una nube...

La llanura de Troya*
* Wilusa para los hititas. Ilión y Troya para los griegos. Novum Illium para los romanos


Llanura de Troya desde el Acrópolis de Hisarlik. (Foto:Nacho SM - 2015)

Si pudiéramos rebobinar el tiempo, yo lo pararía en el Canto XXII de La Ilíada, en el preciso momento en que Aquiles parte furioso, en solitario desde las naves aqueas a la ciudad, decidido a reclamar delante de las Puertas Esceas de Troya, la presencia de Héctor para luchar a muerte, y poder vengar la caída de su amigo Patroclo


Aquiles ( Brad Pitt). Fotograma "Troya" 2004. Dir: Wolfgang Petersen

La vista que tenían los amedrentados troyanos de la llanura, desde las murallas, tuvo que ser parecida a la que vemos hoy desde el Acrópolis de Hisarlik, y que se extiende hasta el mar, allá a lo lejos. Un mar que estaría más próximo en los tiempos históricos, que se corresponden con los estratos arqueológicos Troya VI o VIIA, en el entrono del 1300 a.C. en los que se pueden ubicar los hechos de la Guerra de Troya, narrados por Homero

Estas parcelas verdes cultivadas, que vemos delante, lejos del alcance de flechas y lanzas, bien podrían haber sido el lugar donde el héroe mirmidón, el de los pies ligeros Aquiles, detuvo su biga, o carro ligero micénico de 2 caballos, para retar a voces a Héctor a la funesta cita, delante de las puertas de la ciudad.


Opino que hay que venir a Troya después de haber leido La Iliada. Es preciso conocer los antecedentes, los personajes, los dioses, el asedio y el contexto histórico - geográfico de la epopeya, escrita en 24 cantos o rapsodias. Una historia que narra los hechos acontecidos durante unas breves semanas del décimo y último año, del asedio de Troya.

No se puede hablar con precisión descriptiva de las ruinas de Troya, pues la colina de Hisarlik hasta tiempos romanos (Troya VIII y Troya IX), es una montaña de escombros removidos, reaprovechados y superpuestos, invadidos de vegetación y árboles, con presencia de restos murarios de distintos aparejos, estructuras apenas perceptibles, y sujeta a constantes trabajos arqueológicos que impiden el libre paso al visitante.

Troya. Colina de Hisarlik. (Fotos:Nacho SM - 2015)

La ciudad, o mejor dicho la acumulación de ciudades, comprende estratos en 15,00 mt de altura, que van desde el Bronce Antiguo 3000 a.C. (Troya I) hasta el final del imperio romano bizantino s.V/VI d.C (Troya X), si bien mantuvo una cierta ocupación hasta los s.XIII/XIV como Sede Episcopal.

Tras el hallazgo y la identificación del sitio histórico de Troya en la colina de Hisarlik, en 1871 por Heinrich Schliemann*, los trabajos arqueológicos de clasificación y señalización, han sido, y siguen siendo constantes durante estas últimas décadas del s.XX. 

* En realidad fue Edward Daniel Clarke en 1801 quien identificó la colina de Hisarlik como la Ilion clásica. Más tarde en 1820 Charles Maclaren situó en la colina, la Troya de Homero. Los primeros en efectuar excavaciones arqueológicas fueron John Brunton en 1856, y Frank Calvert en 1865. Tras Schlieman continuaron las excavaciones en 1894 con Wilhem Dörpfeld y en 1938 con Carl Blegen.  Se retomaron en 1987 con Manfred Korfmann, y tras su muerte en 2006 las campañas están dirigidas por Ernst Pernicka y Peter Jablonka de la Universidad de Tübingen en colaboración con la Universidad de Cincinatti. Desde 2013 es la Universidad de Çanakkale la que sigue con las excavaciones. Pero es a Heinrich Schliemann a quien debemos la divulgación del descubrimiento y su popularidad. (Fuente: Jorge Vidal. Universitat Autónoma de Barcelona).

Hay que valorar asimismo la dificultad en la ejecución del recorrido sobre las pasarelas de madera, que protegen el yacimiento histórico e impiden que se pise suelo arqueológico, así como el itinerario didáctico en audio, suficientemente sintetizado para permitir la correcta comprensión del lugar y de los hechos allí acontecidos. 
Podríamos decir que Troya, al igual que otros lugares fundamentales de nuestra Historia colectiva no se ve, pero al estar en la frontera entre lo real y el mito, sí se siente.

