Sígueme desde tu Email

jueves, 21 de mayo de 2015

Cita con la eternidad en Pashupatinath

Llegan los peregrinos resignados
Los que perdieron toda la esperanza de continuar
Los que tuvieron la evidencia
Los que adquirieron la certeza de lo desconocido
Llegan los peregrinos
Con la muerte en el bolso
A terminar la vida terrenal junto al río...
                                       
                                                                                         (Julio Barrenechea, poeta chileno)

Llanto y cantos de dolor en los ghats...
                                                          ( En Memoria de las víctimas del terremoto de Nepal )


Incineraciones en Pashupatinath ( Fuente EFE)
     
Decenas de cadáveres son incinerados a diario, desde el día siguiente al fatídico terremoto del sábado 25 de Abril. El lugar es Pashupatinath, muy cerca de Kathmandú, en el templo más sagrado del hinduismo en Nepal, junto al río Bagmati. 
Cada cuerpo es quemado sobre un lecho de madera, en uno de los 15 ghats de incineración, junto a las escaleras de acceso al río, adonde se depositan finalmente las cenizas de los difuntos para su viaje a la eternidad. 
Normalmente son quemados media docena de cuerpos al día, pero el terremoto ha provocado incontables víctimas, produciendo un colapso de las instalaciones, listas de espera, largas colas para los rituales de incineración. Las familias esperan pacientemente su turno compartiendo en silencio el llanto y dolor colectivo con rituales ceremoniales.

Mientras tanto, y desde la orilla opuesta, vecinos, curiosos y amigos contemplan con absoluto respeto el doloroso ritual, pues saben que algún día acabarán igual.
Pashupatinath es la última estación de la vida terrenal...

Estos días son incinerados hasta cinco cuerpos en una sola jornada, en la misma hoguera. Los encargados de la incineración no dan abasto, y al menos 200 cadáveres fueron quemados en los dos primeros días, tras el terremoto. 
Un cuerpo tarda tres horas de tiempo medio en consumirse, y tras el vertido de cenizas al río con un riguroso protocolo establecido, se procede a la limpieza del ghat.  La duración total del proceso viene a ser de 4/5 horas. 
Una serie de ritos de purificación, que incluyen baños en el río, se acompañan de la colocación de una nueva pira de madera, y de la recepción de un nuevo difunto. 
Así está sucediendo día y noche, en los 15 ghats, desde aquél trágico sábado ...


 El Señor de todos los animales

Es lo que significa Pashupatinath. En realidad es un avatar del dios Shiva, el destructor. Venerado especialmente en Nepal, es una deidad nacional. Su santuario, cuyo origen no se conoce con certeza, se remonta al menos al año 400. Es el más antiguo de Kathmandú, y fue construido en su aspecto actual en 1694 por el rey Bhupendra Malla. Es el templo más sagrado del país, uno de los 275 Paadal Petra Sthalams, o moradas sagradas de Shiva. El más importante del subcontinente indio y uno de los más del mundo, y allí va la gente a incinerar a sus difuntos. Para ellos el río Bagmati es tan sagrado como el Ganges.


Sello de Shiva Pashupati, y pintura de Shiva regando su lingam ( Fuente Nepal Travel)
     
Hay muchas historias sobre el origen de Pashupatinath. La principal es que Shiva y Parvati, su esposa, llegaron al valle de Kathmandú y descansaron junto al rio Bagmati. Shiva quedó tan impresionado con su belleza y la del bosque anexo, que decidieron convertirse en ciervos y quedarse allí. Después de un tiempo, los dioses y la gente comenzaron a buscarlos hasta encontrarlos. Shiva se negaba a abandonar el lugar, pero cuando lo hizo, les anunció que el sitio se llamaría Pashupatinath, el Señor de todos los Animales, pues vivía en armonía con todos ellos, y le adoraban. 
A menudo se ven representaciones del dios con cuernos de ciervo como se ve en su célebre sello del Museo de Delhi. Es su representación como Shiva Pashupathi. En el lugar dejó el lingam, y quien lo regara con agua sagrada del rio Bagmati, no renacería nunca más como animal.


Alrededores del Santuario de Pashupatinath ( Foto Nacho SM)
    
Al templo llegan diariamente numerosos fieles y hombres sagrados sadhus, que visitan los ghats, y se sumergen en el rio Bagmati para los rituales de purificación. Muchos de ellos tienen consideración de residentes. Dedican su tiempo a venerar a Shiva Pashupathi, instruir y consolar a los familiares de los difuntos que se incineran, educar a los jóvenes novicios que se inician en el culto hinduista, conviviendo pacífica y libremente con los animales sagrados: vacas, elefantes, monos, serpientes, aves...


