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miércoles, 18 de febrero de 2015

De serpientes y paraísos en el otorrino...( 1ª Parte)

Mosquito picador Khmer

La intuición me decía que no debía de bajar allí... 
Había poco espacio para pasar bajo aquel árbol y estaba lleno de telarañas...
Abajo estaba más o menos seco, pero los restos arqueológicos estaban invadidos de musgo y líquenes. El calor y la humedad eran insoportables...
El sudor mezclado con el vaporizador repelente de mosquitos, había formado en mi cara una especie de "mascarilla" que se me metía por los ojos. El picor me obligaba a restregármelos continuamente, y por la boca me entraban las gotas de sudor con un sabor químico muy desagradable. 
Lola se había quedado atrás, y yo estaba solo. No había nadie por allí... 
De vez en cuando, el profundo silencio se rompía con los sonidos típicos del bosque tropical: ranas, pájaros, monos...Entre la maleza de las gigantescas ruinas de Angkor hay de todo...

 Restos Khmer en el bosque de Neak Pean - Angkor ( Foto Nacho SM )
   
Había recorrido unos minutos antes aquellos románticos restos. Aunque Angkor está lleno de lugares iguales, éste era sugerente y le saqué bastantes fotos. Pero cuando vi aquel hueco estrecho, pero favorable, decidí bajar...

Restos Khmer en el bosque de Neak Pean - Angkor ( Foto Nacho SM )
    
El calor era asfixiante, y recorrí el lugar con precaución, mirando bien donde pisaba...
En un determinado momento tuve la sensación de estar cometiendo una imprudencia. Nos habían dicho que no nos saliéramos del recorrido indicado, porque las estructuras no eran estables, y el terreno tenía zonas pantanosas. 
Estaba incumpliendo claramente las recomendaciones de los guías, cosa impropia en mi...
Noté una cierta intranquilidad, y el lugar dejó de gustarme. Total, que decidí salir de allí cuanto antes...
Pero cuando me disponía a tapar el objetivo de la cámara de fotos, noté un repentino zumbido por detrás, y un cosquilleo debajo de la oreja, a la izquierda del cuello...
Me di un manotazo y giré rápidamente la cabeza, a tiempo de ver un díptero negruzco. Era mayor que un mosquito convencional, pero no le di mayor importancia, pues creí que no me había picado. 
Y me despreocupé...


Restos Khmer en el bosque de Neak Pean - Angkor ( Foto Nacho SM )
    

Oviedo, mes y medio después...

- No sé porqué, pero en las salas de espera de las consultas de los especialistas, o bien hay revistas de mundo cristiano, o de cotilleos del corazón. Así que aproveché para ponerme al día en cuestiones de monarquías europeas, nobleza ibérica, misses,  paquirrines, actores, isabeles, carmencitas, bisbales y bustamantes, con sus respectiv@s...

Puede pasar Don Ignacio...- dijo la enfermera con una sonrisa espléndida-
- Gracias...- supuse que me dijo eso, pues no oía nada-
- Buenos días Ignacio...
- Buenos días Doctor...- debía de ser la cuarta vez que iba a la consulta del otorrinolaringólogo-
- Bien... ¿ cómo vamos del oído?
- Hable un poco más alto, por favor... ya sabe. Pues igual. No oigo nada del izquierdo...
- Es realmente curioso... -dijo el doctor mirando mi historial clínico y apoyando su mentón en la mano- 
Al poco levantó la cabeza y me miró como el que mira a un extraterrestre - 
- Llevamos 15 días con el tratamiento: antinflamatorios, antibióticos... te hago las audiometrías y no oyes nada del oído izquierdo, los oídos están bien, pero tienes una infección extraña en las cabezas de los nervios del oído interno... A tu edad es normal que tengas el oído un poco perjudicado, somos la generación de las discotecas y de la música a todo volumen pero... me dices que fue un mosquito?
- Es que no se me ocurre otra causa, Doctor...