Llanura de Troya desde el Acrópolis de Hisarlik. (Foto:Nacho SM - 2015)

Viajé a Troya en 2001. Tenía unos ahorros y muchas ganas de visitarla. 
Mi afición por el mundo antiguo comenzó pronto. Siendo crío, y gracias al hábito de mis padres por la lectura, leí los dos poemas épicos de Homero : La Ilíada y La Odisea, que luego releí varias veces más, y sigo haciéndolo cada pocos años. 

Cuantas veces me imaginé la pelea entre Aquiles y Héctor... La conocía de memoria, hasta en sus más mínimos detalles... 

Ya de adulto utilizaba el mundo clásico en mis debates, pero con sentido del humor.
Mis amig@s saben que en una noche de copas puedo mencionar la Guerra de Troya, y a Ulises varias veces, cosa que les divierte...También conocen mi respuesta cuando me preguntan adonde quiero ir de vacaciones el año que viene: a Ítaca...
Nunca he ido, y dudo que lo consiga en vida, pero ahora que lo hablamos, igual dejo como último deseo, a mis parientes, que tiren mis cenizas en la playa adonde llegó finalmente Ulises, tras 10 años de sufrimiento y odisea. Y si me engañan tirándome a la playa de Gijón o a otra por ahí, mi Ka les perseguirá eternamente de día y de noche haciéndoles la vida imposible. No me conocen... menudo soy yo para esas cosas...

He regresado a Troya este verano, y vi que ha cambiado bastante. Sobre todo los accesos, y el recorrido interior del yacimiento. Ahora está bien señalizado, no se pueda salir de los ámbitos del recorrido, por estar protegido y en continuo estudio. 

Han hecho una nueva carretera: una cómoda autovía de doble carril para llegar al sitio arqueológico y también a Çanakkale, la próspera y cercana ciudad costera turca. 
En la entrada han hecho un impresionante aparcamiento ecológico (sin asfalto) para autocares y otro para turismos, con un moderno edificio de recepción, taquillas, aseos y tienda. Las cifras indican una media de más demedio millón de visitantes al año, muy elevada si consideramos que no es fácil llegar a Troya, y está alejada de los circuitos turísticos más demandados, aunque la vecina Assos comienza a tener tirón.


Acceso al sitio deTroya. (Foto:Nacho SM - 2015)

La primera vez subí al Caballo. Se trata de una escultura - instalación del artista turco Izzet Senemoğlu, donada en 1975. Es un recuerdo obligado. Estaba en unos jardines con arbolado, y no tenía tanto protagonismo como ahora, por lo que su presencia era más disimulada. Hoy resulta artificial, de parque temático, y parece banal en medio de un espacio pavimentado con tanto esmero. 

Está muy bien hecho, y es mucho más creíble, por ser una construcción más primitiva, salvaje y tosca, el caballo que han construido para el rodaje de la película "Troya",
simulando las tablas de las "cóncavas y negras naves aqueas"y que la productora ha regalado a la ciudad de Çanakkale. Hoy es una de las principales atracciones de la ciudad, y está expuesto en su paseo marítimo.


Réplica del Caballo de Troya en el yacimiento. (Foto:Nacho SM - 2015)
Caballo de Troya donado a Çanakkale. Fotograma de la película

La historia tiene dos aspectos, y probablemente el geo-estratégico sea, entre los agentes causantes del conflicto bélico, el más verosímil. Troya, ciudad reino vasallo integrada en el Imperio Hitita, estaba en la Boca del Estrecho de los Dardanelos o Helesponto, controlando todos los barcos mercantes que comerciaban desde el Mar Egeo con los pueblos del Mar de Mármara y el Mar Negro o Ponto a través del Estrecho del Bósforo, donde hoy se encuentra Estambul, la histórica Constantinopla

Hay que tener en cuenta la importante expansión y desarrollo de la civilización micénica en el Bronce Final, y que se estaba asentando en la costa egea de Anatolia. Esta circunstancia no debió de ser ajena a posibles causas de conflictos bélicos, que pudieron estar en la raíz de la epopeya de Homero, escrita en el s.VIII a.C. y transmitida por tradición oral bajo la forma del rapto de amor de Helena por Paris, y su fuga de Esparta hacia Troya.


