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lunes, 3 de julio de 2017

El caballo violeta del Sella


Caballo



Caballo Blanco Español en Asturias (Foto: Nacho SM)

Un caballo blanco, alto, musculoso y esbelto, pasta en la finca colindante al aparcamiento de la residencia de la tercera edad, donde está alojada mi madre, en las afueras de Oviedo. Una vez le di unas galletas de María, que comió con agilidad y sin mojarme las manos con su saliva. Desde entonces, cuando ve llegar mi coche azul, y tras aparcar, acude presto y al trote a la alambrada de cierre, y se me queda mirando, a la espera de que le de algo de comer... algunas veces le llevo galletas o trozos de bizcocho, y otras se me olvida. Y yo le saludo, con un "...Hola Caballo..."

Es muy popular en la residencia, y hay más gente que cuando va a visitar a sus familiares, le llevan comida. Le gusta mucho el pan, pero sobre todo las manzanas, pues además le vienen bien para el desarrollo y limpieza de su dentadura.
Cuando hace buen tiempo, saco a mi madre a pasear para que respire el aire puro de Asturias, y me pregunta : "¿estará el caballo blanco...?

El caballo forma parte no solo de su paisaje diario, también es un aspecto importante en la terapia emocional que necesitan las personas, que en una residencia, tienen su mundo tan limitado. El caballo, como todos los animales domésticos y cariñosos abre la puerta de los sueños y despierta nuestros sentimientos más nobles, le hablamos, le acariciamos, le miramos y ellos nos entienden porque saben leer la mente de las personas. Nuestro Caballo blanco, cuando nos mira nos habla a su manera, aunque no le entendamos.

Quizás al final de nuestra vida, una de las pocas alegrías que nos quede sea la de seguir viendo por la ventana de la habitación, en las mañanas soleadas, a nuestro caballo pastando tranquilo en el prado, y esperar a que lleguen nuestros hijos por la tarde, para que nos lleven a verlo más de cerca, y les preguntemos...  "¿estará el caballo blanco...? ...¿le trajiste algo de comer?...

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"El relato que sigue es continuación del anterior "Frío Würm en la boca de la cueva". En aquel, la acción transcurría en el 17000 Bp (Before present) en el período de transición entre el Solutrense y el Magdaleniense Inferior. El escenario era la Cueva de El Pindal. El guión trataba de la convivencia entre el clan indígena y dos clanes extranjeros, su organización, integración y estrategia en torno a la caza del mamut pintado en la cueva.  
Han pasado 4.000 años y la acción se desplaza a la Cueva de Tito Bustillo, en la desembocadura del río Sella, situada a 52 km al este de la Cueva de El Pindal. Estamos en el 13000 Bp, tiempo de transición entre el Periodo Magdaleniense Medio y el Superior. El clima ha cambiado, las temperaturas medias han subido, la población astur cántabra ha aumentado y la franja glacial costera ha disminuido su anchura por la subida del nivel del mar." 
Para los personajes he elegido referencias toponímicas variadas. Así los nombres Llara y Selgair pueden tener referencias locales astures, Stari significa "anciano" en idioma macedonio, mientras que Dykyy-Kyn' significa "caballo salvaje" en idioma ucraniano, haciendo referencia al origen caucásico del Tarpán de las Estepas. Los nombres de los lugares: Onís y Sella, se mantienen para tener una referencia geográfica actual en la narración.


Ubicación de la Cueva Tito Bustillo. Eje Norte - Sur (Google Earth)
Ubicación de la Cueva Tito Bustillo. Eje Este - Oeste (Google Earth)
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Stari

Desembocadura del Río Sella. Ramal izquierdo.Vista aguas arriba (Foto: Nacho SM)

A Stari le gustaba sentarse frente a la entrada de la cueva, en la orilla del río Sella, y mirando a las montañas nubladas de Onís. Sobre una gran piedra, ya desgastada por el tiempo, y usada como asiento, pensaba cómo había pasado la vida. Sus abuelos, y los mayores del clan, narraban por las noches que la familia, al igual que hicieron otras muchas, había llegado aquí desde las lejanas tierras por donde sale el sol, conviviendo con las gentes indígenas y mezclándose con ellos. 

Fue por culpa de los fríos, en unos tiempos que ya nadie recuerda. Su familia había nacido y crecido en la cueva, olvidando cuando ni desde donde llegaron los primeros. La cueva, desde siempre, había sido su hogar.

Entrada actual a la Cueva de Tito Bustillo (Foto: Wikipedia. Falconaumanni)

La entrada, orientada al sol, estaba protegida de la lluvia y el viento, bajo una gran roca que dejaba entrar la luz y el calor al interior. Pero dentro una gran galería muy alta y ancha, llevaba a bifurcaciones que daban a otras galerías. Por una de ellas bajaban a espacios más profundos, por donde discurría un rio subterráneo, o salir al exterior por otras galerías más altas, o incluso podían pasar a otras cuevas vecinas. 

Era muy larga y grande, y permitía diferentes usos, aunque las estancias más profundas no se podían utilizar para dormir, por el tamaño, el ruido del rio subterráneo, el frio, el goteo constante de agua y la humedad. Por tanto, la vida se hacía en la entrada de la cueva y sus proximidades, tanto en el interior como en el exterior.


Entrada original a la Cueva desde Ardines (Foto: Rodrigo de Balbín Behrmann)

El río Sella les aportaba agua dulce y fría en abundancia, hasta la misma boca de la cueva, y la geología kárstica disimulaba la entrada, al estar rodeada por rocas escarpadas, bosques y arbolado bajo. Esta circunstancia permitía que los animales se acercaran, pudiendo cazarlos con facilidad poniendo trampas. En el río pescaban salmones y truchas con arpones y flechas, pero también tenían el mar a 5 km de distancia, cruzando la franja costera, pero era peligroso por las zonas pantanosas y por ser terreno abierto.

Los viejos les decían que hubo tiempos en los que el mar estaba mucho más lejos, casi a 10 km, y que hacía mucho más frío que ahora. Fue cuando llegaron aquí desde las tierras del sol y del norte, buscando territorios mejores para vivir, y un clima más cálido. El clima fue mejorando, y el nivel del mar subiendo poco a poco.

A Stari le gustaba esta tierra verde, fértil y abundante, con clima agradable, sin excesos de frío ni de calor. En las estaciones más frías las lluvias finas eran constantes, por lo que había mucha humedad, y sus viejos huesos se resentían sufriendo de fuertes dolores. 

Ellos, al igual que otras muchas familias, llegaron a esta tierra cruzando la franja costera, pero también llegaron animales extraños, rinocerontes, caballos salvajes, renos, osos, mamuts. Sus antepasados los habían pintado en las numerosas cuevas de esta región.

Macizo rocoso de Ardines, sobre la Cueva de Tito Bustillo (Foto: Nacho SM)

Era la mayor cueva de todas las que había a orillas del río Sella. Las paredes y techos de la entrada estaban llenas de grabados y pinturas en vivos colores rojos y negros, de caballos, cabras, bisontes, ciervos, renos, uros... muchas estaban superpuestas, y sin guardar escala ni proporción relativa, sobre otras más viejas ya perdidas y convertidas en manchas rojas y negras. Las había con mucho detalle de las cabezas: ojos, orejas, crines, y pelos, pero también las había más sencillas, en líneas. Algunas estaban incompletas, sin patas o reducidas a su parte delantera sin detalles, o adaptadas a la geología de la roca, aprovechando fisuras o resaltes para dar volumen al animal. A veces parecían flotar en el aire, sin apoyo, salvo algún relieve natural. Era como si representaran al espíritu del animal y no a alguno concreto. Parecía que las características geológicas de la cueva imponían el lugar para las pinturas y los animales a representar. En la entrada había marcas de signos extraños, y manos. Era imposible saber su antigüedad.


Desembocadura del río Sella(Foto: Turismo Ribadesella)

Sentado al sol, Stari estaba más cómodo y el calor de la caliza del asiento le aliviaba los dolores de la espalda. Veía el río, los meandros, los promontorios de la orilla), enfrente de la cueva y el bosque entre ellos. A lo lejos y a la derecha, veía los Montes de Onís, donde había muchas cuevas de otras familias, aunque eran más pequeñas que la de ellos. Siempre había nubes en las cimas, y a su izquierda estaba la gran franja costera. Una llanura plana de varios kilómetros que se extendía hasta donde se pierde la vista. Una franja esteparia de bosque bajo y pantanos arenosos, llena de misterio por lo que podía venir desde las tierras del sol naciente. Siempre amanecía con una espesa niebla, que llamaban bruma ... Ellos llegaron por allí antes que él y todos los anteriores, según decían los más ancianos.


Stari era el más viejo de la familia, y por tanto de la cueva. De joven había sido ceann, jefe de cazadores. Ahora ocupaba su tiempo pensando, haciendo amuletos y mirando el paisaje. Tenía habilidad para tallar los huesos de reno, fueran para útiles de corte, arpones, propulsores, bastones de mando o para simples adornos personales. Sobre ellos hacía dibujos y grabados, o les daba forma de cabezas de animales usando raspadores y buriles.

Llevaba dos días entretenido sentado al sol, tallando en relieve un fragmento de asta mayor del hueso hioides de un ciervo. Le estaba dando la forma de una cabeza de cabra, para un colgante de cuello. Cuando regresara de la caza, se lo regalaría a su hijo mayor Selgair, para que todos supieran que era el jefe.

