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martes, 3 de mayo de 2016

Las Torres Azules de Vetusta

Me gusta verlas en el invierno ovetense porque parece que desafían al habitual cielo gris nublado, negándose a tomar los tonos planos que la falta de luz da a la arquitectura. 
Pero incluso así, sus colores o reflejos compiten en la gama de grises y azules apagados de las nubes de tormenta de Asturias.

Es una arquitectura de reflejos, porque su piel de vidrio devuelve la imagen deformada, especulada, de todo lo que le rodea: las nubes, el sol, la ciudad... como si las fachadas fueran lo que hay fuera de ellas, pero con una cuadrícula superpuesta.


Torres de Montenuño en primavera. ( Foto Nacho SM)

Además, con el sol sus fachadas vibran. Los destellos y reflejos constantes nos hablan de una arquitectura que celebra el sol, que pulsa y está viva. 
En realidad se llaman "Las Torres de Montenuño", pero yo prefiero acudir al mundo literario de Leopoldo Alas "Clarín" y la ciudad de Vetusta, quizás porque aquellos ambientes urbanos costumbristas siempre necesitaron de la luz del cuerpo, y también la del alma.

La luz ensancha el horizonte del espíritu, aumenta la sensibilidad perceptiva, predispone a la felicidad y la alegría de vivir. Es decir que extrae nuestras mejores virtudes. En arquitectura pasa lo mismo: la luz cambiante y como consecuencia las sombras como contraste, acentúa los colores, los volúmenes, profundiza las perspectivas, y establece las proporciones. El ser humano, constructor y usuario de la arquitectura, aprende a mirarla, a entenderla, a recorrerla, a tocarla... a hacerla suya.
Ya lo decía Le Corbusier : " La arquitectura es el juego sabio, correcto y magnífico de los volúmenes bajo la luz".

Las Torres Azules, en día de sol, son un regalo de la Arquitectura para la vista, una exigencia para la cámara de fotos, y una invitación a recorrerlas.


Vista aérea Sur. ( Foto Google Earth)

Siempre he manifestado a las personas de mi entorno, de variadas profesiones, actividades y formación, que me parecen el mejor conjunto de arquitectura contemporánea de las últimas expansiones urbanísticas de Oviedo, por muchas razones que iremos desgranando en este análisis. 

Su altura y perfil, tiene influencia indiscutible en el skyline de la ciudad, también el impacto de sus rotundos prismas llama la atención desde la distancia, en cualquier punto de las cuatro direcciones cardinales de la ciudad... pero el color azul cambiante hace de faro. Su presencia en el paisaje urbano es visualmente hegemónica. 

Al modo de un tetrapylon de la arquitectura clásica grecorromana, conforman un hito de cuatro elementos  que destacan con clara vocación de singularidad, un imán que atrae a cualquier curioso o amante de la arquitectura.


Vista aérea Oeste. ( Foto Google Earth)
Vista aérea Sur. ( Foto Google Earth)

A los pies del conjunto de las 4 Torres Azules se puede hablar del modo de vida de la ciudad del futuro, de los valores de la arquitectura contemporánea, de la tecnología futura aplicada a la vivienda, sin menoscabo de los valores eternos del mundo de las formas. 

Sabido es que el debate ordenado, razonado, y expresado por especialistas, cualifica los objetos y los conceptos de todas las cosas, elevando o mermando su categoría. Las cosas no son bellas o buenas "per se", sino por el conocimiento previo producto del estudio, del enriquecido debate, y de la posterior transmisión intelectual del mismo.

Pienso que el compromiso ético del arquitecto establece que el ejercicio de su profesión, en estado puro y libre, al construir el hábitat y ambientarlo modela el escenario para las costumbres ideales del hombre, mejora su relación con los demás, construye sociedad y, por tanto, define la visión del mundo en que vivimos. 
Como consecuencia de este corpus, surge la Estética de la Arquitectura como disciplina que nace de la percepción de los valores esenciales del hombre. Los regula estableciendo los cánones, o principios jerárquicos de la Composición, que denominamos belleza y que en cada tiempo evolucionan siendo distintos. 

La Arquitectura, además de lo anterior es también ciencia, tecnología y construcción. Pero en tanto que es también Arte, está sometida al canon y precisa ser percibida desde la sensibilidad, que pertenece al mundo de las emociones. Por tanto hay que saber verla, pues no todo lo construido es arquitectura. Comparte este mundo con el resto de las artes: la poesía, la fotografía, el dibujo, la escultura, la literatura, el cine, etc... complementándose y enriqueciéndose mutuamente. 