Mapa Google Earth de situación

El enriquecimiento comercial de Troya propició que durante los s. XIV / XIII a.C. fuera un centro urbano de muchísima importancia, como demuestran los restos de Troya VI, pues además de la ciudad amurallada, se extendía hacia el sur un asentamiento de varios miles de habitantes. No se explica un escenario bélico incluyendo un asedio de 10 años, si no es porque fuera una ciudad importante, de tamaño relevante, influyente en aquellos tiempos, y que además contara con apoyo exterior. 

Y luego está la mitología en el origen del conflicto. 
Una hermosa historia que me gusta contar desde la heterodoxia y el eclecticismo, como dice una buena amiga mía. A mi manera... con un poco de aquí y otro poco de allí, con pequeñas dosis de exageración, romanticismo, humor y alguna mentirijilla inocente como si fuera un cuento. Quizás así se contó desde la remota antigüedad hasta que Homero la plasmó en forma de poema épico.
Siempre recuerdo a Forrest Gump cuando decía aquello de  " Mi madre me cuenta las cosas para que yo las entienda..." 
Opino que muchas veces es la forma más fácil y entretenida de aprender la Historia...

La mitología en el autocar 


- Hazme un sitio Nel... ponte pallá...échate a la ventana. 
Como quedaba una media hora me senté en la fila de delante, donde iba Nel, el hijo de unos amigos de Oviedo, escuchando música con los cascos puestos, chateando por WhatsApp con l@s amig@s y pasando de todo... como siempre.
- A ver...¿has leído La Ilíada, o La Odisea de Homero? - se quedó mirando para mi como el que ve a un extraterrestre
- Creo que los tiene mi padre en casa, no sé... pero eso es un coñazo, no...? No mola nada...- lo dijo como sentenciando -
- A ver Nel. Tengámoslo claro - me puse serio - En media hora vas a entrar en Troya y tienes que saber de qué va la cosa. No te han pagado el viaje para que vengas a Turquía de campo, sol y playa, escuchando música, pasando de todo, chateando sin parar y tocándote las pelotas ¿te queda claro?... alguna duda?...tienes que tener una actitud positiva de aprendizaje, así que escucha bien lo que te voy a contar. 

Como a todos los chavales, le costaba arrancar, más que nada por pereza, pero luego, cuando entraba "en calor" mostraba interés por las cosas, era receptivo, asimilaba bien todo lo que oía y veía, y además tenía buen ojo para hacer fotos. Yo tenía cierta ventaja sobre él, y me respetaba por estar estudiando 1º de Arquitectura. Le daba una de cal dándole "caña", y otra de arena, tratándolo a veces como arquitecto de verdad. 
Así que no le quedaba otra que tragar con mis historias, porque le chantajeaba con chivarme a sus padres.

-¿Sabes de qué va la Guerra de Troya? ¿Lo estudiaste en el colegio...?
-¿Eso no es una movida de una tía casada, que estaba muy buena, y que se enrolla con un menda de fuera y se piran los dos por ahí...?... y luego se monta un pollo del recopón...?
- Más o menos, pero la cosa viene de más atrás... ¿oíste hablar alguna vez de la Manzana de la Discordia? - me miró sorprendido, con el ceño fruncido un rato, antes de contestar
- Alguna vez lo oí por ahí, no sé donde, pero... ¿qué tiene que ver eso con Troya?
- Jaja... atiende Nel. Todo viene de ahí...¡¡¡ Te encantará la historia, y ya verás lo que vas a presumir cuando se la cuentes a tu novia en Madrid, jaja...Escucha

El Juicio de Paris. Enrique Simonet 1904 ( Museo de Bellas Artes Málaga)