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La cueva de Tito Bustillo, en la desembocadura del río Sella, es una de las más importantes del Arte Paleolítico en Europa tanto en arte parietal como en arte mobiliario. Su periodo de ocupación es desde el 25000 Bp - 10000 Bp (Before Present), por lo tanto fue utilizada de manera ocasional o permanente durante 15.000 años. Está considerada como una de las principales Cuevas Santuario, y consta de abrigo rocoso o área exterior, con una o varias entradas, y grandes galerias donde se concentran las pinturas en paneles. El hábitat principal estaba en las zonas externas y las internas más próximas a la entrada de la cueva, teniendo así un mejor soleamiento en vestíbulos, galerías y cámaras. Las salas de los grandes paneles pictóricos, permanecían a oscuras, salvo en ocasiones especiales, teniendo así un carácter mágico-religioso. 
El Panel Principal cuenta con 64 reproducciones animales y 30 de signos de difícil interpretación, además de diversos grabados, dispuestas en una compleja estratigrafía pictórica con superposiciones, que reflejan una secuencia histórica de fases: una anterior al Magdaleniense y otra más intensa en pleno Magdaleniense Superior y período final en el Holoceno.  
Según la convención cronológico-estilística de A. Leroi Gourhan sus pinturas más recientes se datan en el Estilo IV que corresponden el periodo Magdaleniense Superior final ( 13000 Bp - 11000 Bp) con predominio de caballos, bóvidos, ciervos y cabras. Algunos autores atribuyen cronologías más antiguas, en el Magdaleniense Inferior, o en el transicional remontándonos hasta el 20000Bp del Solutrense, o incluso en las superposiciones de pinturas más primitivas del Estilo I-II de periodo Gravetiense ( 28000Bp - 21000 Bp) tras las dataciones radio carbónicas C14.
Respecto al arte mobiliario las dataciones por C14 abarcan períodos entre el 15000 Bp y 12500 Bp, del Magdaleniense Medio y también del Magdaleniense Superior Final. Otras dataciones realizadas en un amasijo de contenido orgánico en el Pozo de los Antropormofos, así como las pinturas y grabados de vulvas, signos cupulares y animales incompletos, nos situarían en los inicios del Arte Rupestre Estilo I de A. Leroi Gourhan, arrojando dataciones ponderadas en el entorno de 33000 Bp, lo que plantea muchas dudas sobre el origen de la presencia humana en la Cueva de Tito Bustillo, por tener secuencia de larga ocupación en todos los períodos del Paleolítico Superior.
A lo largo de su tiempo de ocupación parece que el programa iconográfico respondió a un plan previo, en el que la disposición de los animales, signos y antropomorfos ocupan lugares diferenciados. Al igual que los grandes Santuarios del Magdaleniense : Altamira, Castillo, Lascaux, Niaux, etc... Tito Bustillo tiene una estructura contextual en sus pinturas, a la vez que parentesco estilístico en temática y técnicas con las del área geográfica astur-cántabra y sur de Francia: Aquitania y Pirineos.  
La regresión marina creó una Gran Franja Costera entre el litoral de Asturias y las Landas francesas, de 450 Km de largo y variantes de 10 Km de ancho o más, en el Golfo de Vizcaya, respecto a los niveles actuales, formaron un corredor con elevada densidad de población, durante el Magdaleniense Medio y Superior. Una gran autopista que permitió flujos migratorios, humanos y de animales, desde las tierras de los fríos glaciales del Norte, Centro de Europa, y el Sur de Francia en nuestra misma latitud. Esta movilidad de población fomentó los contactos, intercambios culturales y mestizaje.  
Las cuevas rupestres se situaban a media altura, máximo a 400 mt, o baja altura en valles y desembocaduras de los ríos, cerca del mar. El atemperamiento climático propició la ocupación de cuevas y abrigos, ideales para el desarrollo de las sociedades cazadoras-recolectoras del Paleolítico Superior.  
Una vez liberados de los altibajos climáticos del final del periodo glacial, correspondiente al Dryas III - periodo Würm IV, se produce un progresivo e importante cambio climático. En el Magdaleniense Superior y Final, vivió tiempos de subidas de la temperatura, entrando en el Holoceno o periodo en que se igualaron con las actuales. Asimismo el nivel del mar fue ascendiendo hasta niveles próximos a los actuales, pues había bajado en el Solutrense hasta 140 mt debido a las congelaciones.  
Esto supone un importante cambio que dará lugar a la estabilidad social y al sedentarismo de las poblaciones. Llegaba el final de la era del grupo cultural de los cazadores recolectores, evolucionando al homo productor y la vida en sociedad, abandonando las viejas cuevas prehistóricas para formar sociedades más complejas y pequeñas aldeas. En la actualidad conocemos en torno a 350 yacimientos rupestres en Europa y un centenar y medio en la región astur-cántabra,lo que significa uno por cada tres o cuatro generaciones. Hay que pensar que hubo miles de asentamientos que se perdieron, bien por la subida de los niveles marinos, destruidos o no encontrados hasta ahora.  
La cueva de Tito Bustillo está situada bajo el macizo rocoso kárstico de Ardines, en el estuario que se forma en la desembocadura en el Mar Cantábrico. Su estructura caliza (Período Paleozoico Carbonífero-480 millones de años) provocó roturas y pliegues que, por erosión de miles de años, formaron las galerías internas, dolinas, simas y cuevas, permitiendo la entrada de aguas y formaciones de grandes coladas y masas estalactíticas y estalacmíticas por depósitos calcáreos de carbonato cálcico. Bajo la cueva y el macizo de Ardines discurre el río subterráneo de San Miguel, cuya corriente se escucha perfectamente en el interior de la cueva.  
El Arte Rupestre Paleolítico de la Región Cantábrica, fue declarada en 2008 como Patrimonio de la Humanidad UNESCO, y en este grupo hay 5 cuevas en Asturias: Tito Bustillo, La Peña Candamo, Llonín, Covaciella y El Pindal.

Placa UNESCO en entrada a la Cueva de El Pindal (Foto: Nacho SM)

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Cabra Montés

Recordaba la cabra que estaba tallando. Era un espléndido ejemplar de cabra montés, un macho fuerte y musculoso. Tenía una poderosa cornamenta curvada con los anillos de crecimiento, y barba en la parte inferior de la cabeza. Un hocico sobresaliente y ojos grandes le daban una expresión salvaje, y en estado de alerta.

Como era un objeto pequeño, Stari utilizaría sus piedras de sílex, pedernal y obsidiana, comenzando por dar la forma general a la cabeza por el sistema de abrasión por ambas caras, luego recortaría el contorno para detallar el perfil de la forma redonda de la boca, las fosas nasales y los ollares, delimitando la oreja, la barba y el extremo superior de la cornamenta, trabajando siempre en las dos caras para conseguir la mejor simetría. Haría las perforaciones cilíndricas necesarias para los ojos, y el agujero de las orejas, con la forma alargada y abocinada para evitar la rotura por rozamiento de la tira de cuero de colgar. Finalmente procedería al modelado del relieve superficial y la decoración, mediante grabado con finos trazos para imitar la textura de pelos y músculos. Acabaría el trabajo incrustando pasta de colorante rojo en los ojos para darle vitalidad.

Cabra Montés alerta (Fuente: Arte Paleolítico en Asturias) y colgante de Cabeza de Cabra de la Cueva de Tito Bustillo. Magdaleniense Medio (Museo Arqueológico de Asturias)

Cabeza de Cabra de la Cueva de Tito Bustillo (Museo Arqueológico de Asturias). Fuente: Nutcrakerman - Wikipedia


La Cabeza de Cabra tendría unos 8 cm de largo, 2,5 cm de altura y 1,5 cm de espesor. De bulto redondo, estaría tallada en las dos caras. Pesaría poco, sería ligera y lo bastante llamativa, por su simbolismo, como para identificar a Selgair, hijo mayor de Stari, como el Jefe de los Cazadores  de la Cueva.


Cazador-recolector con colgante de la Cabeza de Cabra de la Cueva de Tito Bustillo
(Ilustración: Bernard Magnaldi)

El colgante de Cabeza de Cabra, de la Cueva de Tito Bustillo, está expuesto en el Museo Arqueológico de Asturias, pero en el Centro de Interpretación, anexo a la cueva, podemos ver una reproducción. Es una de las obras de arte mueble más importantes del Magdaleniense, no solo por su valor artístico, sino porque pone en relación el arte mueble asturiano con el cántabro, vasco y el más lejano del Pirineo Francés y las regiones Atlánticas y Centrales de Francia. 
Las cabezas de cabra tienen paralelismos formales comunes en estos contextos, repitiendo formatos, material, relieves, técnicas y forma de colgar. Son objetos comunes desde el Magdaleniense Medio y se tallan a partir de huesos hioides de ciervo, equinos o bóvidos. Los restos de colorante rojo, en ojos y perfil, indican que los contornos podrían estar pintados a fin de aumentar el efecto realista, lo que le daría un carácter simbólico o religioso, compartido por identidad de forma con otros colgantes similares en los ámbitos geográficos mencionados. 
La mejora del clima, la desaparición de las barreras de hielo centro europeas, y el aumento demográfico propiciaron la comunicación social, cultural y los intercambios de objetos a través de la franja costera. Aparecieron nuevas técnicas de producción y materiales como el hueso y el asta, tanto en útiles domésticos y de caza, como en objetos de adorno, incrementándose la producción y variedad del arte mueble. 
De esta manera las cabezas de caballo y de cabra, se convierten en objetos de comunicación o en símbolos que denotan un status social en quien los lleva. En los grandes santuarios rupestres magdalenienses, donde se concentraban ocasionalmente grupos humanos variados para determinados fines, el arte mueble adquiere mucha importancia en el Magdaleniense Superior Final, para desaparecer en el Período Neolítico con el abandono de la cuevas como hábitat. Es un tipo de arte vinculado al sistema de vida del homo cazador recolector, pero que desaparecerá con el sistema de vida basado en la producción, en el entorno del 10000 Bp

El autor fotografiando la reproducción en el Centro de Interpretación de Tito Bustillo (Foto: Nacho SM)

Dykyy-Kin'

¡¡¡ Stari, despierta...¡¡¡ weik...¡¡¡ weik...¡¡¡
Llara, la mujer pintora de los caballos de la cueva, le daba fuertes meneos en los hombros para despertarle. Hacía calor y el anciano se había dormido en la boca de la cueva. Cuando consiguió quitarse el sopor del sueño vio que ya había amanecido, pero estaba nublado. Miró asustado a la pintora...