La belleza es, como consecuencia, la sublimación de los valores estéticos objetivos y universales, que forman parte de la crítica razonada de la Arquitectura. Se desarrolla adaptando y educando sus formas de expresión plásticas a las diferentes culturas, tipologías y contextos sociales a través del sentido del estilo

Discrepo de la opinión generalizada de que sobre estética, como marco de discusión, no hay nada escrito. Mas bien al contrario: de pocas materias se ha escrito tanto. Otro concepto diferente es que en cada rincón del mundo "el gusto", sujeto a tradición y marco cultural heredados, y como expresión común ante el hecho estético simplificado, y que no es otra cosa que un juicio valorativo subjetivo e individual, que no precisa de razonamiento ni conocimiento especializado previo, es expresado en distintos grados, tanto cualitativos como cuantitativos. 

Torres de Montenuño. Visión Norte. ( Foto Nacho SM)

Pero vamos a iniciar el paseo por las torres desde la génesis del proyecto, porque el resultado ha sido producto de una afortunada combinación de muchos factores. 

Primeramente el urbanístico, pues el conjunto está situado en una zona de expansión al noreste de la ciudad, bajo un tipo de ordenación urbana en manzana cerrada, semicerrada, bloque abierto...configurando un modelo de crecimiento convencional, más o menos uniforme en alturas y materiales: ladrillo visto, aplacados, monocapas, etc, con predominio de tejados según ordenanzas: pizarra, teja, buhardillas, velux, etc... y el lenguaje de ventanas habitual de las tipologías de viviendas urbanas convencionales.  

En resumen, el típico desarrollo periférico de todas las ciudades del país en las que, a veces, destaca algún edificio por su composición, tratamientos, esquina, etc. 

A propuesta del promotor, la edificabilidad adjudicada a la gran finca, consistente en bloques y manzanas, fue transformada mediante una ambiciosa propuesta de torres que liberasen suelo y tuvieran un diseño contemporáneo. 

Tenéis que construir las mejores torres de Oviedo...


Espacio interior. Torres de Montenuño. ( Foto Nacho SM)

Desde aquí, es de justicia reconocer al Arquitecto Municipal de Oviedo César Fernández Cuevas ( Gijón 1935-2012)) la visión y acierto que tuvo, apostando por los valores de la Arquitectura Contemporánea y apoyando con entusiasmo el proyecto. Un hombre, con gran experiencia profesional, culto y viajado, que ejerció su responsabilidad pública con visión ejemplar como Arquitecto, por encima de la estricta administrativa como funcionario. Hoy le reconozco su mérito. 

Tras dos años de estudios previos, y tiempo similar de tramitaciones, en Septiembre de 2005 se aprueba la propuesta urbanística para las 4 Torres de Montenuño. En Julio de 2006 comienzan las obras, que se finalizan cuatro años después, en Julio de 2010.

Para la realización del proyecto de las 4 Torres de 18 plantas y 325 viviendas, la empresa promotora local COPROSA no duda en requerir los servicios del prestigioso arquitecto Salvador Pérez Arroyo, Catedrático de Construcción en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid ETSAM, y del arquitecto local Miguel Angel Martínez San Miguel

Ambos comienzan a trabajar sin las presiones, prisas ni prejuicios a los que nos someten habitualmente los promotores a los arquitectos. Por tanto, también es justo reconocer aquí la seriedad y profesionalidad del promotor constructor, por haber dejado trabajar a los arquitectos con respeto, libertad y ambición. Actitudes que crean complicidad de equipo que trabaja con un objetivo común, de la que siempre sale beneficiada la arquitectura, y como consecuencia la sociedad.


Imagen bajo torres.
( Izquierda: Infografía de proyecto. Cortesía Arquitectos)
(Derecha : Foto Nacho SM)

El arquitecto busca la inspiración en aquello que la naturaleza le muestra. 
En este caso, en el límite urbano de Oviedo, ésta se encuentra en el suelo y en el cielo. Por tanto las torres buscan su raíz en el terreno donde nacen, y buscan el cielo al que aspiran. La metáfora del proyecto es pues, el diálogo con la naturaleza, con los grises y azules del cielo, y con terreno natural, mediante la abstracción del volumen puro. 

Un cielo que se mimetiza con la fachada, igualando su color, o reflejándolo. 
Sea azul celeste por el sol o gris plomizo por las nubes. El edificio adapta su piel... 
Y sus brillos, que serán cambiantes con las horas y el movimiento del sol.
La fidelidad a esa idea básica constituye el principal valor del acto intuitivo de su creación. En el acabado exterior de las torres se entiende su propia génesis.
A sus pies, en el ámbito del espacio bajo torre, que es aquel espacio límite en el que aún se domina la proporción, y es lo suficientemente próximo para entender el material y las formas principales, el arquitecto convierte la metáfora en arquitectura. 

La fachada con la que se logra este efecto ( yo prefiero llamarla piel, por su capacidad de mutación casi orgánica de color y brillo), es con sistema de "fachada ventilada", siendo la hoja exterior de vidrio templado, con impresión en su cara posterior con un patrón de lunares o topos de color azul, cuya densidad disminuye con la altura de las torres. Dentro de la cámara de aire intermedia, el aislamiento térmico tiene una lámina protectora  o película exterior de aluminio que por su rugosidad crea distintas reflexiones con la incidencia de la luz, ofreciendo efectos de profundidad, opacidad o transparencia, con lo que su color es cambiante según la orientación, luz y hora del día.