-Todo empezó en la boda de Peleo y Tetis. Él era el hijo de Eaco, Rey de los Mirmidones y ella una Nereida, una especie de diosa marina que cambiaba de forma a voluntad : mujer, calamar... Total, que se enamoraron y se casaron en la cueva de Quirón, el famoso Centauro ¿sabes lo que es un centauro...? - se reía después de contárselo, pero Nel debió de pensar que yo estaba loco - 
-Pues invitaron a la boda a todos los reyes griegos, y a los Dioses del Olimpo que vivían en el Monte Ida, que está aquí muy cerca de Troya. Hoy por la tarde pasaremos por delante. 
-El fallo terrible es que no invitaron a Eris, la Diosa de la Discordia.
-Total, que ésta se mosqueó, y ante la afrenta se presentó por la cara, en la boda con una manzana de oro del Jardín de las Hespérides. La soltó en la mesa de los novios con una nota que ponía: "PARA LA MUJER MAS HERMOSA"

-Al verla, las Diosas Hera, Atenea y Afrodita, que estaban allí delante, empezaron a discutir creyendo que la manzana era para cada una de ellas. Te puedes imaginar el lío que se montó...Total que viendo que el desastre iba a mayores, intervino Zeus ordenando que fuera el más guapo de los mortales, un tal Paris, hijo de Príamo, Rey de Troya, el que decidiera cual de las tres era la más guapa, y lo haría en el Monte Ida.
- O sea, que el Zeus le colocó al "primavera" el hipermarrón, no...? y así dejó el tema para otro día, siguiendo con el festejo. Muy listo... - Nel iba entendiendo...

-Jaja...si, y cuando llegó el día, cada una de las diosas intentó sobornarlo a su manera: 
Hera, esposa de Zeus, le prometió todo el poder y las riquezas del mundo si la elegía. Atenea le ofreció toda la sabiduría e inteligencia para gobernar y ganar todas las batallas. 
Afrodita, en cambio, le prometió el amor de la mujer más bella del mundo. 
Finalmente Paris eligió a Afrodita creyendo que la diosa iba a ser su amor.
-Pero la diosa le engañó, porque la mujer más hermosa del mundo no era ella, sino Helena, la esposa de Menelao, Rey de Esparta. 

-Tiempo después, en un viaje diplomático, Paris recaló en Esparta, y en cuanto vió a Helena cayeron ambos fulminados de amor. Tras una noche de pasión, la raptó y se la llevó a Troya, con la ayuda de Afrodita y Zeus
-En cuanto Menelao su marido se enteró, ciego de ira, convocó a los reyes aqueos vecinos, para organizar una expedición a Troya, rescatar a su esposa y vengar la afrenta con una acción bélica de castigo, apoyados por Hera y Atenea
-Ten en cuenta que en el origen de Troya está Dárdano, hijo de Zeus, de ahí viene el nombre de los Dardanelos. Y así empezó la Guerra, Nel... que no solo fue entre hombres, también entre dioses. Para más inri, Aquiles fue hijo de Peleo y Tetis, los de la boda.

-El "Juicio de Paris" es uno de los temas más pintados de la Historia del Arte, pero a mi el que más me gusta es el cuadro que hay en Málaga, de Enrique Simonet. Mira, lo tengo aquí en la tableta...Se ve a Paris sentado a la derecha eligiendo a la más guapa. Y de izquierda a derecha están : Atenea desnuda pero con recato, Hera vestida, Afrodita desnuda mostrándose explícitamente, y en el suelo el niño Eros
-Es un cuadro precioso con una luz impresionante ¿no lo conocías...?

-Bueno Nel... ¿Qué te ha parecido la historia?. Ahora ya sabes de donde viene lo de "la Manzana de la Discordia"  y cómo empezó la Guerra de Troya según la mitología - le miré satisfecho por la explicación - Ya ves, como siempre, las tías lo lían todo, jaja...
-Acojonante, qué guay...no tenía ni puta idea, Nacho- dijo mirando al paisaje
-Ya, ya... no sé qué coño os enseñan en los colegios...
-Pues cuando lleguemos a Troya, te contaré cosas de cómo fue la guerra, y de vuelta en Madrid, tienes que prometerme que vas a leer La Ilíada, vale...? Te examinaré cuando nos veamos en Navidades, en Oviedo.
-Vale, vale...- antes de acabar ya se estaba colocando los cascos otra vez

Sitio arqueológico


Restos Troya IX. (Fotos:Nacho SM - 2015)
Restos Troya IX. (Fotos:Nacho SM - 2015)

Una vez dejada atrás la explanada del caballo, el sendero va dejando a la izquierda hileras ordenadas de restos arquitectónicos de mármol, correspondientes a los últimos estratos Troya VIII y Troya IX, período helenístico y romano ( s.I a.C.- s.V d.C.). donde la ciudad tuvo un gran desarrollo. Los grandes emperadores romanos creían ser descendientes de los héroes troyanos. Su nombre romano último fue "Novum Illium".