- Y, ¿cómo dices que fue?... quiero oír la historia otra vez Ignacio - dijo el doctor-
- Pues nada ( le conté todo otra vez)... después de aquello salí de las ruinas pitando. Eché a caminar... encontré a Lola, y fuimos hacia el taxi. Una vez dentro noté que se me taponaba el oído izquierdo por momentos. Hice los movimientos típicos de las mandíbulas... ya sabe. También noté un escozor en el cuello. Lola me dijo que lo tenía rojo, pero que no veía ninguna picadura. Así todo me eché el antihistamínico que siempre llevo en los viajes. A los pocos minutos quedé sordo y comenzaron los dolores agudos de oído. Como pinchazos...y hasta hoy.
- El resto de los días del viaje fueron un infierno, y no le digo nada cómo las pasé en la vuelta con los aviones: Siem Riep - Singapur, Singapur - Londres, Londres - Madrid y Madrid - Asturias. Creí que me moría en las maniobras de descenso para aterrizar... nunca tuve tantas ganas de llegar a casa.
- Claro... las diferencias de presión son mortales cuando se padece de los oídos, y se taponan cuando bajas, sea en avión o en coche  - citó el doctor - 

Mosquito Aedes Aegypti ( Foto James Gathany )
    
Puedes estar tranquilo porque no fue ni un mosquito tigre, ni un anopheles, ni el de la malaria, fiebre amarilla, dengue o chikungunya, porque tienes la analítica perfecta. No tienes mareos ni pérdida de equilibrio. Lo extraño es que ni los antibióticos ni los antinflamatorios te hacen efecto... es muy raro. 
- ¿Estás seguro de que era un mosquito? - parecía que dudaba de mi versión...-
- Eso me pareció las décimas de segundo que le ví. Volaba, era negro y grande. Casi le doy un manotazo, pero escapó el muy cabrón. ¿ Qué pudo ser si no...?
- No sé...- dijo el doctor como pensando en voz alta - nunca había visto nada parecido. Vamos a tener que esperar a ver si se te cura solo, porque no veo la causa. Y...  ¿ donde dices que fue...?
- En uno de los templos de Angkor, en Camboya.
- Ya... ¿ no fue ahí donde rodaron la película de Lara Croft: Tomb Raider...?
- Si, allí mismo Doctor... Aquello es un impresionante conjunto de templos metidos en una jungla llena de ruinas, estanques, maleza... y todo tipo de bichos.
- Claro... pero tenías que saber que no hay paraíso sin serpientes... no?...- se reclinó hacia atrás en el asiento, me miró, y pronunciando despacio dijo: -...Camboya... la tierra del Jemer Rojo, verdad?...y, dime Ignacio ¿ cómo fuiste a parar allí?...

Vuelo VN 823 Ho Chi Minh / Siem Reap

- Pan comido, una hora de vuelo y a las 16.30h aterrizaremos en Camboya. Menos mal que el hotel es bueno y comeremos por fin como dios manda. Estoy harto de comer todos los días arroz blanco y beber agua mineral...Ya te digo que no hay mejor dieta que 15 días por Vietnam. Entre lo que sudas y lo que no comes, te quedas tipo fino...¿no me notas más delgado?...- Lola me miraba con indiferencia por encima de las gafas...-


Campos de arroz en Camboya ( Foto Nacho SM )
    
Desde el aire, el paisaje de Camboya es impresionante. Es un país plano, con inmensos campos de arroz que se extienden inundados de agua hasta la línea del horizonte, con su maravillosa geometría cuadriculada por las parcelaciones. 
Y lo que no son arrozales, es selva tropical. Salvo algunas ciudades destartaladas, el paisaje rural es de aldeas muy pobres, como consecuencia de las guerras. La gente vive mayormente de la agricultura, y sobre todo del arroz. 


 Campos de arroz en Camboya ( Foto Nacho SM )
   
Aunque la capital actual es Phnom Penh, durante seis siglos, del IX al XV d.C. fue Angkor. Como capital del Imperio Khmer conserva restos de más de 70 templos, tumbas y construcciones repartidas en una llanura de lagos y estanques, de 400 km/2, destacando entre todos el impresionante Angkor Wat, una de las principales maravillas de Asia, y también el mayor complejo religioso del mundo. Un lugar grandioso y lleno de misterio...