Ghats de incineración en Pashupatinath ( Foto Nacho SM)
Ghats de incineración en Pashupatinath ( Foto Nacho SM)
Ghats de incineración en Pashupatinath ( Foto Nacho SM)
Ghats de incineración en Pashupatinath ( Foto Nacho SM)
    
Se accede al conjunto por un paseo que bordea el rio Bagmati, frente a los ghats de incineración. Allí se acomoda la gente a contemplar los rituales, y más al fondo, cruzando el puente, se entra en las dependencias del Templo de Shiva. También por esta orilla se puede subir a la colina de los monos, donde están alojados los santones shadus.


Orilla frente a los ghats de incineración ( Foto Nacho SM)
    
"Yo creo en la inmortalidad del alma, y pondría como ejemplo el océano. Está compuesto por gotas de agua. Cada gota es una entidad pero a la vez es una parte de la totalidad" 
                                                                                                             ( Mahatma Gandhi)

Estas palabras de Gandhi son una síntesis de la filosofía hinduista sobre la realidad absoluta del ser humano. El alma individual es una parte del alma universal, o Brahman, y por lo tanto es inmortal. No conoce nacimiento ni muerte. Es eterna. El cuerpo es solamente una envoltura transitoria.

Dice Krishna en el Gita:
" Como una persona se pone ropa nueva, quitándose la vieja, de la misma manera el alma se deshace de cuerpos gastados y adquiere otros nuevos. El que ha nacido morirá, y el que muere nacerá otra vez"

Cuando una persona nace como ser humano lo llamamos reencarnación. Dice la filosofía hinduista que lo más importante es la transmigración según la cual existen 8.400.000 tipos de seres vivos en el universo, y cada alma tiene que pasar por todas estas vidas. 
Ir naciendo una tras otra en estas formas, cumpliendo un ciclo o samsara, equivale al concepto del infierno para las religiones occidentales, y se puede escapar de este ciclo alcanzando el nirvana, también llamado moksha.

Ghats de incineración ( Fotos Nacho M. Pendas)
     
Una de las formas de alcanzar el moksha es mediante la incineración directa en Benarés, La India, en los ghats de Ganga Ma (río Madre Ganges), o también en los ghats de Pashupatinath, en Kathmandú, Nepal. Ambos lugares sagrados son dominios de Shiva, el constructor y también destructor.


Ghats de incineración ( Fotos Nacho M. Pendas)
     
Pashupatinath y Benarés son los centros de incineración más importantes del hinduismo. Aunque las tradiciones se van relajando, el ritual se efectúa en silencio pues se cree que expresar dolor o llanto puede perturbar la transmigración del alma.

Primeramente el cuerpo es lavado y purificado en el río antes de ser envuelto en el sudario. El ritual lo dirige el hijo mayor del difunto, que se viste de blanco, el color del luto, pero del proceso mecánico de la incineración: maderas, fuego, combustibles inflamables de alcanfor y mantequilla derretida se encargan los doms, miembros de las castas más bajas de la sociedad. Los familiares esperan varias horas hasta que el cuerpo queda convertido en cenizas, que son vertidas al rio por los doms.

Ghats de incineración ( Foto Nacho SM)
     
Los menores de 10 años y las mujeres embarazadas no se incineran en estas ciudades sagradas, tampoco los sadhus ni los yogis pues al estar en un plano superior de la existencia, tienen que volver a renacer para iluminar a los demás. Tampoco son cremados los leprosos para no enfurecer al dios fuego, ni los fallecidos por mordeduras de serpiente, al estar los ofidios asociados a Shiva. Consideran su picadura un buen auspicio y ya no precisan de incineración en estos sagrados ghats.
Tres días después de la cremación las familias celebran con comidas y rituales festivos la transmigración del alma del difunto, de la tierra al cielo.

Sadhus y Rhesus en la colina de Shiva

Pashupatinath es un universo, con su propio tiempo. Un lugar apartado del mundo. Frente a los ghats están las escaleras que suben al bosque de Shiva. Está bordeada de templetes donde se custodian los lingam sagrados, que representan con su símbolo fálico erecto la fertilidad de Shiva. 


Subida al bosque de Shiva ( Foto Nacho SM)
    
Los lingam sagrados tenían en un principio una representación formal más explícita, pero fue evolucionando hacia formas geométricas anicónicas y abstractas, desprovistas de elementos ornamentales. Los originales datan del s.VIII. Se levantan en el centro de una base circular que representa el yoni, símbolo de la diosa Shakti, la energía creativa femenina.