Inicio del recorrido. (Foto:Nacho SM - 2015)

Podemos decir que la visita se inicia tras la escalera romana que conduce, a la izquierda a los de Troya IX, y a la derecha a los restos de Troya VI, que contextualizan el estrato histórico más conocido de la ciudad. Lo mejor es empezar por la derecha.


Inicio del recorrido. (Foto:Nacho SM - 2001)
Vista general de Troya VI y Troya IX. (Fotos:Nacho SM - 2015)

El alto del acrópolis está dominado por restos de  Troya I y Troya II, y más a la derecha con los restos helenísticos del Templo de Atenea (Troya VIII), situados entre los árboles. 
En la ladera, y un poco más abajo, se superponen restos romanos de Troya IX con los muros de circunvalación de la Troya VI homérica.

Troya VI. (Foto:Nacho SM - 2015)

Uno de los elementos de más interés, donde se están efectuando labores arqueológicas es la Torre H. Un bastión cuadrangular prismático, de grandes sillares, en el tramo de muralla sur de Troya VI, datable entre 1700 a.C./1250 a.C.


Torre H y entrada al centro de la ciudad Troya VI. (Foto:Nacho SM - 2015)

Las características del sistema murario defensivo es a base de grandes bastiones elevados que alcanzarían los 7,00 mt con sillería ciclópea en muchos casos, y entrada tangencial acodada, por pasillo estrecho de 2,00 mt de ancho, nos indican un sentido defensivo avanzado. Hoy solo vemos los bloques de piedra, pero sobre ellos se elevaban, otros muros de adobe suplementarios de unos 3,00 mt de altura, con almenas y paseo de ronda. 

En los restos actuales de Troya VI se distinguen cinco puertas, siendo la Puerta Oriental la mejor conservada. Y aunque tradicionalmente la Puerta Sur sea la candidata para ser la famosa Puerta Escea, podemos imaginar que esta entrada, tan bien protegida, y que conduce directamente al Acrópolis, fuera el punto de salida de importantes guerreros troyanos en la contienda, y porqué no, la de salida de Héctor para acudir a su encuentro final con Aquiles.


Torre H y entrada al centro de la ciudad Troya VI. (Foto:Nacho SM - 2001)
Puerta Oriental- Troya VI. (Foto:Nacho SM - 2015)

El tramo de la Puerta Oriental: muros, Torre H, suelos, etc, han sido restaurado entre las dos visitas, separadas 14 años,  como se puede comprobar en las fotos. En el suelo, en primer plano y a la derecha, vemos los restos de los muros pertenecientes a Troya VIII y Troya IX, del período helenístico y romano.
El lienzo de muro paralelo a la muralla principal de Troya VI, y que produce el estrechamiento final acodado, puede ser posterior, o restaurado en la propia época, y por tanto perteneciente al periodo Troya VII A (1250 a.C.-1180 a.C.) debido a la composición y aparejo de sus fábricas. Hay que tener en cuenta el fuerte terremoto que dañó severamente la ciudad en el intervalo.


Puerta Oriental- Troya VI. (Foto:Nacho SM - 2015)

Quise esperar a que se fuera todo el mundo para quedar solo y en silencio. Esta visión intemporal de la entrada a Troya, en la que yo quise ver a Héctor caminando hacia la salida, era un momento soñado desde niño, cuando leí por primera vez La Ilíada
Hay momentos que quedan para siempre en la memoria, donde uno construye esa realidad virtual propia, que alimenta la fantasía. El territorio donde nacen las ilusiones, las imágenes y los sueños que permiten entrar en el mundo de la narrativa de las historias. 
Esas que me gusta contar... y éste fue uno de ellos.

Me imaginé a Héctor Priámida, el más valiente de todos los troyanos, el de hermosa figura, el domador de caballos, caro a Zeus, como un dios entre los hombres, con su broncínea armadura y tremolante casco, saliendo por este pasillo hacia su fatal destino.