Encuentro con suelos.Torres de Montenuño. ( Fotos Nacho SM)

La relación de las torres con el terreno, ligeramente inclinado como casi todos los prados en Asturias, tiene dos niveles diferentes de intencionalidad de proyecto. 

Por un lado una gran plataforma escalonada, que nace a ras de la calle superior. Esta zona sur, la más urbana, va creando espacios peatonales y paseos con mobiliario en madera, formando curvas casi orgánicas, que contrastan con las rectilíneas torres de vidrio. Los espacios se van escalonando hasta dos plantas de desnivel, en el punto más bajo, y entregándose al terreno mediante terrazas ajardinadas, miradores, escaleras y rampas, de geometría y formas irregulares, hasta su contacto con terreno natural.


Paseo superior nivel calle. ( Foto Nacho SM)

Por otro lado, cada torre es un prisma perfecto que tiene su apoyo individual en la gran plataforma común anterior, elevadas sobre profundos pórticos abiertos, sustentadas con pilares verticales o inclinados, que buscan singularizar la estructura. Como si fueran los dedos abiertos que soportan una gran losa o bandeja. En realidad es el primer forjado, como un gran arquitrabe sobre el que apoya el gigantesco prisma de vidrio azul. 

Las cuatro torres apoyan en la base común, que son las grandes plazas comunitarias. Van escalonando para entregarse de forma irregular pero pausada al terreno, y con respeto a la topografía no alterada. Son grandes losas planas, como campos abstractos de ocupación humana sin bordes precisos.

Todos los elementos estructurales de apoyo y contacto con el terreno, son de hormigón visto, material rugoso, tectónico, áspero, relacionado con la tierra, y de ejecución manual, en oposición al pulido, fabril, perfecto y brillante vidrio azul de los prismas. 
Se pueden presuponer varias metáforas plásticas alusivas a esta intención de diseño.


Encuentro con suelos.Torres de Montenuño. ( Fotos Nacho SM)
  
Y finalmente las esbeltas torres, flotando triunfantes y aéreas sobre los oscuros pórticos que ocultan, a modo de abrigo natural, las enigmáticas transparencias de las cajas de vidrio de sus modernos portales. Espacios minimalistas de impecable diseño en los que los oscuros planos de suelo y techo, enmarcan la estructura portante de los pilares, el paisaje circundante y los multiplican con los reflejos de las grandes lunas de vidrio sin carpintería. Los reflejos duplicados de barandillas y pilares producen con la luz nocturna una mágica ilusión óptica bajo las torres. 


Interior de portales. ( Foto Nacho SM)

Torres cristalizadas con tallado casi mineral, brillantes como gemas, perfectas como sólidos platónicos, con sus cortantes aristas que las recorren con decisión del trazo continuo, de arriba a abajo, separando planos de luz y sombra, sin opción a otra forma que no sea el prisma cuadrangular, como figura monolítica primordial y abstracta.


Sombra y sol en las Torres de Montenuño. ( Fotos Nacho SM)

La fachada de las torres consiste en una piel de paneles de vidrio opaco azul, sobre los que se reparte un patrón regular y modulado de huecos de ventanas horadadas, de 1,25 mt de anchura y 1,70 mt de altura, con carpinterías, jambas, dinteles, soleras y persianas de aluminio en gris grafito, que se integran con el color de las sombras formando unidad. No hay distinción entre las cuatro fachadas. Su patrón, reviste las cuatro caras, a modo de envoltorio continuo.

Sobre este patrón regular, casi textil, se reparten alternados, sin orden aparente, grandes planos enrasados y sin relieve, de muro cortina reflectantes en vidrio tintado azul, que reproducen reflejadas las fachadas de las otras torres, de edificios vecinos, o de los cielos, integrando el paisaje circundante como elemento de la composición de las fachadas.


Reflejos en las.Torres de Montenuño. ( Fotos Nacho SM)

Nunca se ven igual, son cambiantes a cada minuto según el movimiento del sol y las nubes. Por momentos resplandecen con brillos solares cegadores, otras y por descomposición de la luz, ofrecen fulminantes y espectaculares reflejos arco iris. Las fachadas tienen por tanto una vibración continua, que modifica su lectura desde los criterios compositivos clásicos, de los que nos hemos formado en el análisis de las formas canónicas de la arquitectura incluida la moderna. 

Desde otra lectura, las torres azules, forman parte de la reciente generación de edificios para los que se ha construido una fachada novedosa... podríamos decir que inventada. La arquitectura más atrevida de la actualidad, que se está planteando en las ciudades evolucionadas, está dando un decidido paso hacia delante en la utilización e investigación de los recursos plásticos más efectistas de las fachadas ventiladas, los vidrios industriales, los vinilos impresos de diseño geométrico, y los nuevos materiales de eficiencia energética aplicados a la vivienda. Se impone la nueva tecnología dejando atrás los materiales utilizados tradicionalmente en la construcción. 
Ha nacido en la arquitectura un nuevo canon estético que es preciso estudiar y entender, para no quedarnos atrás en el análisis y la percepción de la belleza. 