Lingam sagrados de Shiva en Pashupatinath. 
Izquierda Fashion-cloud.com. - Dcha Chandra Prakash Baherwani    
Escalera de los Lingam ( Fotos Nacho SM)
    
El complejo ritual de adoración a los lingam sagrados del dios, se inicia con el oficiante o sadhu, untado de pasta de sándalo amarillo, acariciando la piedra pulida, y adornándola con guirnaldas. Se canta a coro entre varios la invocación OM NAMAH SHIVAYAH, arrojando pétalos de flores hasta que el lingam queda cubierto. Luego se vierte un líquido combinado de leche y miel, que corre por la piedra llenando el yoni, hasta que se derrama por el rebosadero, o arghya, para ser repartido entre todos, y bebido. Es una representación de la eyaculación cósmica del dios, en el momento de máxima energía femenina, y el resultado es la creación de una nueva vida, pues todo acto de creación va acompañado de placer, liberación y felicidad.

" Él no era feliz. Una persona que se siente sola no es feliz. Quería una compañia. Como él tenía un cuerpo grande, del tamaño de hombre y mujer juntos, se dividió en dos y surgieron el hombre y la mujer"  
                                                                                 (Brihardaranayaka Upanushad)

La pareja divina nacida de este principio bipolar masculino y femenino, Shiva y Shakti, en su unión sexual establecen la base del culto representado en el lingam y el yoni. Pero no toda unión física tiene valor, pues el Tantra solo se alcanza si va acompañado de ayunos, meditación, yoga y autocontrol.
La potencia creadora universal tiene su fundamento en el acto sexual. Mediante la relación corporal se alcanza el Tantra, la máxima espiritualidad. El cuerpo físico es nuestra herramienta para conseguirla, y esconde el ser sutil al que hay que despertar.


Santuarios de los Lingam ( Fotos Nacho SM)
    
Pero no es el momento ahora de profundizar en una de las cuestiones más importantes del hinduismo clásico. Algún día, cuando viajemos por los templos de Khajuraho, hablaremos del Kamasutra y el erotismo como manifestación del Tantra...

Todo el recinto de Pashupatinath está lleno de pequeños templetes-santuario, que alojan los lingam sagrados de Shiva. Los santones sadhus se suelen colocar sentados en el umbral de las puertas.


Samrat Sadhu en la puerta del santuario Lingam ( Foto Nacho SM)
    
Con ropaje color ocre, blanco, o desnudos, con una manta al hombro, una jarra de bronce en una mano, y un bastón en la otra se encuentran por todas partes, tanto en La India como en Nepal. Algunos van afeitados y rapados, otros con barba y largas trenzas atadas en tiras, que nunca se cortan. Suelen llevar collares y van descalzos.

Frecuentan los lugares sagrados como Benarés o Pashupatinath, los centros de Shiva, el Santón SupremoNo tienen familia ni propiedades. Muchos andan sin rumbo fijo, otros se establecen en las aldeas, donde se consideran hombres sagrados. No se sabe bien cuantos hay, pues no están registrados, al estar en un plano existencial superior al humano. Se untan el cuerpo con ceniza de las cremaciones de los ghats. Imparten la sabiduría de su experiencia y consejos, enseñando meditación, yoga, medicina naturista, y prácticas espirituales.


Vida cotidiana en Pashupatinath ( Fotos Nacho SM)
    
En Pashupatinath viven de las provisiones de comida que les lleva la gente, y duermen al aire libre bajo un pórtico cubierto interior del recinto, cuya visita impresiona. No me he atrevido a sacar fotos de este lugar tan íntimo por respeto a ellos, pues muchos se encontraban concentrados, haciendo complejos ejercicios de yoga. No les afecta ni el frio ni el calor ni la lluvia. Aspiran al autocontrol del cuerpo y la mente, mediante severas prácticas físicas de yoga. Aprenden a dominar los deseos carnales, los sentidos, la respiración, e incluso son capaces de parar los latidos del corazón. Fue un sadhu quien inspiró a Buda a abandonar su lujosa vida para convertirse en eremita.

Uno de los más populares en Nepal es Samrat Sadhu, al que siempre se le ve sonriente y solícito, sentado delante de su templete en la primera terraza que asciende al bosque.


Samrat Sadhu en la puerta del santuario Lingam ( Foto Nacho SM)
    
Su porte y aspecto son majestuosos. Samrat es alto, esbelto e imponente. Mirada profunda, penetrante y difícil de mantener. Con buena forma física, limpio impecable, y moreno lustroso. Barba y pelo intactos desde su conversión en sadhu. Es famoso por haber participado en varias películas. Samrat está casi siempre en el templete del lingam principal de la colina de Shiva, y tiene delante una de las múltiples representaciones escultóricas del Toro Sagrado Nandi. En su cerviz está depositado el tikka, o polvo rojo distintivo de Shiva, y que él mismo te aplica con gesto ágil en el centro de la frente.