A la vuelta del codo de entrada de la Puerta Oriental, se inicia la subida al témenos donde se ubicaba el Templo de Atenea (Troya VIII), la zona más elevada.


Trabajos de arqueología enTroya VI. (Fotos:Nacho SM - 2015)

En lo más alto del Acrópolis se alzaba el Templo de Atenea.  
Desde la esquina norte -Este del témenos se tiene una vista extraordinaria de la llanura, el territorio comprendido entre la ciudad y el mar al norte, que estaba más próximo en la antigüedad; y entre los ríos Escamandro al Oeste y Simois al Este. 
El escenario de la Guerra de Troya. 
No muy lejos y hacia el sudeste se encuentra el Monte Ida, una cadena montañosa, donde se celebró el Juicio de Paris, y donde los Dioses Olímpicos se establecieron para observar, influir y manipular a los hombres en la guerra. 


Llanura de Troya desde el Acrópolis de Hisarlik. (Foto:Nacho SM - 2015)

Una mirador sobre la Historia. Un panorama de nuestra cultura. 
Troya está en la raíz de nuestra civilización europea, del mito y del arte. Sus héroes supervivientes se extendieron por el Mediterráneo, cantando las hazañas de sus compañeros muertos, influyendo en el nacimiento de otras civilizaciones y en la cultura de la exaltación del valor, como principio ético de la guerra. 
La Ilíada y La Odisea de Homero fueron cantadas y estudiadas en todas las culturas mediterráneas posteriores del mundo antiguo: Grecia y Roma, como vehículos de extraordinaria importancia cultural, y que fueron complementadas con otras epopeya y poemas clásicos, sublimando los valores arquetípicos de cada personaje, y elevándolos a categoría de modelo.

El mito siguió y sigue, extendiéndose gracias a las artes, la literatura y el cine. Mientras tanto, las piedras testigo de aquellos tiempos viven en silencio y bajo el sol abrasador, el sueño eterno, solo roto por el viento y el canto de los pájaros. 
Este mismo paisaje, además de todos los personajes de la Guerra de Troya, Héroes y Dioses, fue contemplado también por Jerjes, Alejandro Magno, Sila, Julio César, Augusto, Adriano, Caracalla, Constantino, Juliano... y una innumerable lista de personajes que han escrito nuestra historia común, consagrando el lugar como Patrimonio de la Humanidad UNESCO, desde 1998.

Llanura de Troya desde el Acrópolis de Hisarlik. (Foto:Nacho SM - 2015)

A partir de este punto elevado, el recorrido se interna hacia una secuencia de restos que incluyen todos los estratos históricos, con presencia de abundantes catas arqueológicas que llegan hasta Troya I, y que hacen muy difícil reconocer cualquier vestigio. 
La colina de Hisarlik, es sin duda, el paraíso para cualquier arqueólogo pues hay abundante trabajo por realizar y clasificar. Las pasarelas de madera van sorteando restos con buena señalización, y paradas para audio.


Templo de Atenea. Troya VIII. (Foto:Nacho SM - 2015)
Restos murarios. Troya I. (Foto:Nacho SM - 2015)
Restos murarios. Troya I. (Foto:Nacho SM - 2015)
Restos murarios. Troya I. (Foto:Nacho SM - 2015)

El asentamiento Troya II  entre 2500 a.C - 2300 a.C. es una pequeña ciudadela amurallada más o menos circular y con un diámetro superior a 100 mt., cuyos dos accesos, al Sur y Oeste, fueron mediante rampas de piedra. Sobre los muros de mampostería se elevarían cierres de ladrillo de adobe. El famoso Tesoro de Príamo, con joyería en oro, plata, bronce y electron, fue hallado por Schliemann en 1873 en este lugar, y pertenece a este período. 

Rampa. Troya II. (Fotos:Nacho SM - 2015)
Rampa. Troya II. (Fotos:Nacho SM - 2015)
Rampa. Troya II. (Fotos:Nacho SM - 2015)

El Tesoro de Príamo pasa a Atenas, tras ser descubierto por Heinrich Schliemann. Reclamado por Turquía, un lote del ajuar se queda en el Museo Arqueológico de Estambul, mientras que la parte principal es donada al Museo de Artes y Oficios de Berlín. 
Desaparece durante la Segunda Guerra Mundial, hasta que en 1993 se confirma su aparición en el Museo Pushkin de Moscú, donde se encuentra en la actualidad muy bien expuesto y explicado, en sala independiente.