Reflejos en las Torres de Montenuño. ( Foto Nacho SM)

Las nubes recorren reflejadas los tramos del muro cortina, desmaterializando la fachada y dejando el patrón de huecos flotando entre las nubes, como un paisaje digno de los cielos del maestro belga surrealista René Magritte. Otras veces las partes altas comienzan a emitir punzantes destellos brillantes, como consecuencia del reflejo rugoso del aluminio que reviste los aislamientos internos de la fachada ventilada. De esta manera los elementos de construcción pasan a ser los elementos de expresión, y convierten esta arquitectura en extraordinariamente fotogénica.

Torres de Montenuño. ( Foto Nacho SM)

Nuevos modelos residenciales en un mundo global

Sí por arquitectura moderna entendemos el periodo denominado Movimiento Moderno, que más o menos está comprendido entre 1925-1965, Asturias tiene una deuda de reconocimiento público con los mejores ejemplos y autores. La historia parece necesitar un plazo de tiempo para ser considerada como tal, y cuesta conceptuar como Monumento un edificio de Movimiento Moderno, pues nos parece poco antiguo. 

Está tendencia está cambiando, y la arquitectura de s.XX está despertando gran interés en todo el mundo. Las recientes catalogaciones de edificios concretos por la Fundación Docomomo Ibérico (Documentación y Conservación de la Arquitectura del Movimiento Moderno), y publicaciones como la reciente "Lo moderno de nuevo. Arquitectura en Asturias 1950-1965",  de los arquitectos Fernando Nanclares y Nieves Ruiz contribuyen a su difusión, conocimiento y reconocimiento . 


Torres de Montenuño. Oviedo. ( Fotos Nacho SM)

Cuando se habla de arquitectura hay que hablar del contexto. En unos casos del local, en cuanto a tipologías constructivas o estilísticas territoriales, y en otros del global cuando nos referimos a los nuevos modelos de residencia colectiva. 

El mundo es hoy, gracias a las comunicaciones en tiempo real, la transmisión del conocimiento, y a Internet, una gran aldea global en la que los modos de vida y por tanto la arquitectura que hace de marco de referencia tienden a igualarse. Eso hace que para explicar un conjunto arquitectónico de Singapur, por poner un ejemplo, haya que hablar de otro en Berlín, o incluso de Oviedo. 

Quiero situar las Torres Azules en el debate de la arquitectura residencial de vanguardia, y reconocerles así una dimensión contextual que conviene valorar. De esta manera cualificaremos y comprenderemos mejor la importancia de su arquitectura. 

Para ello haremos un flashback de visitas efectuadas a varios edificios en diferentes momentos y países, que desde mi visión personal subjetiva, considero oportunos para esta reflexión. Visitas, en muchos casos complicadas, que han supuesto experiencias que una persona con vocacion por la Arquitectura no olvida nunca.

Vivimos en el Walden 7... 

Una noche de copas en Barcelona, a finales de los años 80, unos conocidos del mundo de las artes plásticas, en el contexto de una conversación sobre la arquitectura moderna, me comentaron con orgullo : " Nosotros vivimos en el Walden 7..."
No me cayó en vano el comentario, pues denotaba un sentimiento de pertenencia no habitual en los edificios normales de viviendas.


Walden 7. Sant Just Desvern. Barcelona. Arquitecto Ricardo Bofill ( Foto Mary Ann Suyllivan)
Walden 7. (Cortesía Ricardo Bofill, Arquitecto)

Ya había estado allí a principios de los 80, pero tras aquella charla quise volver a visitar el Walden, así que al día siguiente cogí el coche y fui a Sant Just Desvern. En la gran puerta coincidí con un grupo de estudiantes de Arquitectura japoneses y me colé con ellos. Los vecinos están acostumbrados a estas visitas guiadas, saben donde viven, conocen y presumen del edificio, y son muy hospitalarios. 

Vivir en el Walden 7 tiene un significado especial, es como una seña de identidad, un territorio propio y diferente, es como una nación. El edificio proyectado por el Taller de Arquitectura Ricardo Bofill, es emblemático y singular, trascendiendo su dimensión para ser como un pueblo donde viven hoy casi un millar de personas. Fue concebido con la intención de ser un edificio-ciudad, o una gran comuna. En origen iban a ser 3 edificios unidos por grandes áreas colectivas, pero solo se construyó uno, que alberga 446 viviendas de todas las tipologías residenciales imaginables. 