Samrat Sadhu ( Foto Nacho SM)
                    
Reconozco que la mirada de Samrat fue quizás lo que más me impresionó de cuanto vi en Pashupatinath. Me dio la sensación de que penetraba y me leía la mente con suma facilidad. Nunca he visto a nadie mirar de esa manera tan profunda. Y lamenté más tarde haberle apartado la mirada... sencillamente, no se la pude mantener.
Mono Rhesus ( Foto Nacho SM)
     
Pero en la colina del bosque de Shiva, el Señor de todos los animales, campan a sus anchas una legión de monos Rhesus ( Macaca Mulatta). Uno de los más antiguos de la cadena evolutiva primate, típicos del subcontinente indio y China. Son muy sociables, viven 25 años y miden unos 60 cm de altura. Aunque no lo parezca, los humanos tenemos un 93% de coincidencia genética de ADN con el Rhesus.


Monos Rhesus en Pashupatinath ( Foto Nacho SM)
Monos Rhesus en Pashupatinath ( Foto Nacho SM)
Monos Rhesus en Pashupatinath ( Foto Nacho SM)
Monos Rhesus en Pashupatinath ( Foto Nacho SM)
    
Pero Shiva, al igual que otros dioses, no los ha podido liberar de la plaga de las pulgas. Se pasan el día quitándoselas unos a otros. Tampoco de su costumbre de apropiarse de cualquier cosa que el ingenuo turista deje a su alcance, como gafas de sol, gorros, etc...

Parece un mundo inmutable, anclado en el arcano del tiempo, al margen de todo. En Pashupatinath, pese a ser una última estación para muchos, un lugar de muerte, un recinto sagrado de incineración, uno encuentra sosiego y equilibrio. Una extraña paz te recorre, mientras miras este universo de llanto y cánticos. Quizás por esta razón, muchos acuden allí cuando creen haber llegado al final de sus días, para terminar el ciclo de vida dejándose llevar, tranquilizado, por las sabias, profundas y amables palabras de los sadhus...


Pashupatinath ( Foto Nacho SM)
Pashupatinath ( Foto Nacho SM)
     
El templo principal, construido en el s.XVII, sobre una estructura original varios siglos anterior, es del tipo pagoda nepalí: cúbica con dos niveles de tejados y vigas tornapunta talladas, de gran belleza. Las cubiertas voladas son de cobre y con revestimiento de planchas de oro. El gran santuario de Lord Shiva, como lo llaman allí, tiene cuatro puertas chapeadas con láminas de plata, y a la principal se accede por la escalinata que sube desde el rio. 

En el interior se conserva la piedra sagrada Mukhalinga, o cuerno del ciervo de Shiva, con la base yoni en plata, abrazada por una serpiente también de plata.

La leyenda dice que Shiva tomó en el bosque  la forma de un ciervo, y cuando los dioses le obligaron a recuperar su forma divina, le arrastraron y se rompió un cuerno. Con el tiempo fue adorado como un lingam hasta que se perdió. Pero muchos años después unos pastores descubrieron que sus vacas iban a un charco de leche que salía de la tierra, y excavando encontraron el lingam sagrado de Shiva, y le construyeron el santuario.

Grabado deToro Nandi y Shiva. Escultura en Mysore Karnataka ( Foto Rohith Ajjampur)
    
Nada más traspasar la puerta se encuentra la estatua del Gran Toro Nandi, chapado en oro. El acceso está rigurosamente prohibido a los no hinduistas y occidentales - las vacas y monos deambulan libremente por todos los sitios - por lo que para nosotros es imposible entrar y admirarlo, siendo preferible verlo todo en una panorámica general desde la orilla opuesta. Estaba cerrado cuando visité el santuario, por lo que acompaño la descripción con fotos del reportaje de Liliana Maffiotte.


Entrada a Santuario y Toro Nandi ( Fotos Liliana Maffiotte WordPress)
    
El Toro Nandi es la montura sagrada de Shiva, como Garuda es la de Vishnú. En los templos se suele representar al dios sentado sobre el toro. También se le representa con cuerpo de hombre y cabeza de toro. Su piel es de color blanco, asociado a la pureza y la justicia. Sus cuatro patas simbolizan la verdad, la rectitud, la paz y el amor. Siempre está mirando hacia el lugar más sagrado, por tanto está de espaldas a la puerta.
Los creyentes acuden llevándole ofrendas de flores, y le acarician las patas y los testículos mientras rezan, pues las oraciones tienen como finalidad propiciar la fertilidad.

El Nirvana está en sus aguas

Pashupatinath, la ciudad del Nepal fin de trayecto. La última parada de esta vida. Venir aquí, al igual que pasa en Benarés, es lograr el pase directo a la eternidad, alcanzar la liberación. El alma, como si fuera un rayo de luz, volverá al gran sol, y como una gota de agua volverá al gran océano, y las cenizas del cuerpo temporal, irán flotando rio Bagmati abajo, hasta encontrarse con Ganga Ma, el rio Madre Ganges. 
La fuente purificadora de toda la vida, que nace del pelo del dios en las cumbres. 
Dice el Gita:

"Estas almas grandes no regresan al campo triste y transitorio de la reencarnación. Han alcanzado la perfección más sublime, y han llegado a Mi presencia "


Ghats de incineración en Pashupatinath ( Fotos Nacho SM)
Ghats de incineración en Pashupatinath ( Foto Nacho SM)

Om Namah Shivaya...