¡¡¡ Stari, rápido...ven...¡¡¡
Se levantó desorientado, pero con el punzante dolor lumbar de espalda consiguió espabilar. La niebla llegaba hasta la misma orilla del Sella, de tal manera que no se veía el río. Como pudo, y en silencio, siguió a Llara en dirección norte, a la izquierda de la cueva hasta el primer meandro que daba a la franja costera. De repente, ella le mandó parar, agacharse y gatear hasta unas rocas. Cuando la niebla se fue disipando le señalizó la dirección y allí estaba. Un caballo salvaje y su potro, fundidos entre la niebla y los árboles... una imagen que causó una profunda impresión en Stari. Nunca había visto un caballo así.

Tarpán salvaje de las estepas (Recreación: animalesextincion.es)

¡¡¡Dykyy-Kin'...¡¡¡ le susurró al oído Stari a Llara, señalando al Caballo salvaje.
El afinado olfato del caballo había detectado su presencia, emitiendo un suave relincho, lo que era una buena señal de bienvenida. Le estuvimos observando un buen rato mientras pastaba. Había llegado desde el Este, como todos los animales extraños, desde las tierras del sol naciente hasta las nuestras, a través de la franja costera. La suciedad de sus patas y su musculatura, indicaban que había estado desplazándose toda la noche, recorriendo muchos kilómetros.

Tarpán salvaje de las estepas (Recreación: animalesextincion.es)

Era un caballo de pelo corto y tupido, lo que indicaba su procedencia de tierras de climas fríos. Su color era gris violáceo, con patas negras y bandas horizontales o cebraduras, no muy marcadas en las patas delanteras. Tenía raya dorsal de pelo negro, y largas crines oscuras con vetas pardas, casi amarillas, cabeza chata y estrecha con largas orejas, ojos pequeños siempre cubiertos por el flequillo de la crin. El perfil facial era cóncavo y de color negro, pero destacaba su cuello corto y muy ancho. Su aspecto de fortaleza y poderío se incrementaba con sus movimientos pausados, dándole un porte salvaje, magnífico y noble.

En un momento dado Stari se incorporó lentamente, y se quedó mirando fijamente al caballo. Aunque estábamos a una veintena de metros, nos miraba quieto, emitiendo leves resoplidos por su nariz. Al cabo de un tiempo emitió un fuerte resuello, lo que indicaba que el animal percibía una situación desconocida, un hipotético peligro, y daba por finalizado el encuentro. El cruce de miradas duró un largo rato, pero al punto se dio la vuelta, y con su potro salieron al trote hacia la franja costera, perdiéndose entre la bruma de la niebla.

Tarpán salvaje (Recreación: Noticaballos)

En los días siguientes al encuentro, Dykyy-Kin' (así le había llamado Stari), y su potro no se dejaron ver por los alrededores del río Sella.
El anciano no paraba de pensar en el caballo, su color, su mirada fija, su aspecto salvaje, el porte orgulloso y altivo, el sonido de su resoplido ¿Desde donde habría venido? Parecía inteligente, capaz de leer la mente... 

Por su morfología parecía resistente a los climas fríos y las bajas temperaturas. No era la primera vez que veían animales procedentes de otras latitudes, pero como Dykyy-Kin' no había conocido ninguno. Era diferente, sostenía la mirada con persistencia y seguridad, emanaba poder ... Soñaba con él, necesitaba tocarle, acariciarle y hablarle. Su espíritu estaba entrando poco a poco en la mente de Stari. Le estaba poseyendo ... Tenía que consultarlo con el Chamán de la cueva.

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El Tarpán o Caballo Salvaje ( Equus Ferus Ferus) es el más antiguo de los caballos salvajes de Europa y Asia, y antepasado de los caballos ligeros actuales. Proceden de las estepas y bosques del Este de Europa y los caucásicos del Sur Oeste de Rusia. Les gustaba pastar en las zonas pantanosas inundadas en las que, por su fuerza, se movía con facilidad.
Tras la última punta glacial del Solutrense su población se redujo, lo que les obligó a desplazamientos migratorios de supervivencia, llegando hasta el estuario del río Sella, a través de la franja costera cantábrica. Fue su aparición más occidental, quedando registrada en el Panel Principal nº10 de la Cueva de Tito Bustillo. Momento que situamos en el transicional del Magdaleniense Medio al Superior, en el entorno al 13000 Bp.  
Se dividen en dos grupos: el Caballo Tarpán de las estepas y el de los bosques. Sus características le permitieron vivir en territorios con temperaturas medias inferiores a 0º C, mientras que su fortaleza les posibilitaba desplazarse largas distancias, y mantener un ritmo de hasta 12 horas seguidas al trote.  
El Tarpán fue utilizado por los celtas, los hititas y los griegos para sus carros de guerra y como caballos de carga. El último ejemplar de Tarpán murió en el zoológico de Moscú en 1866, por lo que es una especie extinguida. 
Junto con el Tarpán convivió una subespecie llamada Caballo Przewalski, o caballo salvaje mongol centro asiático, que mostraba importantes cambios fisonómicos, en el color de la piel, cuello, patas y en el aspecto salvaje. Hoy es la única subespecie existente del caballo salvaje, estando al borde de la extinción, aunque sobrevivió gracias a su hibridación continua con el caballo doméstico gracias a algunos naturalistas, y dando lugar al caballo ligero actual en sus distintas razas. 
Ambos caballos convivieron desde los tiempos glaciales Riss y Würm y en los interglaciares desde el Paleolítico Inferior, desplazándose por Europa y llegando hasta nuestras costas en el magdaleniense superior, en tiempos posteriores al Tarpán. Varios ejemplares del Caballo Przewalski, dejaron también el recuerdo de su visita, y su impronta en la cueva, entre ellos una cabeza de caballo pintada en línea negra y aprovechando las fisuras de la roca para dar forma y textura al pelo, crines, orejas, hocico y pecho, podemos verla en posición aislada en el techo del Panel Principal de Tito Bustillo, siendo además uno de los símbolos de la Cueva.
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Faltaban 3 días hasta el encuentro. El chamán había tenido visiones, trascendiendo al espíritu de Dykyy-Kin'. Según ellas el encuentro con LLara y Stari se produciría al amanecer del siguiente plenilunio, en el arenal del primer meandro. Asimismo, en su trance había visto un espacio en la Sala Principal de las Pinturas Sagradas, que estaba a la derecha de la entrada a la cueva. Allí mismo estaba la sima kárstica, un abismo de caída libre de 20 mt al río subterráneo. Era la más importante de las doce salas que tenía la cueva.

El espíritu del caballo, sería pintado encima de las más antiguas, pero sin superposición, en una franja próxima a la bóveda del techo de la Sala. Llara lo pintaría en su perfil derecho, pero en perspectiva uniangular, a fin de que se vieran las cuatro patas, insinuando movimiento. Aprovecharía una de las grietas de la roca como figuración de suelo. De esta forma permanecería entre ellos para siempre, formando parte de la memoria de la cueva, habitada durante veinte milenios atrás ...

Tarpán salvaje (Artimalia.Dibujo Amaya Oyón) - Tarpán Recreación (Fuente: EcuRed)

Por la interpretación de los humos de la danza ritual, Dykyy-Kin' quedó satisfecho. La imagen a pintar provenía de la visión que el chamán percibía del cuerpo espiritual del animal, según la información que los dos testigos le transmitían. La excepcionalidad de pintar su perfil polícromo exacto, en la oscuridad más absoluta de la cueva, le elevaba a la categoría de sagrado. El Panel Principal, solo era visto en circunstancias concretas, o cuando la cueva era utilizada para ceremonias colectivas como centro de reunión. Tito Bustillo está en el grupo de los Santuarios Magdalenienses más importantes de Europa.



Aún era de noche cuando llegaron al arenal, pero aunque había luna llena, el cielo estaba cubierto de nubes que amenazaban tormenta. Por la tarde llovería. Stari lo sabía porque sus dolores lumbares habían aumentado. La humedad de esta tierra iba a acabar con él. Decidió masticar un buen trozo de corteza de sauce blanco. Le haría un efecto rápido y, llegado el momento, tendría más facilidad de movimientos. 

Se acomodaron en unas rocas gastadas, bajo un fresno. Una pequeña franja de prado al fondo de una playa de arena y canto rodado hasta la orilla del meandro del río. En total unos 20mt de distancia. Siguiendo el curso del río se llegaba a la franja costera, siempre tan misteriosa en las horas del amanecer.

Desde allí llegó el sonido del trote. Al punto se pusieron en pié, avanzando unos pasos hasta entrar en la arena, y parando cuando apareció. Llara retuvo a Stari cogiéndole por el brazo. El caballo cambió del trote al paso, parando justo enfrente de ellos. Permaneció quieto un rato, como en estado de alerta, y agachando su cabeza abrevó en el río. A continuación alzó su cabeza y relinchó, mirando en dirección a las Montañas de Onís.