Área Sacra hacia el Oeste. Troya VIII y Troya IX. (Foto:Nacho SM - 2015)

Junto a la muralla de Troya VI, en el sector sur oeste comienzan a desarrollarse los restos más importantes del tiempo griego y romano Troya VIIITroya IX, superpuestos sobre los más antiguos, quizás debido a que fue la zona más dañada por el terremoto que abrió Troya VII-A. El área sacra, es una compleja superposición de estructuras con material reaprovechado. Consta de altares y pozos de agua repartidos en confusa geometría. Fue utilizada por Jerjes en 480 a.C. y por Alejandro Magno en 334 a.C. 
Más tarde los primeros emperadores romanos ampliaron la zona embelleciendo sus templos y equipamientos, como reconocimiento de su origen troyano.


Área Sacra hacia el Norte. Muros de Troya VI y estructuras de Troya VIII y Troya IX. (Foto:Nacho SM - 2015)
Área Sacra hacia el Norte. Muros de Troya VI y estructuras de Troya VIII y Troya IX. (Foto:Nacho SM - 2015)
Un sector arqueológico muy rico, que está en gran parte pendiente de excavaciones, con estratos superpuestos que abarcan desde el 1700 a.C. inicio de Troya VI, hasta la ocupación final bizantina. Mas al sur y extramuros de Troya VI, se encuentran los baños romanos. Una típica estructura de muros paralelos y remate absidial central, que contaría con bellísimos mosaicos hoy desaparecidos.

Baños romanos Troya IX. (Foto:Nacho SM - 2015)

Por su adaptación al terreno pudo haber sido en origen un pequeño teatro griego. 
El Odeón es la estructura romana mejor conservada. Solo quedan ocho lineas de asientos de mármol, de la que faltan el pavimento de la orchestra y el proscenio.


Odeón romano Troya IX. (Foto:Nacho SM - 2015)

Siguiendo la tipología romana, el Odeón tuvo que ser una estructura cubierta, pues no cuenta con sistemas de drenaje ni de evacuación de aguas. Allí se han encontrado importantes restos: una escultura de Adriano, un busto de Augusto, y muchísimos objetos de mediano y pequeño formato, que hoy están repartidas principalmente entre los Museos Arqueológicos de Estambul, Atenas y Berlín.


Odeón romano Troya IX. (Foto:Nacho SM - 2015)

Tras recorrer parte de la zona romana sur de Troya IX, volvemos a los escenarios homéricos. Un sector muy urbanizado con una importante calle en pendiente que cruza los estratos principales, y plantea una zanja drenante central de desagüe, procedente del acrópolis. Es un sector arqueológico no accesible, y que conduce directamente desde el Templo de Atenea, pasando por los propíleos de acceso al témenos, y desciende hasta la puerta sur (Troya VI)  con su torre bastión a la izquierda (Troya VII-A), donde la tradición ubica las famosas Puertas Esceas. 
Por tanto es el otro presumible escenario del encuentro entre Aquiles y Héctor, aunque me resulte más sugerente la Puerta Oriental ( percepción personal).


Puerta Sur. Troya VI. (Foto:Nacho SM - 2015)
Puerta Sur. Troya VI. (Foto:Nacho SM - 2015)

No obstante el duelo, tras un primer cruce de lanzas, comprendió varias vueltas alrededor de las murallas, por lo que su desenlace final pudo haber sido, no ante la misma puerta de salida de Héctor, sino la de salida de Atenea transformada en su hermano Deífobo, ya en la fase final del duelo, en la que el fatigado príncipe troyano se deja engañar persuadido por quien cree ser su hermano, para que asuma su destino final ante Aquiles.
Ambas puertas están distantes unos 100 mt. Y caminando hacia el Este, regresamos a la Puerta Oriental completando el recorrido y la visita.


Panel General Troya. (Foto:Nacho SM - 2001)
Estratigrafía. Troya. (Fuente  Christoph Haussner)

La primera carrera de la historia

Desde las naves aqueas solo se distinguía una lejana nube de polvo...