¿ Porqué has removido la tierra Lord Shiva?
¿ Porqué has destruido con tu frenético tambor hasta los cimientos de los templos que han levantado durante centurias en tu honor?
¿ Porque has aniquilado a toda esa buena gente que atiende tus dictados, y te honran?
¿ Porqué has permitido que miles de personas no culminen su ciclo de vida, repartiendo tanta muerte? 
¿ Porqué permites que las familias no puedan recuperar sus cuerpos sepultados bajo toneladas de rocas y tierra, en las faldas de tus cumbres sagradas?
¿ Porqué consientes tanto dolor en tus Ghats de Pasupatinath?
¿ Acaso no los oyes llorar?...


Terremoto de Nepal ( Foto Reuters)
    

Pero te invoco Lord Shiva
Y te pido compasión hacia tu pueblo de Nepal. Dales fuerzas para sobrevivir a tanta destrucción, y consuela su dolor por la pérdida de sus seres queridos.

Dales energía para reconstruir los templos que tú mismo has arrasado.
Y a los fallecidos, permíteles que disfruten eternamente de tu bosque sagrado.
Concédeles la liberación del ciclo de transmigración, el moksha o nirvana.

Dale fuerza e inspiración a Samrat y sus compañeros sadhus, para encontrar las palabras acertadas de consuelo a los familiares que se acerquen a ellos, buscando el eco de tu voz.

Apiádate de ellos, son tus hijos e hijas y, aunque pobres, están llenos de tu bondad.
Necesitan respuestas y justificación.
Por ellos rezo, vierto pétalos de rosas de tu bosque sagrado, derramo la leche con miel sobre tu lingam, y mientras espero un nuevo renacer, cantaré tu himno sagrado...

         
" Aquel que cante este himno de las cinco sílabas, junto a una de las imágenes del dios, vivirá en la morada de Shiva y gozará eternamente de su compañía"
     
                                                                 (Advaita Vedanta Shankara, Filósofo Shivaista)

martes, 5 de mayo de 2015

Dolor en el valle del techo del mundo

Este reportaje es un humilde homenaje al pueblo de Nepal, sus gentes, su paisaje y su arquitectura. He estado allí el pasado mes de Septiembre de 2014 con mi familia... y como les pasa a todos los que van, he vuelto en parte. Otra parte de mi se ha quedado allí para siempre. Dolor en el alma por las trágicas noticias, y de admiración por su conducta. 
Dice un proverbio suyo que "el huésped es un dios disfrazado", y así nos tratan en Nepal a los turistas extranjeros...

Nepal. 25 de Abril, a las 11.57 hora local...


     Durbar Square de Bhaktapur 

Un terremoto de 7,8º de magnitud en la escala de Richter, con su hipocentro a 15 Km de profundidad, y su epicentro a 81 Km al noroeste de Kathmandú, ha sacudido todo el área urbana y periférica de la capital, así como a las estribaciones de la Cordillera del Himalaya. A las pocas horas se han registrado fuertes réplicas, que se han notado en los paises vecinos. El número de víctimas se cuenta por miles, siendo indeterminado y creciente, dado que aún no se ha accedido, por la difícil orografía, a las zonas rurales muy dañadas. Además de los cuantiosos daños, está provocando una grave crisis humanitaria que afecta a más de 10 millones de personas, un cuarto de la población total. A la dramática situación hay que añadir que Nepal es uno de los países más pobres del mundo.

Importantes centros culturales, artísticos y religiosos con Protección de UNESCO desde 1979, han sido destruidos o seriamente dañados por todo el área urbana: La Torre Bhimsen Dharahara, la estupa de Boudanath, la de Swayambhunath, y principalmente en las Plazas Durbar de Patan, Bhaktapur y Kathmandú.

Las tres ciudades reino del Valle de Kathmandú, están hoy unidas debido al descontrolado crecimiento demográfico de las tres últimas décadas. 


    Templos en las calles de Kathmandú ( Foto Nacho SM)

El valle donde hay más templos que casas...

Sí. Es difícil no tropezar en cada curva del camino, calle o esquina de las tres ciudades con una pequeña pagoda, estupa, templo, santuario, fuente o estanque sagrado. Los hay en los tres conjuntos palaciegos de los antiguos reinos newarí, llamados Durbar, nombre genérico asignado a los conjuntos templarios religiosos vinculados a los palacios reales. También en lugares naturales, como altozanos, orillas de ríos, fuentes o manantiales, pero también en emplazamientos sagrados tradicionales de los barrios, en los patios interiores de los edificios, en las casas particulares... 
Por todos los sitios...