Está formado por 18 torres de 16 plantas de altura, unidas por abajo y por arriba, pero abriéndose en curva hacia el centro. En los espacios de separación abiertos se generan 4 vertiginosos patios irregulares que se comunican creando una red laberíntica interna, física y visual, tanto en horizontal como en vertical en la que es fácil perderse. Su atmósfera interior recuerda a veces las cárceles imaginarias de Piranesi. 
El edificio es poderoso en sus formas, con sus fachadas en cerámica roja y balcones volados cilíndricos que se repiten también en el interior. Su compleja organización y pasarelas aéreas de circulación con acabados en azules y rojos, crean en sus moradores un inusual sentido identitario de comunidad. 

We leven in "The Whale"...

Holanda es el paraíso de la arquitectura moderna, y como tal siempre ha sido un país adelantado en la cultura social general, y en las propuestas vanguardistas de los modelos de vivienda en concreto. En este aspecto las nuevas edificaciones en las islas ganadas al mar de Amsterdam: Borneo, Sporenburg, Java, KNSM... que se han construido a finales del s.XX y principios de éste, han sido paradigma y modelo exportado al resto del mundo. Una de las construcciones más interesantes e influyentes ha sido la llamada "The Whale", La Ballena, proyectada por el estudio holandés De Architekten Cie.

Un edificio de 9 plantas, en forma de manzana cerrada urbana que ocupa toda la anchura de la isla en posición girada, de 214 viviendas sociales de alquiler, a las que se accede por un sistema de corredores exteriores desde el gran patio-jardín interior. Este jardín con árboles y parterres de flores, es de carácter público, y como un claustro, en sus permeables bajos dispone de equipamientos colectivos y estacionamiento de bicicletas para todo el barrio.

La Ballena. Borneo - Sporenburg. Amsterdam. ( Cortesía De Architekten Cie)

El edificio mantiene sus aristas verticales, pero altera todas las horizontales de su teórico volumen capaz envolvente, generando una deformación geométrica sumamente singular y atractiva. Para ello se eleva varias plantas en dos de los vértices opuestos, creando un plegamiento en diagonal, y grandes aperturas en las esquinas,que permiten la visualización y acceso al gran patio interior. Su forma compacta tiene una piel, con revestimiento plateado de paneles de cinc. Un patrón irregular y salteado de ventanas de dos tipos, sin ninguna otra alteración, conforman su lenguaje de fachadas, y le confieren el apelativo de "La Ballena", aunque también le llaman "El Meteorito". 

Es un edificio continuamente visitado por profesionales y estudiantes de arquitectura de todo el mundo, que se pueden ver repartidos en grupos por los corredores internos de las diferentes plantas. Pese a las presumibles molestias de privacidad, la fama crea un sentimiento de orgullo en sus inquilinos. Los holandeses, de mentalidad muy abierta, no dudan en abrir las puertas de sus casas para enseñarlas a los foráneos interesados. Es un edificio digno de ver, y su visita es una experiencia inolvidable. 


La Ballena. Borneo - Sporenburg. Amsterdam. ( Cortesía De Architekten Cie)

Por la noche, el potente volumen adquiere un extraordinario protagonismo debido al brillo de su piel metálica escamosa, bajo los reflejos de la luna. Asimismo y bajo él, la iluminación inferior de los soportales en color azul marino, en contraste con la amarilla de su patio-jardín interior, se ve desde afuera sobre todo en las esquinas elevadas. Pasear por su alrededor es un espectáculo impresionante. Pero la sensación de ingravidez y flotación de su enorme masa sobre las aguas de la ría, desde la orilla opuesta, es difícil de describir.

Vivimos en el Mirador de Sanchinarro... 

Sensaciones parecidas, pero a otro nivel, suceden con el Edificio Mirador en Sanchinarro- Madrid, obra de los arquitectos holandeses MVRDV y la española Blanca Lleó.


Edificio Mirador Sanchinarro-Madrid. MVRDV+Blanca Lleó Arquitectos ( Foto Nacho SM)

Un edificio de 156 viviendas y 21 plantas, consistente en la agrupación de 9 bloques residenciales, de colores diferentes del blanco al negro por gamas de grises y naranjas, en torno a un gran hueco central. Un gran mirador que da nombre al edificio y actúa como un patio común pero en vertical,  incluye paseos, locales comunitarios, una piscina y fantásticas vistas. 

Alberga 35 tipos diferentes de viviendas y espacios comunes insólitos repartidos por el edificio en el que las zonas de color naranja de las fachadas reflejan las circulaciones internas como si fueran las arterias sanguíneas en un organismo. Un edificio singular, fuertemente icónico, para un perfil de población con características concretas, que también genera sentimiento identitario entre sus habitantes.

We live at The Pinnacle...

Otro conjunto interesante, de esta familia de edificios emblemáticos, es "The Pinnacle@Duxton" en Singapur, obra de ARC Studio Architecture+RSP Architects. Un edificio que sus autores han llamado: " Las calles en el cielo...".