Tarpán Recreación (Fuente: Kryptozoologie-online.de)

Durante un largo rato se quedó quieto, como si quisiera mostrarles su alzado derecho, el perfil que iba a pintar Llara en la cueva. El anciano le dio un codazo a la joven pintora, para que se fijara en todos los detalles. De repente el caballo sacudió la cabeza varias veces, aireando y exhibiendo sus largas crines, como tratando de reafirmar su autoridad, emitió un fuerte relincho, se dio media vuelta y partió al galope por donde había venido. 

Por si acaso regresaba, aprovecharon para poner en el suelo de arena, a 10mt delante de ellos, su regalo al caballo: unas hojas maduras de fresno en las que depositaron una selección de frutos: manzanas, maguchas, guindas, tapaculos, y juncia real. Una vez colocado todo se retiraron unos pasos hacia atrás. El anciano se reservó unas ablanas peladas y nueces, que tenía guardadas en los bolsos de su abrigo.

Tras una larga hora, el caballo regresó al trote, parando en la orilla otra vez. Tras sacudir la cabeza resopló varias veces, permaneciendo quieto, firme, mirándoles altivo y dejando ver sus largas crines. Su porte erecto y salvaje inspiraba autoridad.

-Dykyy-Kin'...ven - el anciano lo repitió varias veces, acompañando la invitación con gestos amables y expresivos de brazos y manos.  
-Dykyy-Kin'...acércate, no tengas miedo, te traemos un regalo. Son los mejores frutos de nuestra tierra, los preferidos de nuestros caballos - Stari, que se había adelantado, señalaba las hojas del suelo -
-Dykyy-Kin'... prueba nuestros frutos y también las hojas. Son de fresno. Las dejamos secar al aire y las untamos con aceite de la sámara, su propio fruto, y un poco de sal de nuestro mar, y se comen pasados tres días. Mira, estas otras de color rojo son los tapaculos. Tienen un sabor dulce muy agradable, que te gustarán ... y estas otras...

Tarpán Recreación (Fuente: Pixabay.com)

El anciano hablaba ya en voz normal y gesticulaba como si el caballo lo entendiera, explicándole todos los frutos, uno por uno, y sus virtudes. Le había puesto nervioso la impavidez del caballo, que seguía quieto, impertérrito, con la cabeza levantada y mirándole fijamente. Cuando terminó con la exposición de los frutos, quedó callado. Estaba sudando, exhausto y le temblaban las manos. Stari dió un paso atrás, dejando los brazos colgados, incapaz e impotente. Mientras tanto Llara se acercó despacio haciendo el gesto de guardar silencio.

Durante un rato, los tres mantuvieron un cruce de miradas en tenso silencio, que se rompió con un fuerte resoplido. Dykyy-Kin' sacudió su cabeza exhibiendo sus largas crines y comenzó a caminar hacia las hojas, que estaban perfectamente alineadas en el suelo. Las olisqueó todas, una por una, deteniéndose en las manzanas. 

Con un movimiento rápido, atrapó con la boca una de ellas, que devoró con gestos y sonidos imperceptibles. Emitió un resoplido final, que entendieron de agradecimiento, y elevando la testuz caminó unos pasos hacia el anciano. 

Con la cabeza erguida Dikyy-Kin' y Stari quedaron frente a frente, a la misma altura. La serenidad del caballo contrastaba con el nerviosismo del anciano, que había perdido el control de la situación. 

Tarpán Recreación (Fuente: Pixabay.com)

Pero lo único que se le ocurrió a Stari fue acertado. Metió su mano izquierda en el bolso cogiendo un puñado de ablanas peladas, y extendió su temblorosa mano frente al caballo sin evaluar las posibles reacciones del animal. Con la mano derecha hizo lo mismo, cogió un puñado de nueces, también peladas y se las ofreció al caballo. Dykyy-Kyn' se quedó mirando, con la cola y las orejas levantadas...

El caballo dio un paso al frente, y bajando la cabeza olfateó con calma lo que Stari le ofrecía. Acto seguido y con extrema delicadeza comió de sus manos. El caballo levantó la cabeza, sacudiéndola mientras emitía un resoplido, y mientras tanto el anciano comprobó que las palmas de sus manos estaban secas. El caballo lo había comido todo sin tocar sus manos. El anciano sabía que lo que había pasado suponía una declaración de fidelidad, un hermanamiento, al que se sumó Llara ofreciéndole más ablanas y nueces. 

Ya era de día...Dykyy-Kyn' se dejó acariciar. Media alrededor de 1,40mt de altura hasta la cruz, y 1,70mt con la cabeza erguida. Todo su cuerpo era peludo, pero en su musculoso cuello y cabeza el pelo era más oscuro, casi negro, corto, suave y tupido. En las patas delanteras tenía unas rayas de pelo negro. Dependiendo de cómo le diera la luz, el caballo era violeta o gris pardo. La espesa crin era de pelo liso y largo, de color pardo oscuro casi negro, con vetas amarillentas. Stari no paró de hablarle mientras le acariciaba y miraba para apreciar todos los detalles. Era su nuevo amigo. Cada poco, Llara le daba de comer en su mano lo que estaba en las hojas.

De repente se separó de ellos, levantó su cabeza y relinchó... Su fino oido había captado algo. Se retiró unos pasos hacia atrás y emitió un potente relincho agitando su cabeza. A continuación dio varias vueltas sobre sí, levantando encabritado sus patas delanteras. La última la hizo frente a ellos. Una vez en el suelo sacudió su cabeza, aireando el pelo de sus espléndidas crines, cuadró los músculos de sus vigorosas patas y, exponiéndonos su mejor alzado, partió al galope hacia la franja costera. Les pareció una despedida. 
Fue la última vez que vieron a Dykyy-Kyn'.

Llara

Pasados unos días, el chamán autorizó a la mujer artista el inicio de la pintura del caballo, en el Sector Central del Panel Principal de la Galería. Estaba situada muy cerca de la entrada, a la derecha del vestíbulo, sobre el río subterráneo. Un espacio utilizado para celebraciones sagradas rituales, que estaba permanentemente a oscuras. Las grandes galerías presentaban paneles de pinturas, que estaban destinados a ser contemplados. Una mirada didáctica a la historia de la cueva, pero también a sus creencias. La presentación del caballo de Stari y Llara, sería una de esas ocasiones en las que todos los habitantes de la cueva, y del valle, se reunirían. Una tradición que convertía la Cueva en Santuario, y que se perpetuaría en forma de creencia durante más de 15.000 años. El caballo violeta procedía de una visión chamánica y del contacto con su espíritu en la propia cueva, bajo el abrigo de los muros y los efectos alucinatorios de la oscuridad. Contacto espiritual confirmado por un contacto físico posterior, ratificaba la comunicación entre ellos y el caballo.

El caballo no tocaría las pinturas inferiores más antiguas de colores rojos y negros, y aprovecharía una grieta de la roca para simular el suelo. Asimismo sería representado en su tamaño natural 2,20 mt de longitud, y encima de otro, simulando una escena sincrónica. Se pintaría en su alzado derecho pero mostrando las cuatro patas, y perfilándose en línea negra de espesor variable, en las crines y la línea cérvico-dorsal. Sus patas se perfilarían en color negro al igual que las líneas horizontales de sus cebraduras. Pero el interior del cuerpo se rellenaría en color violeta plano con punteado, destacando del resto de los caballos conocidos y pintados en el Panel Principal. 

Caballo Tarpán en Panel Principal (Fuente: Nutcracker Man)

Unos días después el chamán les reveló el secreto para obtener el pigmento violeta: tendrían que buscar y moler flor de fuego, loto cárdeno, lágrimas de Arthas, solea, carolina, champiñón fantasma y gromsanguina. Como aglutinante usarían una mezcla de leche, miel, clara de huevo y agua.
  
Caballo Tarpán en Panel Principal (Fuente: Rutas con Historia)

Bajo estas directrices y decidida su exacta ubicación, los hombres construyeron un andamio para que Llara pintara con la máxima comodidad, pues tanto la altura hasta el suelo, de más de 3,00mt, como la adaptación al volumen del cuello del caballo, obligaba a pintar partes en posición horizontal. En el proceso contaría con la ayuda de un niño para darle la luz necesaria, y evitar que la pintora se diera sombra sobre su propio trabajo. El niño utilizaría una lámpara portátil de piedra tallada, y grasa de tuétano animal o cera de abeja, como combustible duradero por si tenia que dejar fija la luz.

En dos semanas el trabajo quedó terminado. Salvo el chamán, el niño y ella, nadie pudo verlo. Permanecería oculto en la oscuridad de la galería, hasta la siguiente reunión de familias y clanes del Valle del Río Sella y las Montañas de Onís. 

Stari regresaba todos los días al meandro, esperando ver el regreso de Dykyy-Kyn'.
Le había entregado a Selgair el colgante de la "Cabeza de Cabra", que le cualificaba como Jefe de los Cazadores de la Cueva, pero aunque había sido una gran fiesta, su mente estaba ajena a todo. El caballo extranjero le obsesionaba... le había mirado fijamente y había contactado con su espíritu. Nunca le olvidaría.


Solo ansiaba volver a ver a Dykyy-Kyn'... por las tardes se sentaba al sol, las pocas veces que asomaba entre las nubes, y lo hacía en el mismo banco de piedra de la orilla del río, donde talló tantas figuras y útiles de caza y domésticos. La última fue la "Cabeza de Cabra". De repente se sintió viejo... cada vez le dolía más la espalda, la pierna izquierda y el pie, y apenas podía caminar sin ayuda. Se retiraba pronto, antes del anochecer. Prefería aislarse del grupo, abrigarse bajo las pieles, cerca de la hoguera, en la boca de la cueva...recordar su vida y pensar que montaba y cabalgaba el caballo violeta, dirigiéndose al galope con él, hacia la franja costera, hasta más allá de la niebla.