Miles de turistas acuden todos los años a admirar el conjunto de templos hinduístas, dedicados inicialmente a Vishnu y Shiva, incorporándose posteriormente el culto a Buda tras su expansión en el s.X por el Imperio Khmer, conviviendo su culto hasta el final.
Todo empezó con Jayavarman II cuando se autoproclamó "Rey Divino en la Tierra" en el 802 d.C. Como seguidor de Shiva levantó un templo piramidal que representaba el Monte Meru, morada de los dioses, asentando las bases de la futura arquitectura de Angkor.

 Vista aérea. En el centro Angkor Wat ( Foto Helicopters Canbodia )
 
La primera referencia documentada del conjunto data de 1586 por el fraile capuchino portugués Antonio da Madalena, aunque se atribuye su descubrimiento casual al explorador naturalista francés Henri Mouhot en el s.XIX, mientras cazaba mariposas. 
A los pocos años de la publicación de sus cuadernos de viaje, llegaron más exploradores europeos, y se iniciaron los trabajos de limpieza de selva y restauración, que pararon en el s.XX debido a la guerra de Vietnam. 
El pais cayó en manos del Jemer Rojo, liderado desde 1975 por el dictador Pol Pot. El movimiento nació como reacción a los masivos bombardeos norteamericanos, pues Camboya era territorio de paso de los comunistas vietnamitas.
El régimen maoísta extremista fue derrocado finalmente en 1979, tras perpetrar uno de los mayores genocidios de la historia. Pero su influencia duró aún una década más, hasta principios de los años 90. 
Hoy día, tras la retirada meticulosa de artillería, minas anti-persona sin detonar, y de limpieza de la exuberante selva, continúan los trabajos de arqueología y restauración. El Parque Arqueológico de Angkor, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por UNESCO en 1992.
Angkor, se encuentra muy cerca de la próspera Siem Reap. Allí abundan los mercados, hoteles de las grandes cadenas, tiendas de artesanía, moda, textiles, locales de masajes, joyerías de piedras preciosas...toda la industria turística.


Vista general del acceso al complejo Angkor Wat ( Foto Nacho SM )
    
Lo mejor para conocer Angkor es contratar un paquete de 3/4 días en Siem Reap desde la antigua Saigón - Ho Chi Minh, en Vietnam, porque sale más barato que hacerlo desde España. Para volver desde Camboya, y a causa de irregularidad de los vuelos, es mejor irse a Singapur unos días, y coger allí el avión de vuelta. No obstante hay que tomarse con calma el regreso a España, pues suele haber retrasos o cambios de última hora.


 Sudeste Asiático( Fuente Google Earth)
                         
Durante tres días se puede recorrer la zona, siguiendo varios circuitos señalizados, y ver los templos más importantes. Para ello se puede alquilar una motocicleta o una bicicleta, pero como hace tantísimo calor lo mejor es un taxi con aire acondicionado. Al final del día se puede disfrutar de la maravillosa puesta de sol, dando un paseo en elefante por la orilla de los lagos. 
Las construcciones son inmensas y están repartidas por los densos bosques y arrozales. Destacan los impresionantes conjuntos de Angkor Wat y Angkor Thom, con sus imponentes torres escalonadas, y rostros sonrientes tallados en la oscura roca de laterita, pero hay muchísimos más...

Angkor Wat


Vista general del complejo Angkor Wat ( Foto Nacho SM )
    
Construido por el rey Suryavarman II, en el s.XII, es el mayor monumento religioso del mundo. Dedicado al dios Vishnu, protector de la creación. Se accede desde el oeste, por un puente horizontal elevado sobre el lago circundante, de 12 mt de ancho y 540 mt de longitud, y sus balaustradas están decoradas con nagas o serpientes cobra. Está construído en piedra gris oscura de grés y laterita, una variante roja de la arenisca. 
Su distribución en planta se basa en un Mandala o diseño cósmico hindú, y en su centro se levanta el templo con cinco torres escalonadas en forma de flor de loto. Su torre central alcanza los 65 mt de altura, y la tipología es la de Templo-Montaña hinduísta o pirámide de gradas, en alusión al Monte Meru, hogar de los dioses.