The Pinnacle@Duxton. Singapur. (Cortesía ARC Studio, Arquitecture)

Consta de una agrupación de 7 torres de 50 plantas, que se van articulando en forma quebrada y comunicadas por puentes o calles voladas, para liberar espacios ajardinados y deportivos a nivel de calle, a media altura y en cubierta. Un conjunto arquitectónico residencial de alta densidad, compuesto por 1.848 apartamentos, de 35 tipos distintos, conforman la mayor, y más alta, edificación de viviendas públicas del mundo. 

Dispone en sus azoteas del paseo ajardinado elevado más largo construido nunca, con 500 mt de longitud, y una pista de jooging intermedia de longitud homóloga. La afluencia de público visitante obliga, por seguridad, a un aforo limitado a 1.000 personas simultáneas en las áreas comunes. Asimismo dispone de guardería, centro comercial, gimnasio, biblioteca, telecentro, etc. Es decir, los equipamientos necesarios para un modo de vida en el que edificio es autosuficiente para sus moradores.


The Pinnacle@Duxton. Singapur. (Cortesía ARC Studio, Arquitecture)

Ha sido reconocido con numerosos premios de arquitectura, y ha sido escenario de películas y reportajes de televisión. Por sus características y forma emblemática, fue ocupado y vendido en tiempo récord, existiendo lista de espera. Tiene la particularidad de disponer de un servicio de visitas guiadas, con cita previa y pago del oportuno ticket. Sus residentes, orgullosos de vivir en el mundialmente famoso The Pinnacle, comparten el mismo sentido de identidad territorial que en los citados ejemplos anteriores.

We live at The Linked Hybrid...

" Una ciudad dentro de la ciudad...". Así ha definido su autor, el Arquitecto norteamericano Steven Holl el impresionante conjunto arquitectónico llamado The Linked Hybrid, construido en la circunvalación de la Ciudad Antigua de Beijing, China.


The Linked Hybrid. Steven Holl Arquitects. Beijing-China ( Foto Nacho SM)

Ocho torres- bloque residenciales formando un anillo, están unidas por puentes polifuncionales aéreos. Con 20 plantas de altura, albergan 750 viviendas para una población próxima a los 2.500 habitantes. En su zonificación se liberan amplias áreas comunes de suelo en las que se reparten espacios verdes, estanques, paseos... 

El complejo integra en su estructura todo tipo de equipamientos: centro comercial, hoteles, cines, guarderías, escuela, gimnasio, restaurantes, auditorio, salas de exposiciones, biblioteca... interconectados en capas bajo suelo, en suelo y en altura entre las torres.


The Linked Hybrid. Steven Holl Arquitect. Beijing-China ( Foto Nacho SM)
The Linked Hybrid. Steven Holl Arquitect. Beijing-China ( Fuente: LHArqhys)

Al igual que en las Torres Azules de Oviedo, las blancas fachadas están texturadas con un patrón que repite el mismo hueco y en el que destaca su propia volumetría, la estructura portante inclinada que arriostra los grandes voladizos, y los puentes de vidrio que albergan áreas comunes, de formas irregulares y acabados con colores primarios. El complejo, que ha sido cerrado a los no residentes, tiene una importante demanda de visitas guiadas, cuyo calendario no coincidió con el día de mi visita allí.

Además de los ejemplos que hemos recorrido someramente, hay muchos más ejemplos que, para mi, ilustran la misma idea de pertenencia a un lugar, a través de la arquitectura del marco de vida: el conjunto "Interlace" en Singapur; "The Met Tower" en Bangkok; "The Silodam"en Amsterdam; "The Iceberg" en Aarhus-Dinamarca ...y otros que están en marcha en New York, Rotterdam, Berlín, Tel Aviv, París, Londres, etc... cuyas diferentes propuestas enriquecen el debate sobre el concepto de edificio-ciudad.

El síndrome de pertenencia a un lugar no solo se establece por la vinculación histórica, afectiva, étnica a un terrritorio concreto por razón de nacimiento, residencia, fiscalidad o paisaje, si no también por la arquitectura en la que se desarrolla nuestra vida, factor que multiplica su influencia en proporción directa a su importancia, pues ésta, como todas las Artes, se percibe a través de los sentidos que van como dardos directos a la diana del alma, como las pinceladas de una obra de Cézanne, de Van Gogh o de Pollock... como el olor de los jardines de Córdoba en primavera... como la luz de las casas blancas y azules de las Islas Cícladas en las mañanas de verano... o como los brillos celestes de nuestras Torres Azules cuando les da el sol de Mayo, después de llover. El orgullo de vivir en un edificio cualifica también su arquitectura.

Pasarelas en el cielo

Sería interesante analizar la aportación a la arquitectura contemporánea de las pasarelas aéreas, o puentes de conexión entre las torres, por motivos de seguridad en distancias de evacuación, urgencias o incendios. En los ejemplos citados anteriormente forman parte imprescindible de la composición y organigrama funcional general, incluso incorporando usos comunitarios, como en Linked Hybrid o Pinnacle@Duxton. 

En los aspectos puramente técnicos como estructura de puente, las soluciones son muy variadas y ayudan a comprender, por su importancia plástica, no solo el edificio al que sirven, sino también el discurso estilístico de su autor .