El día de la reunión del valle, en la sala del Panel Principal, fueron presentadas las figuras de un reno, y del caballo violeta, causando ésta admiración entre los chamanes, artistas y jefes de las otras familias del Río Sella y de los Montes de Onís. Nadie había visto aquel caballo tan extraño... y pensaron que, quizás, más que un caballo real había sido un espíritu que se les había manifestado, pues el caballo era diferente a todos, y la pintura superaba en belleza a las demás. 

Había mucha gente en la cueva, y al fondo estaba un anciano, apoyado en un gran bastón, encorvado y solo. Cuando las lámparas iluminaron el caballo, los que estaban al lado notaron, por el ruido, que el anciano se había caído al suelo. Se agacharon cogiéndole con cuidado para ayudarle por si se había herido, y vieron que su temblorosa mano derecha sangraba por la caída y señalaba un punto del Panel. Pero solo oyeron que balbuceaba repetidamente unas palabras muy extrañas... Dykyy-Kin'...Dykyy-Kyn'... 
Fue lo último que dijo antes de morir.

Ven cerca mío, caballo violeta 
tu sangre es furia, no es nuestro el río 
extraña luna, nos cubres de sal junto al mar 
déjame en ti, ya soy parte de tu alma 
ven cerca mío, caballo violeta 
tu sangre es furia, no es nuestro el río 
presientes el viento al decirme adiós 
cuidaré bien de tu valle

Letra de la canción "Caballo Violeta" (Illya Kuryaki & The Valderramas)

Epílogo

Tarpán de Kherson. Foto 1866 (Fuente: Wikimedia Commons)

Es la única fotografía de un Caballo Tarpán vivo. Tras su captura en la estepa de Zagradovsk, fue llevado al zoo el 29 de Mayo de 1884. Murió en el Zoológico de Moscú en 1875. Tenía 18 años, era de color gris oscuro con una mancha blanca en la tibia frontal izquierda. 
Su altura de cruz era de 1,33 mt. 
No era un espécimen puro, estaba desnaturalizado debido a las sucesivas hibridaciones a las que fue sometida su raza, a la degradación secular genética y al trato recibido en el zoológico. Pero fue el último... Con el Tarpán de Kherson se extinguió la raza pura del caballo salvaje del Paleolítico, el Tarpán de las Estepas y los Bosques, el majestuoso caballo violeta que llegó a nuestra tierra por la franja costera desde tierras desconocidas, el caballo con el que soñaron los protagonistas de esta historia, y que quedó inmortalizado para siempre en el Panel Principal de la Cueva de Tito Bustillo, en Ribadesella.

                        Video: TARPAN : Repainting An Ancient Picture ( Horsefly Films)

BIBLIOGRAFIA CONSULTADA
-El Arte Paleolítico deTITO BUSTILLO. Ménsula Ediciones (Miguel Polledo González)
-El Arte en La Prehistoria. UNED. (Mario Menéndez, Martí Mas, Alberto Mingo)
-Los Chamanes de la Prehistoria. Ariel Historia (Jean Clottes, David, Lewis-Williams)
-Los Santuarios Exteriores en el Paleolítico Cantábrico. Complutum (J.Fortea Pérez)
-Dataciones de la Cueva de Tito Bustillo.Trabajos de Prehistoria CSIC. (Alfonso Moure Romanillo)
-El Panel Principal de la Cueva de Tito Bustillo. Ars Prehistórica. (Balbin Berhmann y Romanillo)
-Arte Mueble en Tito Bustillo. Veleia. Los Ultimos trabajos (Balbin Berhmann, Javier Alcolea)
-Wikipedia, Wikimedia Commons, Website Oficial Cueva Tito Bustillo, Blogs y Website especializadas de Prehistoria, de Turismo, y Oficiales del Principado de Asturias, etc.


jueves, 8 de junio de 2017

Frío Würm en la boca de la cueva


Hogar kárstico solutrense 

A Cu-to le tocaba vigilancia aquella noche en la explanada delantera de la cueva. 
Con el silencio, se oía el bramido del mamut. Era un macho solitario, adulto y robusto.  Estaba en celo y era violento. Su grito se oia desde muy lejos, pero llevaba varias noches acercándose cada vez más, y había que estar alerta. Lo notábamos por el fuerte olor que desprendía. Todo estaba dispuesto: agujeros en el terreno con trampas en los alrededores, y el armamento a la entrada de la cueva: jabalinas, arpones, propulsores, flechas, cuerdas ... 

En la zona alta exterior de monte vigilaban Rûme, el extranjero, y su hijo. Era un hombre fuerte, valeroso y con mucha experiencia en la caza de los grandes mamuts y animales peligrosos. En la zona baja de estepa, vigilaba Ukûg, el otro jefe extranjero.  Nos enseñaron a hacer muchos instrumentos de caza y corte, con huesos y piedras, y a comunicarnos con pequeños silbatos y percutores, hechos en asta perforada de ciervo, que imitaban el sonido de algunas aves. La noche estaba tranquila y en silencio, el cielo estrellado y con luna llena, por lo que había luz suficiente en caso de alerta, pero hacía mucho frío... 

Noche estrellada en el Bosque.(Fuente: Visit Wagga-Wagga)

Convivencia de clanes

Desde la estación de las lluvias, convivíamos con dos clanes llegados desde más allá de las tierras de los bisontes. Las del sol de la mañana más lejanas estaban a más de cincuenta jornadas de camino. Eran cincuenta y cuatro personas, y aunque era difícil, comenzábamos a entendernos con signos cuando nos reuníamos de noche, en torno al fuego. Allí escuchábamos con atención las historias de los antepasados, cantadas por los brujos chamanes. Se pintaban la cara con sangre de los animales, tenían poderes ocultos, y en estado de trance, invocaban a los espíritus del pasado, a las estrellas del cielo y también contactaban con el espíritu de los animales que cazaríamos.

Acceso a la Cueva de El Pindal - Asturias (Foto: Nacho SM)

La cueva, utilizada desde un pasado olvidado, estaba bien protegida y oculta a la vista, por una rasa escarpada, de rocas apuntadas y con oquedades en el suelo, lo que nos permitía hacer trampas para los animales. El camino serpenteaba a través de un laberinto de arbolado bajo, muy denso. Pero nadie se perdía porque siempre lo teníamos bien vigilado.

Acceso a la Cueva de El Pindal - Asturias (Foto: Nacho SM)

Al llegar al acantilado, teníamos que bajar entre las rocas hasta la boca de la cueva. Estaba orientada al sol naciente, bien soleada,  al abrigo de los vientos, y en las mañanas de buen tiempo hacíamos la vida afuera. Para ello, y como la piedra local era blanda y fácil de tallar, habíamos hecho unas grandes losas para aislar el suelo de la humedad, una terraza que impedía la entrada de agua y suciedad al interior. Allí despiezábamos la caza, secábamos y curtíamos las pieles y cocinábamos al fuego, para dejar libre de humos y olores el interior de la cueva.


Explanada delantera de la Cueva de El Pindal - Asturias (Foto : Nacho SM)

Desde la explanada delantera podíamos bajar a la franja costera y acceder mejor a la caza del llano, y también a los estuarios del río para pescar truchas y salmón. El mar estaba lejos, a una jornada de camino entre ida y vuelta, y cruzar ese espacio abierto de pradera y pantanos era peligroso, y además nos delataba. Pero cada luna organizábamos una expedición para coger moluscos, con garantías de seguridad para el regreso. 

"La acción transcurre en el Paleolítico Superior. Europa vive el final de la última Glaciación Würm IV, en torno al 17000 Bp (Before Present), culminando el periodo Solutrense e iniciando el Magdaleniense Inferior. 
Entre 40000/10000 Bp se suceden fases alternantes del clima: tiempos fríos y secos combinados con húmedos y templados. El más riguroso se da en el entorno del 18000 Bp, alcanzando las barreras glaciares su máxima extensión, con hielos continentales de más de 2 km de espesor, que limitan el espacio habitable desde la Francia Central a los Pirineos, latitud que incluye nuestra tierra. Pese a la distancia, la Cornisa Cantábrica sufrió momentos muy fríos, con diferencias de 10°C de temperaturas media inferiores a las actuales, experimentando su litoral un retroceso del frente marino, por congelación, de más de 7 km con un descenso del nivel de las aguas próximo a los 120 mt.  
El cambio climático liberó una franja abierta de costa, convertida en pradera con pequeños bosques de coníferas, que posibilitó el aumento demográfico y la comunicación entre las poblaciones de Homo Sapiens cazadores recolectores del sur de Francia con las del Norte de la Península, pero también la migración de especies animales nuevas: mamuts, bisontes, caballos, rinocerontes... que buscando aclimatación o nuevos pastos, se desplazaban a lo largo del corredor franco-cantábrico.  
Del contacto entre clanes nació la comunicación y el intercambio cultural, pero también formas de convivencia más complejas, dando lugar a los grandes santuarios rupestres, y las cuevas pintadas, que llegan desde el occidente de Asturias hasta el sureste francés de la región del Gard, L' Ardèche y la cuenca del río Ródano, alcanzando su apogeo y final en el entorno del 10000 Bp, momento en que el sistema de vida del cazador-recolector evolucionó hacia el modelo de producción."