Primer plano Mandala conocido de Angkor Wat ( Shohohan Museum Mito-Japón) 
     

Consta en planta de tres recintos cuadrados concéntricos, que van creciendo en altura mediante grandes escaleras flanqueadas por imágenes de Buda. El conjunto está rodeado por un lago perimetral de 3,6 km de longitud, y 200 mt de anchura. Su muro exterior simboliza los límites del mundo, y el foso circundante el océano cósmico. Al contrario de la norma en la arquitectura Khmer, Angkor Wat está orientado hacia el oeste, pues el lugar de la puesta del sol simboliza la muerte.


Pasarela de acceso a  Angkor Wat ( Foto Ko Hon Chiu Vicent )

 Parque frente a pasarela de entrada a Angkor Wat ( Foto Nacho SM )
   
Todo el perímetro exterior que bordea el lago circundante, es un precioso y cuidado parque, con escalinatas originales que hacen de grada de entrega a las aguas, y desde la que se aprecia claramente el conjunto construido. Hay que entender que la Arquitectura Khmer está basada en las leyes geométricas del Mandala cósmico: asi pues la axialidad y la simetría doble implican repetición de elementos arquitectónicos, y definen los principios de toda la composición en planta, alzado y secciones. 

Una vez que se entienden estos principios básicos resulta más fácil moverse por sus laberínticos recorridos internos, pues sabes que todo se repite cuatro veces, y en consecuencia entiendes su arquitectura con una mínima explicación. Los elementos verticales de cruce de ejes, y esquinas de los recintos cuadrados concéntricos, que van ascendiendo en altura hacia el centro, son Torres Santuario o Prasat. Su planta es cuadrada y tienen cuatro entradas, forma escalonada piramidal con impostas exteriores labradas e interiores lisas, y entrada de luz cenital. En su interior, o cella, residen las distintas deidades, que lucen sedas de colores, banderas, flores aromáticas y todo tipo de ofrendas.


Vishnu y Buda en interiores de Torres Prasat. Angkor Wat. ( Foto Nacho SM )
    
Los muros de sus galerías exteriores están completamente tallados con bajorrelieves que describen las historias de los reyes khmer, sus batallas, coronaciones y fiestas conmemorativas, con bailarinas celestes o apsaras, mostrando posturas seductoras, tocados y joyas. Y también con interminables bajorrelieves de centenares de metros de longitud, que narran los poemas épicos Ramayana y Mahabharata.


 Galería oeste. Bajorrelieves  Angkor Wat. ( Foto Nacho SM )
 Galería sur. Bajorrelieves  Angkor Wat. ( Foto Nacho SM )  

El recorrido interior por Angkor Wat no está libre de sorpresas, zonas restringidas o prohibidas al público, por restauración o riesgo estructural, pasos bloqueados...y se tiene la sensación de haber pasado por los lugares varias veces. Aunque recuerdes las leyes de simetría dobles de su arquitectura, las pérdidas de referencia son constantes por las enormes dimensiones y grandiosidad del templo.



Primer anillo concéntrico. Angkor Wat. ( Foto Nacho SM ) 
     
Detalle de celosías y Apsaras, bailarinas celestiales. Angkor Wat. ( Foto Nacho SM )
    
El Santuario central, con esculturas de Buda, está elevado sobre el resto del conjunto, con una empinada escalera, que recuerda a las mayas. Sus cuatro lados tienen subidas iguales, y no está permitida la ascensión por el riesgo de caidas, inestabilidad estructural y resbaladicidad por presencia de líquenes en las piedras.


Escalera de ascensión al Santuario Central de Angkor Wat. ( Foto Nacho SM )
     
Turistas a la sombra. Santuario Central de Angkor Wat. ( Foto Nacho SM )
    
Santuario Central de Angkor Wat. ( Foto Nacho SM )
    
Al Santuario central se llega desde las cuatro orientaciones a través de pórticos idénticos llenos de decoración en bajorrelieve con motivos florales o bailarinas celestiales Apsara, que conectan con Torres Santuario o Prasat, y a su vez con otros perpendiculares, hasta cruzar los tres anillos concéntricos. 
A pesar de los larguísimos recorridos, y que parezca laberíntico, es fácil orientarse, si se conoce la lógica geométrica de su composición en planta.