El hinduismo es la religión oficial de Nepal, con más del 82% de fieles. Solo superado por la isla de Bali, con el 93%. La India le sigue con un 80% de población confesante. El soberano es venerado como una encarnación de Vishnú, el que cuida de la vida y del mundo, honrado con el nombre de Narayan.
Debido a su liberalismo religioso, Nepal puede presumir de ser uno de los pocos países del mundo que nunca han librado una guerra en nombre de un dios o una fe religiosa. Además del hinduismo, también se profesa el budismo, aunque minoritario, al ser una doctrina heterodoxa derivada. Hay que recordar que Siddhârtha Gautama, a la postre Buda, nació en Lumbini, Nepal, una población en las estribaciones del Himalaya.
El gran número de templos del país es debido a su multitudinario panteón de deidades, y sus diferentes manifestaciones o avatares. 
Podríamos afirmar que Kathmandú es la ciudad del mundo donde mejor se aprecia la convivencia armónica entre los dioses y los mortales.


    Templos en las calles de Kathmandú ( Foto Nacho SM)

Kathmandú Durbar Square

Pasear a pie, sin rumbo fijo por el viejo Kathmandú, y dejarse impregnar por los olores, colores, tiendas, tenderetes, y el multitudinario ambiente mezcla de turístico y medieval te transporta a otro tiempo. En cada templo, cada casa hay una ventana, una ménsula, una viga de madera con decoraciones esculpidas, que son obras de arte.

Durbar Square es un universo. Una plaza embaldosada y llena de banderines de colores que cruzan por el aire, uniendo todos los templos, de uno a otro lado. 
Allí puedes ver a los turistas disparando fotos sin control, a rincores pintorescos, escenas insólitas, majestuosos templos de cubiertas escalonadas y grandes voladizos que desafían la gravedad, con estatuas de dioses esculpidos. También estatuas aisladas, como mi viejo amigo Garuda, el hombre pájaro, montura y compañero de Vishnú, rindiéndole homenaje rodilla en tierra, a quién saludé con varias fotos.

Allí está la célebre calle Freak Street, más conocida como la calle de los "hippies" de los años 60 y 70. En aquellas décadas, célebres músicos e intelectuales occidentales abrazaron el hinduismo y el budismo, llegando a Kathmandú en peregrinación. Aquel movimiento de libertad, ayudó a dar a conocer la religión, cultura y arquitectura de esta mágica ciudad al mundo. Hoy está llena de tiendas, pequeñas pensiones y casas de comida, y aunque ya no se ven tantos hippies como antaño, su recuerdo permanece en la memoria colectiva de todos.

   Durbar Square Kathmandú. Palacio de Kumari ( Foto Nacho SM)
   Kanya Kumari ( Foto Backpackingmama.com)

También se puede visitar el Palacio de Kumari, la niña diosa viviente, esposa virgen de Shiva. Largas colas de turistas esperan en el patio interior a que se asome en una de sus bellísimas ventanas. Y aunque esté prohibido fotografiarla, google llega a todos los rincones del mundo...

Un conjunto de 43 templos, palacios y estatuas cada cual más espectacular, llenan la multicolor plaza, sorprendiendo al turista en cada perspectiva y recoveco. Describirlos sería una labor interminable, pues cada uno tiene su historia, su tipo, su tiempo y su dios.
Lo mejor es perderse por la plaza, vivir el ambiente y entablar contacto directo con los nepalíes. Aunque tengamos pocas cosas en común con ellos, pronto descubriremos su alegría y hospitalidad. ¿Y el idioma...?  No hay problema, con la mirada, una sonrisa, las señas y un chapurreo mezcla de inglés, italiano, francés y castellano se llega al fin del mundo...


  
    
    

    
    Durbar Square Kathmandú ( Fotos Nacho SM)

Siempre hay que observar atentamente a "la contrata", y sus sistemas técnicos de restauración. Como en todos los lugares de Patrimonio UNESCO, hay que invertir en conservación pata mejorar la imagen, en este caso renovando los pavimentos siguiendo el modelo del embaldosado original, y se ve que a las palomas les gusta...


    Renovación de pavimentos en Durbar Square Kathmandú ( Fotos Nacho SM)

Llamaba poderosamente la atención la representación de Kala Bhairava, la manifestación destructora, terrorífica y mala de Shiva. Con todos los atributos de la muerte, tallada en una única pieza de roca negra y pintada en colores chillones, destaca en la plaza. 
Quizás su presencia presagiaba la terrible destrucción siete meses después...
Está rodeada de templos dedicados a Vishnú y Krhisna. El conjunto es de época del rey Pratap Malla 1650-1660 


    Kala Bhairava (Fotos Nacho SM)
    
    Ambiente en los aledaños de Durbar Square (Fotos Nacho SM) 

Ver el álbum de fotos - os muestro solo una pequeña parte - me hace creer que fue ayer cuando nos hicimos la marca del Tikka, el polvo rojo depositado sobre la Piedra Sagrada Mandala, y que aplica en la frente un Santo Shadu a la entrada, con un golpe certero de su pulgar hacia arriba. Es el distintivo del tercer ojo de los seguidores de Shiva.