Bajada al mar y entorno kárstico. Cueva de El Pindal - Asturias (Foto: Nacho SM)

Entre los dos clanes extranjeros y nosotros, eramos 87 personas, y aunque el espacio disponible era suficiente, tuvimos que organizar el espacio de la cueva por zonas públicas y privadas, para facilitar la convivencia.

Boca de la Cueva de El Pindal - Asturias (Fuente: TripAdvisor)

Arquitectura rupestre

La sala delantera o vestíbulo principal, desde la boca de entrada, hasta la galería principal estaba llena de pinturas muy antiguas, incluso superpuestas unas con otras. También había manos pintadas y muchas marcas que no entendíamos. La dedicábamos a las funciones diarias de vida social, que incluían el aprendizaje de los niños, cuidado de enfermos y heridos, preparación de pinturas, de alimentos, fabricación de armas, útiles de piedra y hueso, trampas de caza, tejido de ropas y pieles, etc.

Vista desde el interior de la entrada a la Cueva de El Pindal - Asturias (Fuente:LNE)
Interior de la entrada a la Cueva de El Pindal - Asturias (Fuente: Agencia SINC)

La gran galería era la parte más profunda, y a resguardo. Estaba destinada al descanso. La cueva allí era estrecha, de unos 15/20 mt de ancho, y muy larga, unos 600 mt en varios tramos, pero tenía varias bifurcaciones que daban a otras galerías más pequeñas y bajas en las que teníamos que agacharnos. Según los ancianos, antiguamente era más larga, pero hubo derrumbes internos que la acortaron.

Al fondo la galería principal. Cueva de El Pindal - Asturias (Foto: Nacho SM)

En dos de las cámaras habíamos abierto salidas directas al exterior, para casos de urgencia, y que desde fuera no se veían. Un pequeño río, muy útil para beber y lavar, y que proporcionaba un agradable sonido, se filtraba desde el fondo, a través de las rocas, recorriendo la cueva en toda su longitud pegado a la pared de las pinturas de la gran galería. Ésta era muy amplia, de 6/10 mt de altura y muy larga, y tenia el techo lleno de pinturas muy antiguas, mezcladas con las nuevas de ciervos, cabras, bisontes y caballos en colores rojos, negros y violetas. Los extranjeros siempre se quedaban asombrados mirándola cada vez que entraban. Unos pequeños fuegos repartidos por las repisas naturales de las paredes, le daban un carácter sagrado y nos servían para iluminarla dando un ambiente cálido y protector.


Plano de la Cueva de El Pindal - Asturias.(Fuente: Falconaumanni)
Panel principal I de la Cueva de El Pindal - Asturias .

A la entrada de la galería principal, y a cada lado, pintamos en las paredes unos rectángulos muy grandes, bien visibles, con las divisiones marcadas en forma de cuadrícula, para indicar el espacio privado de cada clan, estando separados por los pasillos comunes de circulación. También marcamos con puntos el número de habitantes de cada zona, y con rayas y otros signos, la identificación territorial de cada clan. Los espacios comunes, tanto de reunión como de almacén de alimentos y armas de caza, estaban señalizados y cerrados. 

Ciervo, y crestón dentado en el Panel principal I de la Cueva de El Pindal - Asturias .

Habíamos fijado unas normas muy estrictas para mantener la convivencia en la galería profunda, que incluían la obligación de limpieza diaria y silencio nocturno, y establecimos severos castigos, fijados por los jefes de cada clan, por su incumplimiento. Los extranjeros tenían además sus propias normas y disciplina, que eran diferentes a las nuestras, aunque con el tiempo las igualamos.

Por sentido de defensa del grupo, los tres clanes nos integramos con facilidad, teniendo las labores bien organizadas: partidas de caza, recolección, preparación de comidas, cuidados de la cueva y ejecución de las pinturas de los animales que necesitábamos cazar para vivir. 

Las mujeres extranjeras, eran expertas y enseñaron a las nuestras a pintar con más detalle y movimiento los animales en las paredes y techos a fin de entrar en sus espíritus, guiándoles a la Madre Tierra según un ritual de fecundidad de los chamanes. Nuestras mujeres pintaban con trazos más simples y esquemáticos, pero aprendieron muy rápido y la cueva mejoró. Los niños las ayudaban mezclando los pigmentos minerales triturados con grasa animal, tuétano de huesos y aceites. Y también orientaban la luz para que ellas pudieran pintar con más comodidad.

Mujeres pintando las cuevas (Ilustración: Arturo Asensio)

En el exterior de la cueva y alrededores, habíamos situado puestos estratégicos de vigilancia por turnos, tanto por motivos de protección, como por aviso de caza o llegada de desconocidos. Éramos una pequeña comunidad de tres grandes familias, y cada individuo cumplía presto con su obligación.

La danza de Muthus

Diez noches antes, el chamán más viejo entró en el espíritu de Muthus, el gran mamut de las estepas, y llamándole, le invitó a danzar alrededor del fuego en el centro de la galería principal de nuestra cueva. Los signos del humo fueron favorables, por lo que el brujo ordenó a las mujeres pintar en color rojo el animal en su perfil izquierdo y sin detalles, pero invocando su espíritu bajo sus formas generales, a las que añadió una gran mancha roja, sobre su pata izquierda delantera y bajo la curva dorsal. También nos ordenó salir a buscar las plantas y flores necesarias para preparar la mezcla del terpenos, un aceite aromático que nosotros no conocíamos, y que atraería al animal en celo hasta las trampas. 
Aquella noche comenzamos a estudiar sus movimientos desde la distancia, e iniciamos los preparativos de su caza...

Mamut Lanudo. Cueva de El Pindal - Asturias 

Muthus, el Mamut lanudo

Miraba distraído al cielo pensando en el frio que hacía, cuando escuché la señal de Ukûg. Era inconfundible: un tac-tac corto, cadente y suave, en dos registros, que imitaba el canto de un ave de nuestra tierra, y que procedía de la franja costera inferior. En silencio, desperté a los compañeros que dormían en la boca de la cueva, para que fueran preparándose. Mientras tanto, trepé hasta la loma superior, deslizándome con sigilo entre los árboles y las rocas, hasta llegar donde estaban Rûme y su hijo.

El padre le ordenó quedarse arriba, para continuar su turno de vigilancia, mientras que Rûme y yo iniciamos un rápido descenso por el serpeante sendero que nos llevaba hasta el límite de la franja costera, 400 mt más abajo. Allí aguardamos hasta escuchar las nuevas señales, para localizar a nuestro compañero.

Ukûg estaba tumbado y oculto tras un grupo de rocas antes del primer bosque, y se había colocado con el viento de cara para no ser detectado por el animal. Sin embargo, desde su posición, el penetrante olor del animal en celo, llegaba hasta nosotros con las rachas de viento nordeste.

Cuando nos tumbamos a su lado, señaló dos veces al frente... 
Allí estaba bajo unos árboles. Era una masa negra con dos grandes colmillos que destacaban con un brillo dorado a la luz de la Luna...estaba a unos 200 mt de distancia. Era muy grande, de unos 4 mt de alto, y podía pesar el equivalente a 60 adultos como nosotros. 
Había que sacarle de allí y llevarle a las zonas pantanosas del estuario del río.

"La Cueva de El Pindal, en el Oriente de Asturias, nos muestra un excepcional ejemplo de pintura rupestre de Mamut Lanudo de la Cornisa Cantabrica. Muy bien conservada, al final del Panel Principal II, se encuentra en el sector más oculto visitable de la cueva, a 360 mt de la entrada. Nos muestra su perfil absoluto izquierdo, sin detalles, en trazo único de color rojo, y con un gran círculo rojo en su centro, que podría significar su corazón. Su calificación como Estilo II Leroi-Gourhan, la sitúa en el Período transicional Solutrense.  
Su presencia en nuestra latitud nos informa del enfriamiento del clima en la punta térmica del Glacial Würm IV. La congelación parcial del mar y de los casquetes polares afectó hasta centroeuropa, provocando la retracción de la linea de costa, liberándose un corredor de decenas de kilómetros. Esta franja, con flora de estepa y bosque, permitió tanto el flujo de los homo sapiens cazadores recolectores del tramo franco-cántabro, como de fauna propia de latitudes más frías. Por tanto, no es difícil imaginar manadas de uros, bisontes, rinocerontes lanudos, osos cavernarios, y mamuts en el entorno de El Pindal durante los tiempos previos a la mejora climática del Período Magdaleniense.  
Los mamuts lanudos fueron una especie cazada sistemáticamente por los homo sapiens en toda la Europa glacial. Se los conducía a las zonas pantanosas, o se les llevaba a las trampas en el terreno: grandes fosos, donde caían inmovilizados y heridos, siendo sacrificados con facilidad. Sus potentes huesos por su resistencia, y las pieles por su capacidad aislante, se usaban como material de construcción para los campamentos a cielo abierto de las expediciones de caza, y sus huesos tenían además múltiples aplicaciones para la fabricación de útiles y armas. La carne proporcionaba, además, abundante sustento al clan. Era una presa codiciada y su caza un ritual colectivo, por lo que su población disminuyó notablemente hacia finales del Solutrense, siendo fácil ver ejemplares aislados como restos de manadas diezmadas. Cuando los machos entraban en su fase must de celo se volvían muy agresivos  con las hembras, siendo temporalmente aislados por la propia manada hasta su total recuperación. En estos periodos, el animal solitario era vulnerable a la caza por el homo sapiens.  
Su presencia en Asturias es por tanto la consecuencia de una anomalía climatológica. El Mamut de la Cueva de El Pindal, es hoy el símbolo de la Cueva y su logotipo situado a la entrada del actual Centro de Interpretación."