 Planta general ( Fuente :Ancient Angkor. Michael Freeman - Claude Jacques) 
  
Pórticos de acceso al Santuario central. ( Foto Nacho SM )
    
No puedes dejar de admirar las colosales proporciones de Angkor Wat: pórticos y galerías con restos de policromía y llenos de relieves, se suceden en un camino de salida interminable, donde a veces hay que retroceder por estar bloqueado el paso. También hay que parar a recuperar fuerzas, por el intenso calor...


Galerías interiores Angkor Wat. ( Foto Nacho SM )
                   
Una vez en el exterior, te das cuenta de que se te ha ido la tarde en Angkor Wat. Las horas transcurridas en la visita, el mareo de tanta información, el cansancio por lo que caminas allí dentro, el sudor por el calor y la agoviante humedad que te empapa la ropa, te han dejado en modo off. Así que lo mejor es regresar al hotel de Siem Reap, darse una buena ducha y salir por ahí : bien al merchandising  por los concurridos y coloridos mercadillos, o bien a un masaje de pies, como solo saben darlo l@s camboyan@s...


Angkor Wat. ( Foto Nacho SM )
    
Angkor Thom


Entrada Sur al conjunto monumental de Angkor Thom. ( Foto Nacho SM )
    
Si Angkor Wat parece grande, Angkor Thom desborda todas las proporciones. Fue fundado por Jayavarman VII, a finales del s.XII, y destaca por su tamaño y las enormes caras sonrientes, del propio rey, talladas en la roca caliza. Ocupa una extensión de 10 Km/2 y está delimitado por un muro de 8 mt de altura. En planta es un cuadrado de 3 Km de lado, con un perímetro total de 12 km, rodeados asimismo por un foso. 
Más que un conjunto de templos, fue una ciudad que en su apogeo llegó a albergar cerca de un millón de habitantes. Las zonas residenciales, al estar construidas en madera, han desaparecido invadidas por la selva, al igual que la mayor parte de los templos. Tiene cinco puertas de acceso, cuatro de ellas orientadas en el centro de cada lateral, y una quinta en el extremo Este. 


 Entrada Sur al conjunto monumental de Angkor Thom. ( Foto Nacho SM )
   
Todas las puertas están formadas por torres triples de más de 20 mt de altura, que tienen esculpidas caras con enigmáticas sonrisas mirando a cada punto cardinal. Representan al Bodhisattva Lokeshvara, el que todo lo ve y todo lo sabe, personificado en la imagen de su rey constructor. Las entradas están precedidas por avenidas de 154 estatuas sentadas. Dioses a la izquierda y demonios a la derecha, y cada uno con una serpiente naga en las manos.


Detalle frontal entrada Sur. Angkor Thom. ( Foto Nacho SM )
    
Detalle lateral entrada Sur. Angkor Thom. ( Foto Nacho SM )
    
Las puertas conectan ejes ortogonales que conducen a una serie de templos y complejas edificaciones, muchas en estado ruinoso, destacando el templo central llamado El Bayon, al que se accede directamente desde el sur, tras visitar Angkor Wat. Las imágenes del Bodhisattva Lokeshvara, podría sugerir no solo la identificación del rey como deidad, también un cierto sincretismo entre los cultos a Buda y Brahma, por su representación de las cuatro caras, hacia los puntos cardinales. 

 Esquema de situación y detalle de Angkor Thom . ( Foto Nacho SM )
   
El recinto de Angkor Thom es seis veces mayor que el recinto de Angkor Wat, por lo que su visita requiere prácticamente de un día completo.
Desde lejos El Bayon, su templo central, parece tener una distribución complicada, pero todo es por el efecto formal barroco de sus torres escalonadas, redondeadas, y a diferentes alturas. Es complejo desde el aspecto cosmogónico, pues su estructura, temática de bajorrelieves y ornamentación, han evolucionado con la adaptación a los cultos a Vishnú, Shiva y Buda. Tiene un total de 54 torres y 216 caras talladas de Lokeshvara, que definen una estructura geométrica típicamente Khmer, parecida en organización y secuencias de acercamiento a Angkor Wat.