Proyecto Edificio Puerta de Copenhague. Steven Holl Architects. ( Cortesía SHA)

En nuestro caso las pasarelas de conexión son celosías tridimensionales abiertas de tubo estructural de acero esmaltado en color azul, con las protecciones laterales en vidrio templado. Allí es más fácil apreciar la impresión posterior con el patrón de lunares o topos, utilizado para la totalidad de las fachadas de las cuatro torres. 

La posición oblicua, en planta, de las pasarelas-puente respecto a las torres obedece a razones de mínima distancia, o luz estructural, y a que las torres se han emplazado de tal manera que nunca tienen sus fachadas directamente enfrentadas.

Pasarela entre torres. ( Foto Nacho SM)
Detalle del revestimiento en las pasarelas. Vidrio y topos. ( Fotos Nacho SM)
Pasarela entre torres. ( Foto Nacho SM)

La visión desde las azoteas ofrece, no solo el panorama de la ciudad, si no también interesantes imágenes propias, en las que brillos y sombras proyectan nuevos matices de azules y reflejos cambiantes inversos a los apreciados a nivel de calle.

Desde las pasarelas. ( Fotos Nacho SM)
Reflejos. ( Fotos Nacho SM)

Vivimos en las Torres Azules...

Oviedo es una ciudad de ritmo tranquilo, buena escala urbana y cortas distancias. Las nuevas áreas de expansión han desplazado los grandes equipamientos universitarios y sanitarios hacia la zona noreste, donde se han levantado las Torres Azules, así que todo se encuentra muy cerca y bien comunicado con el centro.

Oviedo. ( Foto Nacho SM)
Torres y HUCA al fondo. ( Foto Nacho SM)

Están al lado del nuevo Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), lo cual es siempre una ventaja para el usuario, porque tarde o temprano todos acabaremos allí. El complejo arquitectónico está rodeado de grandes espacios ajardinados y peatonales que en un futuro próximo, con la ocupación, el crecimiento de los elementos vegetales y el uso, sin duda se irán enriqueciendo. 

Las Torres Azules gozan de un extraordinario emplazamiento, con buenos accesos desde la propia ciudad y también desde la autopista que conduce a Gijón, Avilés y todas las direcciones del Principado de Asturias. Los alrededores tienen calles anchas con aparcamientos exteriores, y las torres disponen de ellos en el subsuelo. Bajo las torres, y en las calles del barrio hay todos los servicios urbanos necesarios para la vida cotidiana. 

Su arquitectura está configurada para satisfacer todos los programas funcionales de viviendas habituales hoy día, muy modernas de concepto y tecnología, luminosas, con cómodas distribuciones y buenos acabados.

Torres de Montenuño. Oviedo. ( Cortesía Arq. Miguel Martínez San Miguel)

Como hemos visto, sus características se emparentan, funcional, urbanística y artísticamente con los modelos más avanzados del debate internacional de la arquitectura de los nuevos edificios-ciudad, aquellos que plantean nuevos modos de vida urbana. 

Reclamando su mensaje moderno y su presencia, conforman un hito visual en la distancia, identificándose desde todos los accesos y circunvalaciones de Oviedo. Son por tanto una referencia fácil, y no hay pérdida posible...

- ¿Vamos a verlas...?
- Ahora llueve. Mira... tienen el color gris plomizo de las nubes de Asturias, que se refleja en los cristales. El edificio queda plano, pálido, monolítico... - Tomaremos unas cervezas en los bares que hay debajo hasta que pare de llover y salga el sol...ya verás cómo cambia todo...los brillos, los reflejos, las nubes del cielo...también lo veremos en los cristales. 

Lluvia y sol en las Torres. ( Fotos Nacho SM)

Despedida en Venecia

La verdad es que la Iglesia de San Zacarías no es un sitio habitual para despedirse de los colegas amigos, después de una cena con copas, pero así fue...
Con motivo de la Bienal de Arquitectura de Venecia 2008, mi amigo arquitecto Miguel Angel Martínez San Miguel y yo, fuimos con nuestras parejas a pasar allí unos días. En el vuelo de Madrid coincidimos con el arquitecto Salvador Pérez Arroyo, con el que quedamos para cenar un día por Venecia, y charlar de lo divino y de lo humano.

Salvador (Madrid 1945), había sido mi tutor en el Proyecto Fin de Carrera, en la Escuela de Arquitectura de Madrid, allá por 1978, y en aquel momento era Catedrático de Construcción, arquitecto de prestigio y autor de importantes proyectos nacionales e internacionales. 
Viajaba a Venecia por estar llevando la Dirección Técnica de las obras de Restauración de la célebre Basilica Palladiana de Vicenza, y de paso ver la Bienal. 