   Piedra Mandala con Tikka rojo. Kathmandú Durbar Square (Foto Nacho SM)

Patan Durbar Square

El reino de Patan, la antigua Lalitpur, fue la primera ciudad del valle, y rival de Kathmandú. Hoy están unidas a causa del crecimiento urbanístico. Se dice de ella que es la ciudad budista más antigua del mundo, y también que es la "ciudad de los mil tejados dorados", pues está llena de templos, pagodas, santuarios, fuentes y estanques. Una ciudad convertida en Arte, en la que destaca el área central de edificaciones religiosas y palaciegas. Pero si uno se sale por las estrechas callejuelas limítrofes de la plaza, descubrirá un mundo infinito de pequeños templetes y edículos religiosos.


    Patan Durbar Square (Foto Nacho SM)

Durbar Square es un conjunto de espacios públicos y edificaciones, a lo largo de una amplia avenida frente al Palacio Real, situado al Este, en el costado derecho. Un total de 27 monumentos de diferentes características, conforman este extraordinario recinto histórico artístico, construido según la tipologia arquitectónica newari, homóloga a la de Kathmandú.


     Patan Durbar Square (Foto Nacho SM)

El templo de piedra negra dedicado a Krishna Mandir, es una maravilla. Sus 3 pisos están sustentados por pórticos de finísimos pilares, rematando con pináculo de estilo Shikara, importado de La India. Delante se levanta una columna sobre la que está sentado el omnipresente y dorado Garuda. A su derecha el Templo de Vishvanata, con dos cubiertas escalonadas de grandes aleros en voladizo, y cuyas escaleras de acceso están flanquedas por estatuas del hombre-elefante Ganesha, hijo de Shiva. A su izquierda el Templo de Jaga Narayan, del s.XV, el más antiguo de la plaza. Pero hay muchos más...


                Templo de Krishna Mandir (Foto Nacho SM)





    Patan Durbar Square (Fotos Nacho SM)

¿Quieres un Buda de bronce?... una máscara de Shiva?...un cuenco cantor?...un amuleto védico ?... un molinillo de oración?...un Ganesha de madera policromada?... colgantes, pulseras ?...tenemos de todo, pero como se te ocurra mirar detenidamente una pieza o preguntar por ella, caerás en la trampa y acabarás comprándola sin remedio, a no ser que estés dispuesto a que el tendero te persiga por todo Patan....para quitártelo de encima debes de hacer una compra rápida, y ello dependerá de tu habilidad regateando...

El extraordinario ambiente te atrapa. Es buena idea sentarse entre la gente en una de las gradas de la base de algún templo, y disfrutar del espectáculo. Por simpatía me senté frente a Garuda en su variante estilita, subido a la columna. Te puedes pasar la tarde entretenido, pues allí no existe el tiempo...al cabo de un rato aparecerá alguien a ofrecerte un té, fruta o cualquier cosa... Música, olores, colores, bullicio... Patan es un fantástico crisol de la centenaria cultura nepalí.


    Palacio Real de Patan. Garuda sobre la columnna (Foto Nacho SM)

Bhaktapur Durbar Square


También llamada Bhadgaon, fundada en el s.XII y capital del Nepal hasta el s.XVI, fue reino rival de Patan y Khatmandú. Es la tercera capital del valle, y goza de protección UNESCO desde 1979, al igual que sus homólogas. Desarrolló un estilo arquitectónico de pagodas propio, que fue importado posteriormente al Tibet y Japón. Aparte de sus indudables riquezas arquitectónicas y artísticas, Bhatktapur en un museo vivo, de aire claramente ancestral, repartido entre infinidad de rincones, callejuelas y plazas pìntorescas donde se aprecia una rica actividad comercial, tanto en la calle como en el interior de los edificios. 



    Bhaktapur. Templos frente al Palacio Real (Foto Nacho SM)

Aunque las puedes hacer por todos los sitios, creo que las mejores compras en artesanía manual handcraft nepalí las podemos hacer en Bhaktapur. Cualquiera de las miles de máscaras que ves allí, lucen especialmente aquí... salí de allí con unas cuantas bolsas, pero recuerdo especialmente una escuela de pintura de monjes budistas, detrás del Nyatapola, donde adquirí una reproducción del 33º Kalachakra Sand Mandala, creado y destruido por el Dalai Lama en 2014, y que hoy tiene un nuevo significado para mi.