 Entrada al Templo El Bayon - Angkor Thom . ( Foto Nacho SM )
   
Sigue la tipología de Templo - Montaña, levantándose en 3 niveles ascendentes. Su recorrido es bastante laberíntico debido al precario estado de conservación del conjunto, y combina corredores, claustros, y oscuras escaleras empinadas, llegando al centro tras atravesar ocho torres cruciformes, unidas por galerías porticadas, cuyos paramentos están tallados y repletos de extraordinarios e interminables bajorrelieves, que narran con absoluto realismo y gracia escenas cotidianas del rey en la corte, danzas de bailarinas, batallas y historias mitológicas. 
Su Santuario Central superior es sin embargo una construcción circular. Se trata de una reforma del s.XII, que alteró la tipología tradicional templaria,  definiendo el momento de máximo esplendor de la arquitectura khmer, a partir del cual comenzaría la decadencia estilística.


Relieves de bailarinas en Templo El Bayon - Angkor Thom . ( Foto Nacho SM )
    
El conjunto está construido con grandes sillares de laterita, una piedra local muy porosa, rica en aluminio y hierro, y que muestra una altísima erosión, estando sometida a una abundante invasión biogénica, una costra de mohos y líquenes que ha colonizado todos los paramentos pétreos, debido a las rigurosas condiciones ambientales a lo largo de los siglos:  lluvias, humedad, selva...
En otros templos del área de Angkor Thom se pueden ver gigantescos árboles centenarios que han crecido entre los sillares de piedra, reventando y arruinando la construcción. Uno de ellos, el Templo Ta Prohm,  es célebre y muy visitado, gracias a la película de Lara Croft.
En El Bayon, a pesar de sus continuas restauraciones estructurales, la arquitectura ha tomado una pátina combinada de color gris oscuro y rojo óxido, que le da un cierto misterio, sobre todo en las últimas horas del día.


 Relieves y Torres - Cara en El Bayon - Angkor Thom . ( Foto Nacho SM )
    
Una vez arriba, sobre la terraza superior se encuentra el Santuario circular. Dar una vuelta a su alrededor es una experiencia sin igual en Angkor, pues todas las perspectivas están dominadas por la múltiple presencia de la cara de Lokeshvara, que se repite hasta el infinito, mezclándose con el fondo de la selva. Las torres-cara tienen escalonamientos decrecientes en altura, y las cabezas en las cuatro orientaciones bien podrían sugerir la representación iconográfica de  las cuatro caras de Brahma, como ya hemos comentado, pero no son más que una variante de las Torres Prasat de planta cuadrada, con su espacio sagrado interior, o cella de sección lisa y rectangular, a modo de chimenea abierta para introducir luz cenital.


Torres - Cara en El Bayon - Angkor Thom . ( Foto Nacho SM )
    
Uno se puede perder arriba dando vueltas alrededor de las torres- cara de Lokeshvara. Te persiguen con esa sonrisa, que aunque parezca burlona, es el gesto budista de meditación - relajación con los ojos cerrados. Es curioso, pero allí la expresión de su cara parece cambiar con la luz del atardecer, creando un paisaje irreal y casi fantasmagórico, que convierte El Bayon en un templo único en el mundo, cuya visita es inolvidable y muy distinta a Angkor Wat.