En España estaba haciendo lo propio, junto a Miguel, en las Torres Azules de Oviedo, que estaban en avanzada construcción, casi acabadas. Ambos, además de ser amigos, eran los autores del Proyecto y Directores de la Obra. 
Por mi parte, yo era el responsable de los asuntos culturales del Colegio de Arquitectos de Asturias, y aquel viaje formaba parte de las actividades programadas.

Iglesia de San Zacarías y pozo. ( Foto: Adrian Fletcher)

Fue una cena muy divertida, y al acabar las copas en un pub de los soportales, en la cara opuesta donde está la tienda de Olivetti de Carlo Scarpa, salimos a la Plaza de San Marcos. Era cerca de la medianoche.
Es fantástico pasear a esa hora por Venecia... y caminamos charlando sin rumbo fijo. Bordeamos el Campanile, pasando por delante de los Tetrarcas del Philadelphion y del Palacio Ducal, para salir al Muelle de los Comerciantes, por la orilla del Gran Canal. Casi de manera inconsciente, y tras un largo paseo cruzando un par de puentes, giramos a la izquierda adentrándonos en el Campo de San Zacarías. 
Finalmente, y sin que nadie dijese nada, paramos al lado del pozo del centro de la plaza, que tiene forma de capitel (ver foto superior), y que está delante de la fachada de la Iglesia de San Zacarías. 

Es un lugar mágico en el corazón de Venecia. 
No había nadie y estaba todo muy oscuro, pero con la Luna y alguna farola, la fachada se veía perfectamente, por la luz que se reflejaba en el mármol blanco de Istria ...

¿Qué  podría decir yo de Salvador Pérez Arroyo?... Es un gran arquitecto y un intelectual. Una noche de cena y copas con él es como hacer un curso intensivo de Arquitectura y Arte, como volver a estudiarlo todo otra vez, pero concentrado en 5 ó 6 horas. Es seductor, vital, culto, simpático, ingenioso, inteligente, brillante...tiene una mente prodigiosa y es un torbellino de conocimiento. 

Delante de San Zacarías hablamos de Rem Koolhaas, de Jean Nouvel, de Norman Foster, de Herzog & De Meuron, de Palladio, de Bernini y Borromini... y también de las Torres Azules de Oviedo, que describió con absoluta precisión y entusiasmo, con pasión de autor. Y todo sin despegar la vista de la impresionante fachada de la Iglesia.

Cuando nos despedimos, dijo:
- Miguel, cuando vuelva por Oviedo, acuérdate de quedar con Nacho y le enseñamos las Torres... le van a gustar los brillos azules. Se parecen a estos, jajaja... - señaló la fachada de San Zacarías, que de vez en cuando tenía unos tenues brillos blancos -

Mientras se alejaba hacia el callejón opuesto, se dio la vuelta y riéndose dijo:
-¿Sabéis la leyenda de este pozo de San Zacarías? Recordadme que os la cuente cuando nos volvamos a ver, jaja...¡¡¡ Adióoos...¡¡¡ - señaló el pozo donde habíamos estado charlando más de media hora -

Y sin más se fue, desapareciendo por aquella esquina oscura como boca de lobo, como si le hubiera tragado la ciudad...
Y hasta hoy...

Reflejos. ( Foto Nacho SM)

Una vez solos, me quedé absorto mirando la fachada de San Zacarías. 
Eran casi las 2.00h de la madrugada de una de esas noches que uno no olvida, ni se explica... Allí solos en silencio, en el misterio de la oscuridad de Venecia, iniciamos el camino de regreso. A lo lejos, la niebla caía sobre la laguna.

Con los años uno entiende que estos momentos compartidos con personas tan excepcionales, son los te ayudan a crecer en tu vocación intelectual y como arquitecto. 

No le he vuelto a ver, pero sé que cualquier día, sabediós cuando y donde, nos reuniremos otra vez y nos contará la historia del Pozo de San Zacarías, como si nos hubiéramos despedido la noche anterior. 
Es lo que tienen los genios, que por ellos no pasa el tiempo...También sé que me preguntará si me han gustado los brillos y reflejos de las Torres Azules de Oviedo.

Bajo las Torres Azules de Vetusta. ( Foto Nacho SM)

PD: Mi agradecimiento a los responsables de la empresa Construcciones y Promociones COPROSA S.A. por abrirme las puertas de las Torres. 
A su Presidente Sabino Iglesias Vega, por la confianza en sus arquitectos y la construcción de esta gran obra de Arquitectura Contemporánea. 
Al Arquitecto ovetense co-autor del proyecto Miguel Angel Martínez San Miguel, que me honra con su amistad y profesionalidad. 
Y gracias al Arquitecto co-autor Salvador Pérez Arroyo, Maestro al final de mi carrera, genio y gurú de la Arquitectura, por el espléndido conjunto arquitectónico de oviedo, y por aquella noche veneciana con final en San Zacarías.
Por cierto, os recomiendo investigar el secreto del Pozo de San Zacarías, jaja... de todas maneras, algún día os lo contaré en algún reportaje del blog "...entre la 42 y la Quinta"