Al llegar al árbol con las dos grandes piedras blancas marcando los exteriores de la curva, una frenada impetuosa de Eumelo, que iba en cabeza presionado muy de cerca por Diomedes, produce que se salga de la trayectoria, rompiendo el yugo y timón de la biga, saliéndose de la pista y lánzándole fuera del carro. Queda tendido y sin sentido en el polvo, con heridas en el brazo, boca, nariz y frente. A su vez, Diomedes se ve obligado a desviar sus caballos para no pisar al caído, perdiendo un tiempo precioso.

Detrás del grupo de cabeza, a su vez, Antíloco fustiga a sus caballos con látigo y gritos, de una forma temeraria y agresiva, obligando a Menelao a apartarse en el estrechamiento para evitar el peligroso contacto que podría dejar fuera de carrera a él o a los dos. Increpándole severamente por su imprudencia, pierde la posición y el control.


(Fuente  Cuadrigas. Elimparcial.es)
Tras la larga recta de regreso, y en un sprint frenético cruza la meta Diomedes en cabeza, seguido de Antíloco que no paró de hostigar a sus caballos. Con la distancia recortada, a causa de la fatiga del tiro del anterior, entra un furioso Menelao, que seguramente hubiera recuperado la posición perdida si la carrera hubiera sido más larga. 
A más distancia entra Meriones y por último, descolgado, llega el herido Eumelo subido a uno de los corceles, abatido y con el carro destrozado.

(Fuente  Drakonia Productions)

El final no está exento de polémica y bronca entre unos y otros héroes, por culpa de los incidentes de carrera. Menelao discute acaloradamente por la conducción temeraria de Antíloco. Aquiles propone compensar a Eumelo, último en cruzar la meta, por la rotura del yugo cuando iba en cabeza, y plantea concederle en compensación un segundo premio honorífico. Antíloco, al ser el más perjudicado, se niega protestando enérgicamente. Recriminado y apabullado, acaba pidiendo disculpas a Menelao por su conducción temeraria y agresiva. Sus oponentes valoran el gesto y su valor en carrera, disculpándole por su ímpetu juvenil, y ante ello Aquiles amplia la cuantía de los premios para tranquilizarlos a todos. Una vez conformes, se mantiene la clasificación de la llegada*.

El resto del día fue dedicado a otras competiciones**, en memoria del fallecido Patroclo
Al día siguiente se presentaría el Rey Príamo ante Aquiles, suplicándole la entrega del cadáver de su hijo. Doce días después, y cumplido el plazo acordado entre ambos para la celebración de los funerales de Héctor Priámida, continuaría la guerra. 

...Y cuando la Aurora, la hija de la mañana, la de los rosáceos dedos, iluminó la llanura, el divino Aquiles, el hijo de Tetis y Peleo, el de los pies ligeros, unció los caballos, se ajustó la armadura, se ató grebas y brazaletes, se echó el escudo a la espalda, se puso el imponente casco con penacho de crines negras, y partió al frente de sus hombres, junto al ejército aqueo, hacia su destino en Troya. 


Aquiles ( Brad Pitt). Fotograma "Troya" 2004. Dir: Wolfgang Petersen

* La referencia a la carrera de bigas en las honras fúnebres de Patroclo (es la primera carrera de carros de caballos de la que se tiene constancia en la Historia), se encuentra también representada en la obra cumbre de la Cerámica Ática: el Vaso François, datado en 570 a.C. Se puede admirar en el Museo Arqueológico de Florencia. Una extraordinaria crátera de 66 cm de altura utilizada para el Simposium de los comensales.

** Las competiciones deportivas tienen su origen como rituales en honor de los fallecidos, denominándose Juegos Funerarios. La descripción más antigua es precisamente la del Canto XXIII de La Ilíada. Y fueron organizados por Aquiles en honor de Patroclo. Se inauguraban con la carrera de carros, y a continuación se celebraban las competiciones de pugilato, lucha libre, carreras de velocidad, combates de guerreros, lanzamiento de peso, de jabalina, y tiro al arco.


Vaso François ( Foto Anna M. Segarra i Robert de Pablos)
Museo Arqueológico de Florencia