    Ambiente en Bhaktapur (Fotos Nacho SM)

Aquel día llovió muchísimo. Subimos a primera hora hasta el mirador del Himalaya por una infernal carretera de montaña, y tanto en la bajada como luego en la ciudad tuvimos que hacer varias paradas hasta que amainara la lluvia, pues no se podía ni caminar por la tormenta, las riadas y los charcos. Dicen que en el mundo hay tres tipos de lluvia: la normal por fuerte que sea, la de los países tropicales, y la de Nepal ... 
Finalmente a media mañana conseguimos llegar a Durbar Square, eso sí: empapados.





    Bhaktapur. Templos frente al Palacio Real (Fotos Nacho SM)


Se aprecia que esta plaza está algo más cuidada que los otros Durbar Square, con un buen pavimento de cerámica roja de ladrillo. Destaca el Templo de piedra de Vatsala, con remate de estilo Shikara, el Palacio de las 55 Ventanas, la Puerta de Oro, la estatua estilita del Rey Bhupatindra sobre una columna, el Templo de Shiva... 
Pero caminando un poco más arriba se llega a Taumadhi Tole, la plaza más antigua de Bhaktapur, el corazón de la vida social, y para mi lo mejor...


    
    Templo de Shiva en Taumadhi Tole - Bhaktapur 
    Vista general plaza, y detalle fachada (Foto Nacho SM)

Impresiona en Templo Bhairava, conocido como  Bhairavanta, dedicado a la faceta más terrible y destructora de Shiva. Los templos de esta plaza fueron levantados por el rey Bhupatindra Malla en 1700. Dos leones dragón dorados custodian su entrada. A su lado las dos grandes "campanas de los perros que ladran". Estas campanas tenían como misión que su sonido pusiera a aullar a todos los perros, para impedir que la muerte se acercara a la ciudad. Los fundidores nepalíes han sido siempre muy famosos por sus "Cuencos Cantores" y campanas.


    Templo Nyatapola (Fotos Nacho SM)

Pocos edificios en el mundo me han causado tanta impresión como el Nyatapola. Un alarde estructural de cinco tejados, con grandes aleros en voladizo soportados por pilares en cartabón labrados y tallados, que desafían las leyes de la gravedad. Su estructura piramidal decreciente es quizás la más esbelta de la arquitectura nepalí. Más de tres siglos ha resistido vertical y enhiesto, para caer víctima del terremoto pasado.

Levantado por el rey Bhupatindra Malla en 1708 en honos a la diosa Siddhi Lakshmi, es una de las construcciones más impresionantes de Nepal. Con más de 30 mt de altura es la construcción más alta del pais. Su zócalo piramidal de ladrillo, está compuesto por cinco pisos. El último sostiene una galería de esbeltas columnas sobre las que se levanta la estructura. Flanquean cada lado de la escalinata de acceso, por orden jerárquico, estatuas de luchadores, de elefantes Ganesha, de leones dragón, grifos y por fin las divinidades Simhini y Vyangini. Cada uno de ellos tiene diez veces más fuerza y poder que sus inmediatos inferiores de la escalera.


      Nacho en Nyatapola (Foto Nacho SM)

Frente a él se levanta un célebre restaurante típico con las mesas en sus corredores. Allí comimos contemplando este excepcional monumento ... 
Supongo que mi sobrino Nacho, que está en 2º de Arquitectura, nunca olvidará el Nyatapola. No sé cuantas fotos le hizo durante la comida. Me recordó a mi mismo cuando tenía su edad y era estudiante. No paraba de darse la vuelta... 
Hoy ya no existe, como tampoco el edificio del restaurante...
Se me encoge el corazón cada vez que lo veo en estas fotos...
Hay experiencias que crean, alumbran o consolidan la vocación de arquitecto, pero estoy seguro que Nacho, mi sobrino, la reencontró aquel día.
También yo...


                   Nacho en Nyatapola (Foto Lola Martínez)

El recuerdo de estos espacios, templos y palacios de Kathmandú, Patan y Bhaktapur, me hace permanecer fuera de la realidad. No soy capaz de imaginar el trágico escenario actual de estos conjuntos sagrados y artísticos, que han permanecido inalterados durante siglos hasta el otro día. Se me humedecen los ojos y se me pone un nudo en la garganta...

Unos espacios de la mejor arquitectura newarí destruida en su mayor parte, plazas asoladas y reducidas a montones de escombros de ladrillos y maderas. No quiero poner ninguna fotografía de su destrucción, porque la respeto demasiado. Para mi sigue y seguirá viva en el recuerdo. Las Durbar Square son los centros de su mundo, su origen, el lugar al que siempre te llevarán tus pasos.

Bajo sus grandes aleros volados estaba la vida, descansaban sus dioses, los niños, los ancianos, las mujeres con brillantes y coloridos vestidos, los vendedores y los turistas. Sonaba la música, los tambores, las campanas y a lo lejos se veía el Himalaya...


    Ticket entrada Bhaktapur