Caza del Mamut Lanudo

A lo largo de las siguientes horas de la noche, el mamut quedó completamente rodeado en un radio aproximado de 200 mt. Lo
 suficiente para que nuestra partida de caza, bien pertrechada de armas, apostada y en permanente comunicación acústica, mediante sonidos naturales imperceptibles, no fuese captada por el animal. Los extranjeros eran expertos y muy hábiles en su estrategia.

De repente se incorporó, y comenzó a barritar mientras giraba nervioso y sin control sobre sí mismo. Tras unos momentos de confusión comenzó a desplazarse en dirección opuesta a la nuestra, con su movimiento característico de caminar con las patas traseras y trotar con las delanteras.

En el extremo opuesto a nosotros y con el viento de cara al animal, los cazadores extranjeros habían vertido el terpenos aromático repartido sobre grandes hojas en el suelo, al otro lado de las mortales charcas de barro. El animal lo confundiría con el olor a hembra, y acudiría rápido a la trampa, quedando inmovilizado.

Muthus se dirigía directo a su perdición. Tras él, salimos todos de nuestras posiciones estrechándole el cerco con precaución y a cierta distancia. Atrapado en el lodo, luchó con fiereza defendiendo su vida. En su larga agonía embistió matando a dos jóvenes inexpertos de nuestro clan, por acercarse con excesiva imprudencia. La lanzada final se la dió Rûme, y el mamut se desplomó lentamente sobre su costado derecho, dejando a la vista su lado izquierdo al completo, salvo las patas que permanecían hundidas en el lodo .

Pero a mi, y en agradecimiento a nuestra hospitalidad en la cueva, me cedieron el honor de extraerle el corazón por la gran incisión que mi amigo y desde entonces mi hermano, el jefe extranjero, le abrió sobre la pata delantera de su costado, cuando me nombró ante todos como Cu-to, el cazador de Muthus.

Los Arenales del Holoceno

Explanada delantera de la Cueva de El Pindal - Asturias (Foto: Nacho SM)

10.000 años después ( en torno al 7000 Bp), las temperaturas globales subieron a su máximo tardo glacial, y los mares se deshelaron recuperando su perfil. La fauna adaptada fue otra y el modelo de vida evolucionó al sedentario. El homo sapiens cazador recolector pasó a convertirse en productor. Se abandonaron las cuevas para crear pequeñas aldeas organizadas con sistemas más complejos, que incluían la explotación de la agricultura y la ganadería como recursos principales.

El mundo del Neolítico supuso importantes cambios tecnológicos, que abrieron las puertas a la Edad del Bronce, del Hierro, el Mundo Celta, los castros prerromanos...
Todo había cambiado y todo sigue cambiando.

La franja costera, o corredor franco cántabro de los viejos mamuts del Solutrense, se inundaron los mismos kilómetros que antes eran de estepa plana y bosque, y el nivel de las aguas subió hasta el mismo talud al pie de la Cueva de El Pindal, formando las playas y calas que salpican nuestro litoral oriental asturiano. Hermosas y pequeñas playas, de geología kárstica (rocas calcáreas en las que se van abriendo grietas, galerías y sifones, por la acción erosiva del agua), que combinan arenales con acantilados, y que el tiempo presente ha transformado en un atractivo destino turístico.

Playa de Andrín

Playa de Andrin. Llanes - Asturias (Foto: Nacho SM)
Tiene forma de concha y está rodeada de altos acantilados, por lo que tiene cierta protección a los vientos del nordeste. Su longitud es de 240 mt, con un ancho medio entre mareas de 60 mt. Su arena es fina y blanca, con bolos en el fondo, hasta donde llega la vegetación. Los accesos no son fáciles, por lo que su ocupación estival es media. La vista panorámica ideal es desde el Mirador de la Boriza, entre los pueblos de Andrín y Cue.

Playa de Ballota

Playa de Ballota. Llanes - Asturias (Foto: Nacho SM)

Es una concha casi gemela a su vecina de Andrín. En el centro, tiene un islote de anidación de gaviotas. Ambas playas están separadas por la Punta El Pandón, donde está situado el Mirador de la Boriza, desde donde se han obtenido estas imágenes. Su longitud es de 350 mt y un ancho medio de 60 mt, muy variable debido a la incidencia de las mareas. Su arena es dorada y de grano medio. En los acantilados limítrofes la roca presenta bufones. Tiene acceso rodado, y al estar próxima a la localidad de Cue, la afluencia de bañistas es alta.

Playa de Vidiago

Playa de Vidiago. Llanes - Asturias (Foto: Nacho SM)

Es lineal y de arenas blancas. En realidad son dos playas, llamadas Bretones Este y Oeste, separadas por un promontorio y comunicadas por un sendero. Está bien comunicada y equipada, por lo que suele tener mucha afluencia de bañistas.

Sector de Los Bretones Oeste. Playa de Vidiago. Llanes - Asturias (Foto: Nacho SM)

La que se conoce como Playa de los Bretones Oeste, tiene una longitud media entre mareas de 60 mt ,y es de arena blanca. A su pie se sitúa el aparcamiento y el principal acceso, por lo que es la entrada habitual de los bañistas.

Sector de Los Bretones Este. Playa de Vidiago. Llanes - Asturias (Foto: Nacho SM)

El sector de la Playa de los Bretones Este, es mayor. Tiene una longitud de 200 mt.  y más fondo, terminando con cantos rodados. Su ancho medio entre mareas es de 50 mt con mucha variación. Dado que su acceso es indirecto, tiene menos afluencia de bañistas por lo que la actividad naturista es mayor. Es una playa muy ventosa y con fuerte oleaje.

Flysch en Los Bretones Este. Playa de Vidiago. Llanes - Asturias (Foto: Nacho SM)
En el Sector los Bretones Este destacan los tramos litológicos paralelos, también llamados flysch. Son afloramientos rocosos lineales, que alojan numerosas especies de algas y constituyen el hábitat natural del excepcional marisco de la zona.

Playa de Torimbia

Playa de Torimbia. Llanes - Asturias (Foto: Nacho SM)
Playa de Torimbia. Llanes - Asturias (Foto: Nacho SM)

Es una de las playas nudistas más emblemáticas del Cantábrico y famosa en todo el mundo por su calidad paisajística, forma, limpieza de sus arenas y  transparencia de sus aguas. Es una playa encajada en concha y protegida en sus extremos por acantilados que la resguardan de los vientos. Su reconocida privacidad se debe, sin duda, a su aislamiento pues solo se puede llegar a ella caminando desde la localidad de Niembro. Mide unos 500 mt de longitud constante y tiene un ancho variable medio de 75/100 mt que la convierte en un excepcional, silencioso y tranquilo arenal para disfrutar de la naturaleza.

Playa de Toranda

Playa de Toranda. Llanes - Asturias (Foto: Nacho SM)
Playa de Toranda. Llanes - Asturias (Foto: Llanes, escenario natural)

Próxima a la localidad de Niembro, y con forma rectangular, está también limitada por acantilados limitando al fondo con prado verde y bosque, por lo que es frecuente ver rebaños de vacas pastando. Es de arenas blancas, aguas muy limpias y transparentes. La playa es muy ventosa pero con oleaje suave. Al tener buenos acceso consrodados la afluencia de bañistas es alta. Aunque la fama se la lleva Torimbia, su vecina Toranda es un enclave bellísimo y tiene la ventaja de estar cerca del pueblo.

Playa de San Antolín de Bedón

Playa de San Antolín de Bedón. Llanes - Asturias (Foto: Nacho SM)
Playa de San Antolín de Bedón. Llanes - Asturias (Foto: Nacho SM)

Es el mayor arenal del Municipio de Llanes. Tiene casi 1.500 mt de longitud y una media constante de 60 mt de ancho. Es una playa lineal, de arena fina blanca y fuerte oleaje al estar tan abierta al mar, por lo que tiene consideración de peligrosa. Pese a estar muy cerca de la Autovía del Cantábrico no suele tener mucha ocupación debido a los fuertes vientos, y su gran extensión permite que el fondo, más alejado y escondido, sea utilizado como área nudista. Es una playa de belleza excepcional por su paisaje, limpieza de arenas y aguas transparentes. Es utilizada para deportes acuáticos.

Playa de Gulpiyuri

Playa de Gulpiyuri. Llanes - Asturias (Foto: Ramón Díaz)
Playa de Gulpiyuri. Llanes - Asturias

Es una playa interior, entre prados, y desde ella no se ve la costa. Estamos ante un capricho de la Naturaleza, y ante la playa más pequeña del mundo, que se ha formado por la acción erosiva del agua. Los golpes de mar fueron creando una cueva en la que el fondo cedió, dando lugar a un fenómeno geológico kárstico llamado dolina de hundimiento. Una depresión geológica por disolución de la roca o por derrumbe del techo de la cueva formada, y que crea, al otro lado, un hueco en forma de cuarto circular, de unos 50 mt de circunferencia y 30 mt de radio medio. La entrada del mar y las mareas van depositando las arenas de su pequeña playa. En pleamar se forma un mínimo arenal, sin salida directa al mar, y a menos de 100 mt de distancia del Cantábrico, que atrae a numerosos turistas. 

Playa de Gulpiyuri. Llanes - Asturias (Fuente: Turismo Llanes) 

El frente de los dos acantilados laterales que la limitan haciendo de contrafuertes, asemeja el fondo de un escenario de teatro, mientras que en el borde exterior los prados llegan hasta la arena dorada. 
Está aislada entre prados, y su único acceso es caminando, bien desde la vecina Playa de San Antolín de Bedón, o bien desde el pueblo de Naves, por lo que su ocupación es media/ baja. No obstante su fama que ha cruzado las fronteras, la está llevando a una saturación, que hace imposible disfrutar y plasmar fotográficamente su excepcional belleza.