Torres - Cara en El Bayon - Angkor Thom . ( Foto Nacho SM )
    
Todas sus perspectivas son diferentes. A medida que oscurece el lugar se apodera de ti, llegando a resultar incómodo por la sensación de la presencia múltiple y la desorientación. No es fácil salir, pues hay muchos pasos bloqueados con zonas en ruina, y a menudo hay que retroceder... Las sombras se difuminan, el silencio de la selva sube su volumen, y la piedra oscura se vuelve negra cambiando todas las percepciones. La expresión de las caras de Lokeshvara parecen cobrar vida y la sonrisa a veces parece burla. 
A pesar de tener los ojos cerrados, da la sensación de que te vigila y disfruta con tu desconcierto. Como si se riera de uno...
El peso de la Historia se te cae encima, el lugar se vuelve poderoso, agobiante, inclyso siniestro...  y el cuerpo te pide salir de allí...


El Bayon - Angkor Thom . ( Foto Nacho SM )
    
Fin de la tercera consulta con el Otorrino

- Pues sí que es interesante Angkor, pero queda más, no? - El otorrino estuvo como a misa durante toda la narración, fijándose atentamente en las fotos que llevaba en la tableta Samsung-
- Por supuesto, queda mucho más. Angkor es muy grande, y esto fue los dos primeros días de los cuatro en Siem Reap- me costaba oír lo que decía y tenía que ponerme del lado del oído bueno-
- Y la picadura del mosquito ese ¿ cuando fue...?
- Fue el último día... el premio de despedida - lo dije tirándome de la oreja y moviendo la mandíbula-

- Bien Ignacio... - el otorrino cortó el debate - vas a volver dentro de dos semanas, a ver si en ese plazo recuperamos la audición. Vamos a dejar los antibióticos, y tomar solo analgésicos, pero cuando notes ese dolor agudo en el oído. Procura también no tirarte tanto de la oreja, porque la tienes roja. Tampoco abuses de los movimientos de valsalva de mandíbula que se te va a desencajar, ni te suenes en falso. Ya sabes que no se trata de taponamiento, es un problema neurológico extraño, que seguramente desaparecerá por sí solo.

Procura estar al aire libre, y evita sitios cerrados de mucho ruido, como los bares... ten en cuenta que el oído transforma las vibraciones exteriores o sonido, en impulsos nerviosos que envía al cerebro, y los vasos cuando se tocan o chocan generan una impresionante vibración con unas puntas acústicas muy molestas, que oscilan entre 60/ 100 decibelios.
- Si, ya lo he notado en casa cuando saco los cacharros del lavavajillas, no soporto el ruido de los toques entre platos y vasos. Todo esto es un maldito rollo...- dije resignado-
- Claro, es que tienes mal las terminaciones nerviosas del oído interno, por eso notas ese dolor con los sonidos agudos. Es por la vibración...
- Bien, pues nada...firma aquí este impreso para la Mutua Médica, y dentro de dos semanas vuelves y me sigues contando lo del árbol de Tom Raider. Ya verás cómo habrás mejorado...

Al salir de la consulta llamé a mi socio, poniendo el móvil en el oído bueno
- ¿ Donde estás...?...Bien, en cinco minutos estoy ahí. Pídeme una caña y sal a la terraza. A partir de hoy soy un hombre de exteriores. No puedo estar en interiores...

Después de contarle todo, me dice:
- O sea, que estuviste una hora con el otorrino, de la cual te pasaste tres cuartos de hora contándole Angkor de arriba abajo, con fotos incluidas...¿ y te cobró 50 euros? Tenías que haberle cobrado tú a él...!!!...Vaya morro...!!!
- ¿Qué...? Ah... Ya ves... habla más alto que no te oigo... Pues tengo que volver dentro de dos semanas, a la quinta consulta, así que me salió de cine la picadura del mosquito Jemer...pero le va a interesar el final de la historia, pues me fijé que lleva un anillo con un zafiro...
- ¿ un zafiro...? No entiendo...¿ qué tiene que ver un zafiro con Angkor y el puto mosquito...? - preguntó-

- !!!... No me digas que no te conté la historia del zafiro estrella ...!!! ...Qué bueno, jajaja...!!! Pide otra caña que te la cuento...o mejor no, cambiemos de bar, que aquí las ponen muertas, sin espuma...no sabes cuánto echo de menos las cañas de Madrid. Allí sí que las tiran bien...


 Zafiro Estrella de La India. ( Museo de Historia Natural NYC)
   
Continuará ...