Las Playas de Barro

Playas de Barro. Llanes - Asturias (Fuente: Turismo Llanes)

Son un conjunto geológico de tres playas separadas por un promontorio central, y protegidas por dos islotes en ambos lados. Forman, por tanto, una concha de arenas doradas y aguas transparentes, protegida de vientos y al abrigo del mar abierto, lo que la hace idónea para los baños y poco peligrosa, teniendo como contrapartida una ocupación estival muy alta.

Playa de Barro. Llanes - Asturias (Fuente: Turismo Llanes)
En bajamar las tres playas se unifican en un magnífico arenal salpicado de rocas. La primera, o Playa principal de Barro, tiene forma de pequeña concha y está a su vez dividida en dos sectores, separados por un istmo de arena y  afloramientos rocosos que se unen en el islote divisorio. Por estar más cerca de los accesos rodados, y tener todos los servicios hosteleros, es la más saturada de bañistas. Son playas de longitudes próximas a los 300 mt y anchos medios de 50 mt. cada una.

Playas de Barro. Llanes - Asturias (Fuente: Turismo Llanes)

Es una de las playas más hermosas de Asturias, y siendo la más concurrida del Municipio de Llanes, su salvaje belleza destaca aún más en invierno, por lo que ha sido seleccionada para ser el escenario de importantes películas y series de televisión. 

 Los Bufones de Llames de Pría

Bufones de Pría. Llanes - Asturias (Fuente: El Comercio)

En la rasa costera de Llames de Pría se produce uno de los fenómenos más singulares de la geología kárstica. El bufón es una chimenea vertical que se forma por efecto de la erosión marina, a poca distancia de los acantilados de roca calcárea, y que comunica en su interior con el mar. En pleamar y con el batido de las olas, expulsa con enorme presión hacia arriba, el agua pulverizada del mar. El fenómeno repetido en los numerosos surtidores de la rasa de Pría, produce un ronco sonido continuo casi gutural, que da nombre al bufón. El efecto es parecido al de los geyser pero más sonoro. En aguas muy batidas, con fuertes golpes del oleaje, cosa frecuente, pueden alcanzar una altura superior a los 10 mt, y su sonido se oye desde muy lejos.

Bufones de Pría. Llanes - Asturias (Fuente: Por Soleá)
El fenómeno atrae a numerosos visitantes, que esperan pacientemente a que llegue la hora de la pleamar para ver el efecto, adentrándose en el campo kárstico con el riesgo que supone. Un efecto que aumenta notablemente en las estaciones del otoño e invierno.

Campo de Bufones de Llames Pría. Llanes - Asturias (Foto: Nacho SM)
Campo de Bufones de Llames Pría. Llanes - Asturias (Foto: Nacho SM)
Internarse en el campo kárstico es toda una aventura, y aunque parezca fácil, entraña evidentes riesgos de caídas, además de la dificultad para dar dos pasos seguidos en la misma dirección y además encontrar un hueco donde poner el pie para tener un apoyo estable. Salir del karst puede ser como salir de un laberinto, hay que tomárselo con calma y humor ... pero nadie dijo que la vida del turista fuera fácil.

Campo de Bufones de Llames Pría. Llanes - Asturias (Foto: Nacho SM)

Tiempo presente

Acantilado kárstico de Llames Pría. Llanes - Asturias (Foto: Nacho SM)

Mirar el horizonte produce vértigo, sobre todo cuando somos conscientes de que lo que vemos fue distinto en otro tiempo. Este mar, y mucho más allá del horizonte, fue una vez tierra firme, estepa y bosque. La gran franja costera que recorría el litoral de Asturias, Cantabria y País Vasco hasta el Golfo de Vizcaya y los bosques de las Landas, comunicándonos directamente con el sur de Francia. Una autopista de 10 km de ancho medio, y varios cientos de kilómetros de longitud, por la que las manadas de búfalos, rinocerontes y mamuts, llegaron hasta nuestras tierras en el Solutrense. Pero también mujeres y hombres, familias, clanes... que, escapando de los fríos glaciarios, buscaron nuevas oportunidades de vida, y mejores territorios que los que dejaban atrás. Juntos compartimos conocimientos, cultura, costumbres, creencias ... y también juntos aprendimos a sobrevivir, y a convivir mezclándonos con ellos. 

Si pensamos en todo lo que la humanidad vivió los 2.017 años, desde el año 0 del calendario convencional referido a Cristo hasta hoy, o simplemente en los últimos 17 años de este siglo que parece abocado a nuevos desastres, pensar en los 15.000 años anteriores, que es casi ocho veces más de tiempo, se me antoja inabarcable ... 

17000 Before Present ...números redondos o cientos de años arriba o abajo tampoco van a ningun sitio, considerando las ponderaciones de los sistemas de datación del Carbono 14. Pero la simple forma de referir el tiempo ya marca un abismo...
Desde esta atalaya de Pría, busco las respuestas en el horizonte.
¿Cómo sería esta franja de tierra?...¿qué verían aquellos hombres?... ¿Cómo sería...

- !!! ¿Nacho? !!! ... Ehhh, despierta !!! ¿en qué piensas? Llevas ahí un rato mirando al horizonte como atontado, vas a caer al agua, ten cuidado al dar la vuelta, mira bien donde pisas ¿te ayudo?.... anda vamos, que todavía tenemos que llegar a las Cuevas del Mar...

Cuevas del Mar

Playa de Las Cuevas del Mar. Llanes - Asturias (Foto: Turismo Asturias)
Playa de Las Cuevas del Mar. Llanes - Asturias (Foto: Turismo Asturias)

Su nombre, tan evocador y poético, apenas precisa de más explicaciones. 

Cuevas del Mar, representa mejor que ninguna otra playa, lo que pudo ser nuestro hogar ancestral. Está situada en la desembocadura del río Nueva, abasteciendo de agua dulce abundante a las poblaciones de homo sapiens cazadores recolectores que aquí se establecieron. Los acantilados también les ofrecía el abrigo de numerosas cavidades kársticas, talladas por la naturaleza en los periodos orogénicos del Paleozoico Carbonífero, en que tuvo lugar la formación geológica de nuestro litoral.

Paisajes cavernosos con cuevas y túneles, que fueron, a su vez, tallados por la erosión del mar. Un modelo perfecto del hábitat prehistórico desde las ocupaciones sapiens del Gravetiense, Solutrense y Magdaleniense.

La Playa de Cuevas del Mar tiene forma triangular y se encuentra al fondo de un entrante de acantilados que la protegen del mar abierto, un poco al Oeste del Cabo de Mar. Una estrecha ensenada formada por la grieta de un relieve costero. La playa tiene mezcla de arena dorada y bola de canto rodado. Su longitud es de 150 mt, con un ancho estable de 50 mt entre mareas, aunque en bajamar es prácticamente todo playa, o con aguas de poca profundidad, lo que la hace ideal para el baño.

El promontorio kárstico central posee una caverna interior a la que se accede sin dificultad en bajamar. Ecos, reverberación de los sonidos del mar, brillos, contraluces y un profundo olor a mar conforman la atmósfera de una mágica cueva que nos retrotrae al imaginario del pasado. A su vuelta, en el lado contrario al mar abierto y completamente a resguardo, se produce, por efecto de la marea, una mínima playa frente a la principal. Un privilegiado palco sobre el escenario de la formidable naturaleza. Escasos metros pueden ser un pequeño paraíso, y éste está a salvo de todas las miradas.

Al estar al abrigo del mar, su oleaje es moderado o mínimo, y no resulta peligrosa. Por su cercanía a la localidad de Nueva de Llanes, tiene acceso fácil, estando muy concurrida tanto en las horas del baño como en las de paseo.

Playa de Las Cuevas del Mar. Llanes - Asturias (Foto: Nacho SM)

Cuevas del Mar invita a pasear al atardecer, a sentarse en los simples bancos, pensar y mirar... a estar allí hasta la puesta del sol. Tras un rato disfrutando del paisaje, del olor del mar, de la limpieza del aire y del silencio, apenas roto por los niños que juegan, se nota un efecto de posesión del lugar, un vínculo, una atracción atávica, una llamada, una especie de déjà vu perdido en la noche de los tiempos, una confortable sensación de pertenencia.

Playa de Las Cuevas del Mar. Llanes - Asturias (Foto: Nacho SM)
Ya no recuerdo quién decía que el amor no era tanto mirarse uno a otro, como mirar juntos en la misma dirección. Cuevas del Mar es un lugar que nos une a un destino que fue, es y será nuestra condición humana, nuestra historia como especie y nuestra responsabilidad de cuidar por el planeta, que es nuestro hogar. 

Cu´to, Rûme, Ukûg... y tantos otros, también miraron en esa misma dirección, que representa una aspiración. Pero aunque veían un paisaje diferente, y sentían cosas inimaginables y muy distintas para el humano de hoy, buscaron en este paraíso, y bajo esta misma puesta de sol, cogiendo la mano de sus parejas amadas, lo mismo que nosotros: la esperanza en la supervivencia, la felicidad de los suyos, lo mejor para sus hijos ...y el amor.

- Ven Lola, que te quiero contar una historia que se me está ocurriendo, y que igual la preparo para el blog de "...entre la 42 y la Quinta". No sé, no va de arquitectura, ni de arte, ni de ningún viaje exótico, pero ... a ver qué te parece...
- Venga cuenta... ¿cómo empieza?
-Te vas a reír... vamos caminando hasta esas cuevas, y te la voy contando